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dilluns, 28 de desembre del 2015

La Torre de Sant Josep de Villajoyosa es un cementerio privado romano

Un estudio que acaba de publicarse en la revista científica 'Lucentum' de la Universidad de Alicante sobre el monumento funerario de la Torre de Sant Josep en Villajoyosa revela la entidad y significado de su recinto funerario, uno de los más amplios, dentro de su categoría, conocidos hasta ahora en la Hispania Romana. Este monumento es, según los arqueólogos, uno de los cementerios romanos privados más grandes de la península.

Esta investigación, llevada a cabo por la arqueóloga Ana María Charquero y por Diego Ruiz Alcalde, arqueólogo de Vilamuseu, aporta, a través del estudio del recinto, datos acerca de los usos del espacio funerario en Villajoyosa en época romana y de la mentalidad del difunto.

El recinto, construido al igual que la Torre a mediados del siglo II d.C., consiste en un muro de trazado rectangular, de 36 metros de perímetro, con un alzado de encofrado (hormigón romano) de 50 centímetros de grosor construido sobre unos cimientos de mampostería algo más anchos y con las dos esquinas de la fachada que daba al mar de sillería (grandes piedras rectangulares labrada).

El lado del recinto que da a la actual Villajoyosa tuvo una puerta con un umbral de 2,4 metros (8 pies romanos), enmarcado por unas jambas de sillería ligeramente adelantadas respecto a la línea exterior del muro.

Desde una de las vías romanas que daba acceso a Allon, un camino 'vicinalis' o secundario conduciría a este amplio espacio sagrado de 303 metros cuadrados, desde cuya puerta, el visitante accedería directamente a una de las aberturas que tiene la torre para realizar ofrendas normalmente de vino en honor al difunto una vez acabada la sepultura.

El difunto enterrado en la Torre sería el propietario de una villa rural al Este de la ciudad romana de Villajoyosa, cuyo deseo fue el de enterrarse en sus propios terrenos, desvinculándose así de las necrópolis urbanas comunes que jalonaban los márgenes de las vías de entrada a la ciudad romana de Allon, ensalzando de esta forma la relevancia que este importantísimo personaje tendría en vida.

Privacidad en el más allá
Al tratarse, además, de un espacio dentro de los terrenos privados de la villa, este estudio ha concluido que la finalidad de este recinto de obra, más que la de delimitación parcelaria, habría sido la de proporcionar privacidad al espacio sagrado que acotaba. De apariencia exterior austera, el peso del programa decorativo habría de encontrarse dentro del recinto, que albergaría pedestales honoríficos coronados por esculturas y zonas ajardinadas.

Sin embargo, este recinto también contribuyó a enaltecer la monumentalidad de la tumba; el estudio de recintos funerarios similares ha revelado que muchas veces éstos evocan las murallas de las ciudades de los vivos y son una alusión a la inviolabilidad del espacio destinado a los difuntos. Imagen que en este caso, tendría un especial simbolismo para los transeúntes marítimos que observaran la Torre y el recinto desde el mar.

Fuente: Laverdad

dilluns, 15 de juny del 2015

Las obras de una carretera han propiciado el hallazgo de un cementerio en Villajoyosa (Alicante) del siglo VI antes de Cristo con 150 tumbas.


Las obras de una carretera han propiciado el hallazgo de un cementerio en Villajoyosa (Alicante) del siglo VI antes de Cristo con 150 tumbas, en las que se han encontrado numerosos objetos de valor de oro y plata.

Según ha informado hoy el Ayuntamiento, esta "extraordinaria" necrópolis ha sido descubierta con motivo de la construcción de la conexión viaria entre la carretera de la ermita con la fábrica de Chocolates Valor, durante los últimos meses.

Entre los restos mortales se han encontrado huevos de avestruz decorados, anillos, pendientes y collares de oro, broches, tallas de alabastro, herramientas, armas, cerámicas, objetos de plata, lanzas de hierro, piezas de bronce, vidrios y monedas, entre otras piezas.

También se han descubierto enterramientos extraños, como el de un bebé en un ánfora o el de una hombre con una argolla al cuello.

Los enterramientos pertenecen a distintas épocas, desde la llamada Orientalizante, en la que la población indígena estaba bajo fuerte influencia fenicia y más tarde cartaginesa (siglo VI a.C.), pasando por la Ibérica (siglos V y IV a.C) y terminando por el Alto Imperio Romano.

dimarts, 23 de setembre del 2014

Arqueólogos de la Universidad de Alicante hallan en Baelo Claudia un mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta

Arqueólogos de la Universidad de Alicante (UA) han hallado el primer mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta en las excavaciones del yacimiento de Baelo Claudia, en la provincia de Cádiz, según ha informado la institución académica en un comunicado.

En concreto, se ha localizado un "imponente" mausoleo cristiano, que alberga una inhumación de un personaje relevante de la comunidad, que se puede fechar inicialmente entre el siglo V y VI d.C, según el Área de Arqueología de la UA. Este tipo de mausoleo, con una mesa de ofrendas adjunta, es el primero de esta clase que se conoce en el lugar. Sus paralelos más próximos se encuentran en los conservados en la plaza de la AlmoÏna de Valencia, y se vinculan a la sede episcopal.

La necrópolis de la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia es una de las "mejor conservadas del panorama hispano", y se ubica entre dos parajes naturales como Los Alcornocales y el Estrecho de Gibraltar, lo que ha permitido, junto a su localización en un área militar, un "espectacular" estado de conservación de los restos sepultados, en gran parte, bajo la arena de la playa.

La ciudad y su necrópolis es uno de los mejores laboratorios de estudio de la romanización y de las transferencias culturales entre las poblaciones nativas, norteafricanas y los aportes itálicos a lo largo del siglo I d.C.

En este sentido, el Área de Arqueología de la UA, bajo la dirección del profesor Fernando Prados, está desarrollando la Tercera Fase del Proyecto General de Investigación de la Junta de Andalucía 'Muerte y Ritual Funerario en Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz)'. El equipo está compuesto por cerca de 20 personas entre investigadores, técnicos y voluntarios, en un proyecto que comenzó en 2012 y que se prolongará hasta 2017.

Primer mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta

CAMPAÑA DE VERANO
   
Durante este verano se ha desarrollado una fase de excavación arqueológica en extensión que ha ofrecido, junto a este hallazgo, "nuevos e importantes datos" sobre el ritual funerario, con la exhumación de siete nuevos sepulcros.
   
Otros sepulcros de cremación previos revelan la personalidad de los habitantes de la ciudad, su "conservadurismo religioso y la tradición bástulo-púnica visible en los ritos de las fases más antiguas", así como la incorporación de nuevas creencias a partir de la segunda mitad del siglo I d.C. Junto a las deposiciones funerarias, los arqueólogos y técnicos continúan excavando diversas áreas de ofrendas, restos de banquetes funerarios ubicados en zonas comunes, diversos ajuares y los trazados de los ejes viarios que conformaron, durante varios siglos, esta necrópolis.
   
En los trabajos participan alumnos de las universidades de Cádiz, de Sevilla y la Autónoma de Madrid, además de técnicos procedentes de la Université de Toulouse, de la Universidad de Murcia y de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Fuente: Europress

dilluns, 15 de setembre del 2014

La Dama de Elche podría no pertenecer al Templo Ibérico de la Alcudia.

El yacimiento de la Alcudia ha sido uno de los lugares donde más vestigios arqueológicos de la cultura ibérica se han encontrado, entre ellos la Dama de Elche. La escultura, encontrada en 1897 por un muchacho que realizaba en un campo agrícola cercano al yacimiento, se cree que, pese a haber sido hallada un poco más lejos, podría haber pertenecido al Templo Ibérico de la Alcudia de Elche.
Sin embargo, un estudio realizado por el profesor y arqueólogo Pedro Peña Domínguez podría romper con todo lo que se conoce hasta el momento sobre este templo y la Dama de Elche. Gracias a las nuevas tecnologías, Pedro Peña (también técnico superior de 3D Studio Max y Virtualizador de Patrimonio) ha descubierto errores en la planimetría del templo descartado la presencia de la Dama de Elche dentro de la estructura cultual, ya que no hay evidencias de ello.
«Mi objetivo era hacer una recreación para comprobar lo que se había reflejado hasta el momento, para que no se difundiera un único modelo erróneo», explica Peña Domínguez para justificar su investigación. Para ello, reconstruyó virtualmente el templo ibérico de la Alcudia mediante material de los años 90 del parque arqueológico, procedente en su mayoría de las excavaciones de Rafael Ramos.«Me llamó la atención que sólo hay algunos párrafos en su estudio que hacen referencia al proceso del registro de excavación, pero es normal teniendo en cuenta la metodología de la época, y no desmerece en nada la labor profesional de Rafael Ramos, que descubrió uno de los restos más extraordinarios del mundo ibérico», explica el profesor y arqueólogo.

Errores en las medidas

Entonces, introdujo la planimetría arqueológica del templo Ibérico de la Alcudia en un programa de diseño para el alzado del edificio en 3D y constató que la estructura del edificio no era la misma que la de otros del mundo ibérico. «La escala está mal y la planta no calza con el alzado», y prosigue, «según su descubridor el edificio poseía una zapata de base al alzado de adobes (de metrología púnico-fenicia) en lugar de un zócalo de mampostería, y además, la mesa de ofrendas existente se hundía bajo el nivel de pavimento casi 30 centímetros, algo que no tiene paralelos en estructuras de prestigio ibéricas».
La Dama de Elche podría no pertenecer al Templo Ibérico de la Alcudia
Explicación gráfica de la nueva hipótesis planteada (en rojo) sobre la planimetría publicada del Templo Ibérico de La Alcudia de Elche. En azul la hipótesis tradicional
Gracias a la recreación virtual, y una gran documentación en torno a la arquitectura sacra ibérica Peña Domínguez llegó a la conclusión de que o bien el Templo Ibérico de la Alcudia era el edificio más inusitado del mundo ibérico descubierto hasta el momento o bien no se llegó al nivel de paso de fundación de la estructura y faltan restos por exhumar. El texto existente sobre la excavación hablaba de una mesa de ofrendas que se hundía 26 centímetros bajo el nivel del pavimento y él considera que allí puede haber un espacio de relleno, por lo que existiría otra planta del Templo Ibérico con, posiblemente valiosos restos de la misma época u otra anterior, y la zapata constituiría la hilada superior del zócalo de mampostería que llegaría hasta la base de esa mesa de ofrendas.

¿Dónde estaba la Dama de Elche?

Encontrada en 1897, la Dama de Elche fue uno de los descubrimientos más enigmáticos sobre la cultura ibérica. «Ninguna de las otras damas ibéricas que se han hallado, como la Dama de Baza pertenecen a este tipo de centros de culto sino que se han encontrado asociadas aritos funerarios y no a un lugar como este», relata Peña Domínguez.
El arqueólogo y profesor, considera entonces que no hay evidencias que «ubiquen» a la Dama de Elche en el Templo Ibérico de Alcudia, sino que aún se desconoce a qué lugar podría haber
pertenecido. Un estudio de 2011, realizado por María Pilar Luxán, mediante técnicas de análisis de micropartículas, avalaría su función como urna funeraria, al reconocer restos de cenizas de huesos humanos, lo que abogaría en favor de la hipótesis de Pedro Peña.
«La aplicación de las nuevas tecnologías ha sido fundamental para este trabajo», concluye el profesor, «a pesar de la dificultad por la falta de evidencias». Sin embargo, recalca que aunque contradiga la hipótesis existente, tal vez alguien exhume un edificio ibérico con las mismas características que las que afirmaba Rafael Ramos y entonces él esté equivocado. El estudio de Pedro Peña, que ha impartido estos últimos días un Taller de Virtualización de Patrimonio en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, se plasmará en una publicación científica que aún tardará algunos meses en ver la luz.
Fuente: ABC

dilluns, 11 d’agost del 2014

Alicante fue en su origen cartaginesa y la quemaron los romanos

Alicante —o el embrión de lo que luego sería— no duró en sus orígenes ni medio siglo como ciudad. Creada por los cartagineses en la segunda mitad del siglo III a. C., fue quemada por los romanos a finales de ese mismo siglo.
Las últimas excavaciones del mes de julio en el Tossal de Manises, en el barrio de La Albufereta, corroboraron varios aspectos que los arqueólogos sospechaban de este Monumento Histórico Artístico: antes del siglo III no vivió nadie en la zona. A finales de ese siglo, el emplazamiento fue arrasado violentamente por un fuego y no fue hasta 200 años después que los romanos erigieron una nueva ciudad.
Cuando el cartaginés Aníbal reconquistó Sagunt (Valencia) a los romanos, se originó el casus belli que iba a desencadenar la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.) e iba a llevarse por delante todas las colonias cartaginesas, principalmente en el sureste español.
“El Tossal de Manises era un lugar importante para Cartago”, dice el director del Museo Arqueológico de Alicante (Marq), Manuel Olcina. El enclave pudo tener un máximo de 5.000 habitantes entre el núcleo urbano y las villas de los alrededores. Olcina describe el lugar como “una base desde la que se dominaban 50 kilómetros de costa, con un buen caladero y conexión con vías de interior. Un incendio, que no fue puntual sino que afectó a toda la ciudad, la dejó deshabitada”.
No se sabe si el general romano Escipión arrasó la Alicante originaria antes o después de expulsar a sus enemigos de Cartago Nova (actual Cartagena). Sí, que los romanos iniciaron un ataque desde Tarragona con el objeto de cortar la línea de suministros para el general cartaginés Aníbal. Tras su heroica hazaña cruzando los Pirineos y los Alpes con elefantes incluidos, el cartaginés sembró el terror por la península itálica.
“Nadie habitó el lugar durante 200 años, salvo destacamentos militares que participaron en las guerras civiles romanas”, recuerda Olcina. El emperador romano Augusto le dio carácter de municipio romano a Alicante, llamada Lucentum y que permitió a sus pobladores entrar en la vasta red de administraciones del imperio.
Tras encontrarse una cubeta que pudo ser una estructura de prensado, los próximos trabajos tendrán como objeto buscar trazas de productos agrícolas en la tierra contenida en esta estructura.
Fuente: Elpaís

dissabte, 22 de març del 2014

Los íberos pagaban en metálico

Los íberos pagaban en metálico 
En medio de la antigua Via Augusta existía un poblado íbero que se alzaba en la colina más pequeña de la sierra de Callosa de Segura. El vetusto asentamiento situado en Cox ya hacía intercambios comerciales con las ciudades romanas próximas como Illice o Carthago Nova. Ahora una pequeña parte de la historia primitiva de la localidad se ha podido rescatar gracias a la donación de una vecina.
Una de las excursiones que organizaba la Concejalía de Turismo por el montículo del Castillo sirvió para encontrar este pequeño trozo de historia. Las excavaciones realizadas a principios de los años noventa dejaron a la luz objetos como vasijas y otros utensilios que comenzaron a dotar un pequeño museo en la Casa de Cultura. No obstante, existen todavía más secretos por desenterrar a los pies de la fortificación medieval.

En el siglo I antes de Cristo ya existía un asentamiento en la colina que disponía de un muro defensivo. Esta construcción se puede observar a plena luz del día después de unos trabajos que se llevaron a cabo. No obstante, la arqueóloga encargada de catalogar estas piezas, Sofía Gras, explica que «se trata de un hallazgo importante porque solo existen tres monedas de este tipo». 

En concreto la pieza pertenece al periodo comprendido entre el 27 a. C. y el 14. d. C. Durante estos años «existían guerras internas en el Imperio Romano y lo que demuestra es que los íberos de la zona pagaban con monedas».

Otras piezas similares a esta, fundidas en bronce, solo se encuentran en Elche o en Cartagena, lo que revela que su acuñación se realizó en alguna de las fábricas de estas dos ciudades de gran legado romano.

La vecina Carmen Teresa Sánchez quiso realizar esta donación puesto que la moneda no tiene valor económico, aunque «el histórico es incalculable», expuso la concejal de Turismo, Teo Lozano. Y es que toda la colección de monedas encontradas en los alrededores del castillo se enviaron en los años veinte al Museo de Barcelona, donde hay un gran fondo de las primeras excavaciones del siglo pasado que se acometieron en la comarca.

Por su parte, desde el grupo municipal socialista se reclamó alguna ayuda de la Generalitat Valenciana para realizar un amplio trabajo de campo en todos los aledaños de la muralla íbera para comprobar si se han podido recoger todos los objetos de valor histórico. Asimismo desde el PSOE solicitaron que se lleve a cabo una reconstrucción y apuntalamiento de la muralla que podría verse afectada por las inclemencias del tiempo.

Fuente: La verdad

dilluns, 17 de març del 2014

Una pala excavadora destroza un yacimiento íbero en El Campello.

 

Un trozo de la historia antigua de El Campello fue arrasado hace unas semanas. Una pala excavadora destrozó los restos de un yacimiento íbero, ubicados en una parcela privada de Aigües de Baixes y catalogados como Bien de Relevancia Local. Un grupo de arqueólogos denunció el expolio ante el Seprona y exigen que se inicie una investigación para identificar al responsable de los hechos.

En el informe presentado ante la división de la Guardia Civil, los expertos indican que el yacimiento correspondía al siglo IV a.C. y podría tratarse de «un pequeño recinto militar dedicado a la vigilancia y defensa del ámbito costero del entorno la Illeta dels Banyets de El Campello». Estos restos fueron descubiertos en el año 2003 y el pasado verano, este grupo de arqueólogos realizó diversas excavaciones en la zona que permitieron delimitar el recinto, compuesto de tres habitaciones y un especie de patio de armas, según indica el estudio.

El Ayuntamiento afirmó ayer que si bien no se había llegado a constatar que se tratara de restos de la época íbera, efectivamente era un bien a proteger dada su catalogación. Las mismas fuentes recordaron que las ruinas se encontraban en una parcela privada, que comparten dos propietarios, y que se trata de una zona afectada por Costas y no urbanizable.

Tras la notificación de que una pala excavadora realiza esos trabajos sin previa autorización municipal, el Ayuntamiento decidió solicitar la presencia de los propietarios en las dependencias municipales de Urbanismo para conocer los hechos. Los dueños afirmaron, según las mismas fuentes, desconocer esta operación. A continuación, el consistorio remitió toda la información que dispuso a la Guardia Civil y además ha abierto un expediente de averiguación para conocer los hechos.

El Ayuntamiento informó además de que no se solicitó licencia alguna para la actuación de la pala excavadora. Sin embargo, días después de que se arrasara el yacimiento, se pidió un permiso para vallar la parcela, una autorización que quedó paralizada hasta que no se esclarezca lo sucedido.
El culpable del expolio deberá abonar una sanción por el destrozo de un bien protegido tanto por el Ayuntamiento como por la Generalitat. Desde el consistorio no aventuraron la cuantía a la que podría ascender la multa ya que no se conoce el alcance de los daños ocasionados. Para evaluar dicho perjuicio el Ayuntamiento de El Campello ha solicitado ya la evaluación de un técnico de la Conselleria de Cultura, al no disponer en la corporación de la figura de arqueólogo.

«Desde el punto de vista científico es un bombazo, se trata de unos restos muchos más antiguos de lo que imaginábamos en un principio y que tenía un gran potencial para poder ser musealizados y convertirse en una ruta paisajística única no sólo en la provincia de Alicante sino en España», señala la profesora titular de la Arqueología de la Universidad de Alicante (UA), Feliciana Sala Sellés, una de las firmantes de la denuncia.

«Tenemos que ser conscientes de que hemos perdido un patrimonio público todos, no sólo de quienes investigamos, sino de todos los ciudadanos y eso no podemos permitirlo», subraya Sala, quien explica que la excavación formaba parte de un proyecto de investigación de la UA, financiado por el Ministerio de Economía que trabaja sobre las fortificaciones militares antiguas.

El grupo de investigación de la UA preveía continuar los trabajos este verano ya que, según apunta la profesora, apenas habían comenzado las excavaciones. Sala afirma por otro lado que desconoce si tras los daños provocados por la pala excavadora se puede recuperar algo de las ruinas, aunque adelantó que «el objetivo fue arrasar con todo a conciencia» porque se ha destruido la muralla que delimitaba el fuerte.

Del mismo modo, en el informe presentado al Seprona, los arqueólogos apuntan que «la intención de quien haya encargado a la pala arrasar el muro perimetral del edificio no era otra que evitar que el yacimiento fuera declarado BIC (Bien de Interés Cultural), lo que hubiera sucedido durante el presente año dado que se trata de un recinto fortificado y el muro perimetral es a todas luces una muralla». Por ello, los expertos agradecen toda la colaboración ciudadana que pueda ayudar a esclarecer los hechos.

Fuente: DiarioInformación

dilluns, 23 de desembre del 2013

¿Cómo era la vida de los soldados romanos?

JON GARAY
Vivir en la Antigua Roma no era fácil. Pese a la imagen que ofrecen las películas con la capital engalanada, los templos de mármol resplandeciente, los ricachones reclinados sobre los triclinum mientras comían de la mano de esclavas -que al tiempo les abanicaban-, las carreras de cuádrigas, los combates de gladiadores... La realidad era muy diferente. La mayor parte del pueblo no tenía trabajo ni nada que llevarse a la boca. Se calcula que durante el Imperio la población sería de entre 50 y 60 millones de habitantes. Pues bien, de esos, sólo unos 500 serían ricos, lo que se dice ricos. Eran los senadores y caballeros, más forrados los primeros que los segundos. Te encontrabas a uno de estos cada 96,5 kilómetros cuadrados (sí, hay quien ha calculado esto). En torno al 65% de la población vivía al día, al límite de la subsistencia. En comparación, la actual Haití alcanza el 80% en esta triste estadística.
A la vista de todo ello, muchas familias vieron una salida que hoy costaría entender: el ejército. Roma fue un imperio basado en un poderío militar sin igual en la Europa de aquellos tiempos. Las legiones dominaron buena parte del continente y del norte de África con mano de hierro durante varios siglos. Una máquina de guerra. Virgilio plasmó en la Eneida el destino de la “ciudad de Marte”, el dios de la guerra: “No pongo a sus dominios límite en el espacio ni en el tiempo. Les he dado un imperio sin fronteras”.¿Cómo era aquel ejército?¿Qué ofrecía?¿A qué edad se podía entrar?¿Qué privilegios tenían los soldados?
¿Cómo era la vida de los soldados romanos?
Bien pagados
La primera gran ventaja que tenían era un sueldo garantizado, lo que muy, muy pocos podían decir en la Antigüedad. Un buen sueldo además. Ganaban al día un denario, lo mismo que un buen trabajador civil con la ventaja de que el militar trabajaba todo el año mientras que un artesano, por ejemplo, podía estar con frecuencia en paro. Cierto que no disponían de todo ese dinero -el ejército, por ejemplo, se quedaba con una parte que se iba acumulando y se les entregaba cuando se licenciaban-, pero tenían dos o tres ases al día -10 ases son un denario; la gente corriente hablaba en ases, no en denarios- para gastarlo a su gusto. Por ese dinero se podía comprar un pedazo de pan, vino o queso. Unos dos ases también era lo que cobraban las prostitutas, muy abundantes en aquella época y otro de esos oficios con sueldo casi ‘garantizado’.
A esto se le unían complementos de viaje si eran trasladados, dinero para los clavos de las botas si tenían que realizar una marcha larga, obsequios del emperador, primas cuando se licenciaban, se repartían el botín en caso de que una ciudad cayera tras un asedio -no si se rendía. Con algo tenían que motivarles- ... Aunque los ascensos tenían más que ver con los sobornos y el estatus que con el mérito, alcanzar el grado de centurión era poco menos que un chollo: cobraban 15 veces más que un soldado raso.
Legalmente tenían además unas cuantas ventajas. Estaban exentos de muchos impuestos; podían hacer sus testamentos sin tener en cuenta los deseos de sus padres, que tampoco podían meter mano a sus ingresos; en caso de delito grave, no podían ser torturados ni condenados a las minas -en realidad, una condena a muerte poco disimulada- ni ejecutados como un criminal común.
25 años de servicio
Para entrar en la milicia una condición indispensable era ser ciudadano romano. Los esclavos lo tenían completamente prohibido. Incluso los mercaderes de este oscuro negocio también. Los que habían sido liberados -libertos- solo podían acceder a algunos cuerpos auxiliares. Las limitaciones van más allá. Para algunos puestos se admitieron durante mucho tiempo únicamente a ‘italianos’, caso de la guardia de Roma -curiosamente, la guardia de corps del emperador estaba compuesta por germanos o bátavos-. También exigían el conocimiento del latín, único idioma oficial admitido pese a la diversidad de pueblos que componían el territorio romano. Si se sabía leer, escribir y contar, tanto mejor, ya que la burocracia interna necesitaba de ellos.
Otro requisito era la altura. Nadie por debajo de 1,65 metros. Según parece, el soldado romano no destacaba precisamente por su imponente físico. De hecho, eran motivo de risa para los enemigos, según cuenta Julio César en ‘Los comentarios a la guerra de las Galias’: “Nuestra baja estatura es motivo de desprecio para los galos, que son de elevada estatura”. Lo habitual era acceder hacia los 20 años y el servicio no duraba ni nueve meses ni dos años, sino 20-25 años. Resulta chocante pero no es excepcional: en la Rusia del siglo XVIII ser reclutado suponía este mismo período de tiempo y se consideraba una sentencia de muerte. Una vez superado el periodo de prueba de cuatro meses, prestaban juramento y recibían una identificación que les distinguía como militares, bien un trozo de metal colgado de una cuerda alrededor del cuello, bien una especie de tatuaje.
No se podían casar
Puede parecer contradictorio, pero el principal peligro de servir en el ejército en Roma no era la guerra. Bien pudiera pasar que nunca entrasen en combate si les tocaba en una zona ‘tranquila’. El hecho es que caían más por enfermedades que por heridas en una batalla. Además, hay que tener en cuenta que la vida civil era de por sí peligrosa. La violencia y la muerte estaba presentes siempre. Los dueños de esclavos podían pegarles casi tanto como quisieran. En una sociedad tan machista, las mujeres también eran objeto de agresiones. La mortalidad infantil era elevadísima. No era infrecuente el abandono de niños o su venta como esclavos sexuales. Y los robos no era raro que quedaran impunes. Son de esas cosas en las que uno no cae pero en Roma no existía una policía como tal. Eran los propios soldados quienes hacían algunas de estas tareas. Los responsables municipales también tenían vigilantes armados, pero nada que se pudiera llamar policía. Si te robaban, lo más seguro era buscarte la vida porque recurrir a la justicia era muy caro y generalmente poco efectivo.
Otra desventaja es que en teoría no se podían casar. De hecho, si lo estaban antes de alistarse, el matrimonio quedaba en ‘suspenso’ hasta que se licenciase. En la práctica parece que no se hacía mucho caso de esta prohibición. También vivían sometidos a una muy dura disciplina y podían ser trasladados en cualquier momento. Y, claro, el peligro era muy real si el destino estaba en la frontera del Danubio o el Rhin. Al fin y al cabo, la guerra es la guerra.
La legión es la unidad más conocida del ejército romano. Formada por unos 5.000 hombres encuadrados en 10 cohortes de tres manípulos o seis centurias cada una (salvo la primera y más prestigiosa, que tenía cinco centurias pero el doble de hombres) se nombraban un número y un nombre, por ejemplo I Minervia o II Augusta. Se alojaban en campamentos perfectamente organizados que ocupaban entre 17 y 28 hectáreas. En realidad eran pueblos con barracones, termas -normalmente fuera del mismo-, almacenes, hospital -la atención médica era bastante mejor que la que pudiera recibir un civil normal-, talleres... En los alrededores se organizaban una especie de asentamientos llamados ‘canabae’ con tabernas, prostíbulos y demás entretenimientos. Tenían además cazadores para obtener presas en tiempos de guerra y carniceros que compraban la carne cuando las cosas estaban tranquilas. Y centinelas con perros para vigilar los alrededores. La alimentación era sin duda mejor que la del común de la gente: cereales (normalmente trigo; la cebada, más como castigo), pescado, marisco, legumbres, judías, lentejas y vino.
La hora de la retirada
Las burlas de los enemigos sobre la estatura de los romanos es de suponer que se acababan en cuanto empezaba el combate. El duro entrenamiento al que se sometían y la férrea organización dieron a la legión una ventaja que duró varios siglos. Normalmente era un veterano ilustre reenganchado al ejército el que se encargaba de la preparación, que incluia gimnasia, duras marchas y hasta natación. Solían ejercitarse con sus armaduras, que tenían que costearse ellos mismos. Por cierto, no hay que pensar que todos los soldados llevaban la famosa coraza con los abdominales y el pecho marcados. Ésta era más de los oficiales.
En plena batalla, en el caos que debía organizarse con el ruido de cientos de hombres entrechocando sus armas y gritando, el soldado hacía caso de las órdenes de su centurión y de las señales sonoras que se hacían con tres tipos de instrumentos según lo que se quisiera transmitir. Visualmente debían seguir la enseña que correspondía a su manípulo. La formación solía ser de cinco hombres en el frente y unas 10 filas detrás, un grupo compacto con el que arrasaron a casi todos sus enemigos.
Más o menos la mitad de los soldados sobrevivía a esos 20-25 años de servicio. Llegaba la hora de licenciarse. En ese momento recibían la parte de su salario que el ejército les guardaba y recibían una gratificación económica, sustituta de las tierras que se les entregaban en los primeros tiempos. Un centurión tendría una capacidad económica similar a las de las elites de las ciudades y podía ocupar puestos municipales de relevancia. El soldado raso tendría el nivel suficiente para vivir cómodamente. Tenían entonces unos 40-45 años y algunos, no demasiados tampoco, por delante para vivir la vida. Seguramente frecuentarían las termas, una costumbre muy romana y mucho menos saludable de lo que parece a primera vista. Lo de bañarse es muy higiénico, pero parece ser que no cambiaban el agua con demasiada frecuencia. O sea, que de relajante y saludable spa tenían más bien poco.
Fuente: El Correo

dilluns, 13 d’agost del 2012

La desembocadura del río Guadalete no es, como creíamos, natural




El río Guadalete nace en el Peñón Grande, en el norte de la sierra de Grazalema, y desemboca en El Puerto de Santa María, en la bahía de Cádiz. Hasta ahora se creía que la desembocadura de este río era natural, dibujada por la orografía del territorio a lo largo de los siglos. Pero recientemente investigadores de diversas instituciones andaluzas han coincidido al señalar que se abrió de forma artificial hacia el año 19 a.C. ¿El responsable? Lucio Cornelio Balbo el Menor, un acaudalado militar de la Hispania Ulterior que afrontó una obra magna para crear el llamado Portus Gaditanus, abriendo un canal que uniría la bahía de Cádiz con el río Guadalete para favorecer con un puerto nuevo las exportaciones con más embarcaciones comerciales.
Juan José López Amador, técnico del ayuntamiento de El Puerto de Santa María, y el historiador Enrique Pérez Fernández hicieron esta deducción tras consultar documentos antiguos. Pero para asegurarse de que su hipótesis era cierta, contactaron con investigadores de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz y del Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, quienes también habían llegado a la misma conclusión durante un estudio geomorfológico de la bahía.
Así pues, la actual desembocadura del Guadalete fue fruto de una gran obra romana realizada a pico y pala. Aunque hoy, transcurridos más 2.000 años, parezca una salida al mar completamente natural. –Eva van den Berg

dimecres, 20 de juny del 2012

Barcelona baraja prospecciones en plaza Sant Jaume




El Ayuntamiento de Barcelona baraja hacer prospecciones arqueológicas en la misma plaza Sant Jaume, donde se presume que se encontraba el foro romano.
   Lo hará en el marco del Pla Barcino de recuperación y puesta en valor del patrimonio de la ciudad romana, ha explicado este martes el quinto teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana.
   Según una medida de gobierno que Ciurana ha presentado en la comisión de Cultura, el consistorio prevé invertir en este mandato 2,15 millones de euros para el plan, que pretende crear un vínculo emocional entre las nuevas generaciones y la Barcino romana fomentando la investigación y documentación de los restos, museizando espacios y realizando más excavaciones programadas.
   Se divide en tres proyectos: el Barcino Accesible para facilitar el acceso a los espacios; el SmartBarcino, creando una web para hacer un recorrido por los espacios mediante un mapa inteligente programado para hacer búsquedas y guardar itinerarios; y el Castalia, de forma que realizar la carta arqueológica permita un gran avance en el conocimiento de la antigua ciudad.
   Entre las previsiones figura actuar para descubrir el antiguo foro romano que, según todas las hipótesis, se encuentra en parte bajo la plaza Sant Jaume --donde hoy conviven las sedes de la Generalitat y el Ayuntamiento--, si bien Ciurana ha precisado de antemano que cabe ver la "eficacia del sistema" previsto para las prospecciones dado que por la plaza concurren muchos servicios.
   Este proyecto incluye la difusión y la búsqueda arqueológica, en este caso incluyendo la prospección con georadar para determinar estructuras existentes, sondeos arqueológicos para descubrir las estructuras, estudio de los materiales hallados, y difusión de resultados; en ello se promoverá la implicación de alguna universidad catalana y alguna extranjera.
   Ciurana ha subrayado que falta presencia en el imaginario colectivo de la ciudad romana, y se propone poner en valor el trabajo hecho en este campo en los últimos 80-100 años, a la vez que pretenden evitar la sensación de algunos barceloneses de que las excavaciones arqueológicas para hallar restos son "una piedra en el zapato".

Fuente: Europapress

dimecres, 19 d’octubre del 2011

Descubren barco funerario vikingo en Escocia



Un equipo de arqueólogos anunció el descubrimiento de uno de los más importantes barcos funerarios nórdicos que se hayan encontrado en suelo británico.
La nave vikinga estaba intacta e incluía los restos de un guerrero de alto rango con su hacha, espada, lanza y lo que podría ser la punta de un cuerno de bronce para beber, además de otros objetos como una piedra de afilar proveniente de Noruega.
Se cree que el barco, desenterrado en las montañas escocesas, tiene más de mil años. Previamente se han encontrado hallazgos similares en la isla escocesa de Orkney.

Fuente: BBC Mundo

dissabte, 27 d’agost del 2011

Unas excavaciones descubren en Valencia 52 metros de muralla ibérica



Las excavaciones que se están desarrollando en el yacimiento de La Carència, ubicado en el término municipal de Turís, han descubierto 52 metros de muralla ibérica y una de sus torres.


Según ha informado la Diputación de Valencia en un comunicado, un equipo de arqueólogos de su Servicio de Investigación Prehistórica ha realizado este hallazgo en este «oppidum» (colina o meseta fortificada).

La corporación provincial ha destinado 14.000 euros al desarrollo de estos trabajos que han sido desarrollados durante el mes de julio por un equipo de 17 estudiantes y licenciados en Arqueología e Historia por la Universidad de Valencia e Italia, tres arqueólogos y un técnico en topografía.

La directora de la excavación y conservadora del Museo de Prehistoria de Valencia, Rosa Albiach, ha destacado que «se ha podido documentar muy bien este tramo de su muralla» y obtener «importante información sobre su construcción y cimentación».

Para su construcción, ha precisado, se adaptó a la roca natural y para su cimentación se erigió un zócalo de piedras de 1,35 metros de altura con sillares de medida trabajados por la cara externa, y que alternaron con piedras irregulares, trabados en seco, de entre 1,30 y 1,55 metros.

Según Albiach, de pocas murallas ibéricas se sabe cuál fue su alzado dado que no se ha podido conservar, pero en este caso, gracias al los derrumbes que se han producido hacia el interior del «oppidum», ha podido conocerse cómo era la muralla y que tenía unos 5 metros de altura.

De la torre anexa a esta zona de la muralla, se pondrá al descubierto su planta completa en próximos trabajos, ya que de momento solo hay visibles tres de los cuatro muros.

La Carència es un poblado de gran extensión que tiene una continuidad de ocupación desde el Bronce Final, pasando por las épocas ibérica, romana republicana y romana imperial, hasta alcanzar el periodo islámico.

Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de las tierras valencianas tanto para la época ibérica como durante la romanización, con una ocupación puntual en época almohade.

El material cerámico, metal, vidrio y monedas hallados en el yacimiento nos indican que hubo una amplia relación comercial a nivel regional, peninsular y con el resto de pueblos del Mediterráneo.

Fuente: lavozdeGalicia

diumenge, 21 d’agost del 2011

Hallan un barco romano con 300 ánforas en la costa sur de Albania



Un equipo de expertos estadounidenses y albaneses ha hallado un barco romano con 300 ánforas que naufragó posiblemente en el siglo II a.C en Karaburun, en la zona de Albania donde se junta el mar Adriático con el Jónico.
Según declaró a Efe Auron Tare, miembro albanés del equipo de arqueólogos, la embarcación, de 30 metros eslora, se encontró al oeste de la isla de Sazan, frente a la bahía de Vlora, a una profundidad de 50 metros.
El barco fue descubierto por un robot de la nave científica estadounidense "Hércules", que desde hace cinco años rastrea el fondo de los mares Jónico y Adriático frente a las costas de Albania para crear un mapa de los patrimonios arqueológicos e históricos submarinos de este país mediterráneo.
Las imágenes facilitadas por el robot indican que a bordo del barco había 300 ánforas de tipo lambolia y otras dos más grandes que se usaban para el transporte del vino o aceite de oliva.
"Estas ánforas, típicas de la zona del Adriático, pertenecen a la segunda mitad del siglo II y la primera mitad del siglo I a.C, que coincide con el florecimiento del imperio romano, y se usaban para el transporte de vino y aceite", destacó Adrian Anastasi, miembro del Instituto albanés de arqueología.
Los restos de la nave podrán arrojar luz sobre los ilirios, que habitaban esta zona, y de sus relaciones con los imperios romano y griego.
Desde que comenzó su actividad hace cinco años, la expedición estadounidense-albanesa, patrocinada por la RPM Nautical Foundation, ha descubierto en aguas albanesas 20 embarcaciones hundidas, algunas en la I y II Guerra Mundial, y 15 en el mar Adriático que pertenece a Montenegro.

Fuente: EFE

dimecres, 29 de juny del 2011

El taró y los fenicios


La niebla que estos días invade nuestras costas, los marineros y pescadores desde El Palo hasta Estepona la conocen como el taró, nombre de origen fenicio que como muchas otras palabras, costumbres y en definitiva cultura, hemos heredado de los llamados transportistas de la Antigüedad.
Malaka, que así llamaron a Málaga, recibió elementos de culturas de origen lejano gracias a las rutas que los fenicios implantaron a lo largo de todo el Mediterráneo hasta la actual Cádiz.
Los fenicios habitaron en diversos asentamientos de la provincia como Toscanos, Chorreras o La Loma.
En cuanto a costumbres, los fenicios llevaban en procesión a la diosa Malac desde el santuario del Higuerón hasta lo que hoy son las playas del El Palo, allí introducían a la diosa en el mar para que bendijera las aguas para que la pesca fuera abundante durante el resto del año.
La ancestral divinidad conocida también como Noctiluca tenía consagrada una isla en medio de una ensenada donde hoy se encuentra La Cala del Moral; la isla desapareció debido al cono de arrastres del río Totalán. En el santuario se puede ver el ídolo prehistórico, una piedra que debido a la erosión tiene la forma de una mujer envuelta en un manto. Más abajo, en el paseo marítimo podemos ver también hoy en día una estatua de Noctiluca realizada por el malagueño Jaime Pimentel.
Por tanto parece que las costumbres y fervores que ahora tenemos se parecen bastante a los que los fenicios ya practicaban, parece que esta tradición de la diosa Noctiluca pudo ser origen de nuestra tradicional bendición de la Virgen del Carmen. Cambiamos las divinidades pero no las costumbres.
Esperemos que este año el taró nos deje ver entrar a nuestros marineros y pescadores con la Virgen del Carmen en el agua y como decía mi abuela, por fin nos podamos ya bañar «con las aguas benditas». Porque hasta que no entraba la Virgen ella no se bañaba.

Fuente: laopiniondemalaga

dimecres, 22 de juny del 2011

Grecia se enfurece por la estatua de Alejandro Magno en Skopie

La gigantesca estatua en bronce de Alejandro Magno levantada en la plaza central de la capital de Macedonia, Skopie, junto al arco del Triunfo, ha encolerizado a los griegos.
El Gobierno de Atenas ya denunció la semana pasada como una provocación este monumento, inaugurado ayer, declarando que “hipotecaba” las perspectivas de Macedonia de ingresar en la Unión Europea. Macedonia y Grecia reivindican a Alejandro Magno como parte de su patrimonio histórico.
Grecia está bloqueando la entrada de Macedonia, la ex república yugoslava independizada en 1991, en la UE porque no acepta que se llame así. Considera que el nombre de Macedonia es parte de su patrimonio nacional y bloquea el reconocimiento internacional de su vecino y las aspiraciones de Skopie de entrar en la UE mientras no decida otro nombre. Grecia teme que Macedonia tenga ambiciones territoriales sobre su provincia del norte, llamada también Macedonia.
La estatua ecuestre del gran conquistador de la antigüedad tiene, con la peana, una altura de 22 metros –más de siete pisos–, pesa 40 toneladas y ha costado unos nueve millones de euros. Su nombre oficial es Guerrero a caballo para no provocar a Atenas, pero el rostro es el que normalmente se atribuye al célebre dirigente.
La semana pasada comenzó el ensamblaje de las piezas de la obra de la escultora macedonia Valentina Stevanovska, procedentes de Italia. El Gobierno de Macedonia decidió en el año 2007 financiar la ejecución del monumento, un año después de bautizar al aeropuerto de Skopie con el nombre de Alejandro Magno, algo que ya exasperó a los griegos.
Centenares de ciudadanos se desplazaron ayer al centro de la capital para contemplar y fotografiar el monumento, del que se sentían orgullosos. “Por fin Alejandro está en casa y puede quedarse”, dijo Goran, que llevó a consigo a su hijo. La estatua es la pieza central de un controvertido proyecto del Gobierno llamado Skopie 2014 destinado a recuperar la antigua gloria de Macedonia.
La oposición denuncia el que se hayan malgastado 200 millones de euros en uno de los países más pobres de Europa, con un tercio de la población por debajo del umbral de la pobreza y un 30% de paro. El 3% de crecimiento que el FMI preveía para el 2010 se redujo al 1%.

Fuente: Lavanguardia

dijous, 26 de maig del 2011

Hallan ruinas de aldea de más de 2.000 años en suroeste de China

Arqueólogos chinos anunciaron este miércoles que han desenterrado las ruinas de una aldea de al menos 2.500 años de antigüedad en la provincia suroccidental de Yunnan.
Los investigadores del Instituto de Patrimonio y Arqueología de Yunnan han identificado las ruinas de 20 viviendas, con una superficie de entre 15 y 25 metros cuadrados y distribuidas en cuatro filas, en el distrito de Chengjiang, precisó Jiang Zhilong, arqueólogo del equipo de excavación.
Dentro de las viviendas se han encontrado recipientes y utensilios de barro, instrumentos de piedra y bronce y huesos de animales, agregó.
El arqueólogo indicó que la mayor parte de las construcciones se utilizaron probablemente como viviendas y el resto como talleres.
El equipo de Jiang también ha encontrado 20 tumbas cerca de las viviendas.
El emplazamiento arqueológico, que cubre una superficie de al menos 10.000 metros cuadrados, fue descubierto en 2009. La primera fase de la excavación empezó a finales del año pasado y está previsto que las labores de excavación terminen en una fecha próxima.

Fuente: cri.cn

dilluns, 23 de maig del 2011

Están locos los romanos


Les debemos mucho, casi todo, a los romanos, vale. Recuerden las palabras de Reg, el líder del Frente Popular de Judea, sector oficial, en La vida de Brian -el discurso más celebrado del cine de sandalias después de la arenga del general Maximus (Gladiator) a los frates jinetes de sus turmae y el "¡arre!" de Ben Hur-: "Aparte del acueducto, el alcantarillado, las carreteras, la irrigación, la sanidad, la enseñanza, el vino (eso sí lo vamos a echar de menos), la ley y el orden, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?". Roma caput mundi, aeterna urbis, aurea Roma, civis Romanum sum, Romanus sedendo vincit... De acuerdo, de acuerdo. Pero tras la nueva invasión romana que vivimos, la enésima, manifestada en libros de toda clase, películas y series de televisión -hasta La Fura dels Baus se pone romana-, una sospecha empieza a aflorar en nuestros latinos corazones: ¿de verdad nos parecemos tanto?, ¿somos tan romanos realmente?, ¿ese mundo que aparece ante nuestros ojos en páginas, pantallas y escenarios es el nuestro?

Es difícil identificarse, aceptémoslo, con la hosca facilidad de Quintus Dias, el protagonista de la sangrienta película Centurión, para matar a punta de gladio pictos y brigantes; con el sexo morboso y cruel de las matronas de Spartacus -quien haya visto con su hija adolescente la escena de la serie en que las damas obligan a copular ante ellas a un gladiador y a una esclava tardará en olvidarlo ("pues vaya con la antigüedad, papi"), por no hablar de conseguir que la niña lea luego a Ovidio-. Cuesta, decía, sentir afinidad con la despiadada astucia del resucitado pretor Galba en la segunda temporada de Hispania o con platos como las vulvas de cerdo à la Lucio Vero (envenenadas). ¿Un espejo, Roma? Vae!, ¡ay!.

¿Qué es lo que más nos impactaría de la Roma clásica si pidieramos viajar hasta ella?, le pregunto a la gran y amena historiadora Mary Beard, autora de Pompeya o El triunfo romano (ambas en Crítica). "Oh, la suciedad y el olor pestilente, y la pobreza... detrás de la rutilante fachada de mármol".

Lindsey Davis es otra de las personas que más nos han acercado al mundo romano, ella desde las novelas del detective Falco, la XX de las cuales, Némesis, es novedad, como lo es la indispensable Marco Didio Falco, la guía oficial, una delicia enciclopédica para sus muchos seguidores (ambas en Edhasa). Al interrogar a la autora sobre esa extrañeza que nos provocan los romanos, contesta: "Yo he basado mis libros precisamente en la creencia de que los romanos eran como nosotros. Pero siempre digo que hay dos áreas en que su mundo difiere radicalmente del nuestro: la arena (los combates de gladiadores y con animales) y la esclavitud. Desde luego, hay también otra: la posición legal de la mujer, que tenía que ser representada en muchas ocasiones por el cabeza de familia. Muchas ocupaciones le estaban vetadas: ¡de haber vivido entonces yo no me podría ganar la vida como lo hago!",

Davis, noblesse oblige, aprovecha para criticar que en el filme La legión del águila -basada en la conmovedora novela de Rosemary Sutcliff-, el protagonista porta la espada en el lado izquierdo cuando lo preceptivo en el ejército romano era llevarla siempre en el derecho. Ahí queda el dato.

Aparte de que no existían en el mundo romano el café, el té, el chocolate, las patatas o los tomates, (¡un mundo sin todo eso no puede ser el nuestro!), nos choca mucho lo poco que valía la vida, sobre todo si eras un esclavo, "un animal con habla", como dice que los consideraban la arqueóloga Isabel Rodà, directora del Insituto catalán de Arqueología Clásica (ICAC): cuando uno de los suyos rompió sin querer una copa de cristal, Vedio Polión ordenó que lo echaran al estanque de las morenas, a las que había acostumbrado a comer carne humana (ya ven que la historia no se la inventó Robert Harris en Pompeya).
El gran historiador Paul Veyne dice en Sexe et pouvoir a Rome (Tallandier, 2005) que lo que más nos sorprendería de vernos súbitamente trasladados a la antigüedad romana es la violencia, "una brutalidad que corta el aliento". Violencia no solo en el anfiteatro sino en todas las facetas de la vida. No en balde, señala, en las fasces el símbolo de Roma era un hacha de decapitar rodeada de varas para azotar. La mayoría de los grandes líderes políticos romanos tenían experiencia militar de combate cuerpo a cuerpo y habían matado con su propia mano.

No había nada en aquel mundo similar a nuestro humanitarismo. El infanticidio era habitual. Y el abandono de los niños tan corriente que suponía el principal suministro de los mercaderes de esclavos, por encima de los prisioneros de guerra.

No entenderían los romanos que nos parecieran mal los combates de gladiadores, la atroz hemorragia de la arena (Beard calcula que el número habitual de gladiadores en el imperio ascendía a 16.000, ¡el equivalente a tres legiones!). Así que de prohibir los toros, ya ni hablemos. No exisitía algo que nos parece tan esencial como los derechos humanos, una conquista muy reciente, conque los derechos de los animales... Augusto envió al circo para su escabechina a 420 leopardos y 36 cocodrilos, según Plinio. César 20 elefantes y 600 leones. Cómodo mató él mismo en un espectáculo cinco hipopótamos, dos elefantes, un rinoceronte y una jirafa. "Nos sorprende de los romanos su prepotente sentido de dominio de la naturaleza", apunta Rodà.

El espectáculo de la violencia y la crueldad resultaba casi anodino en Roma, trivial. Cuando de niño Caracalla prorrumpió en sollozos en el Coliseo asustado por los alaridos de un condenado a las fieras -damnatio ad bestias- que estaba siendo despedazado por un tigre, la muchedumbre se conmovió... del llanto del futuro emperador, no del pobre tipo supliciado. Nunca hubo cosa tal como una campaña para la abolición de los shows de la arena. Ni siquiera protestas. A Marco Aurelio no le gustaban las luchas de gladiadores, pero porque las encontraba aburridas. "Las fronteras éticas de los romanos estaban situadas en lugares diferentes de las nuestras", recalca Beard.

Entre la gran cosecha reciente de libros de romanos -que incluye títulos como La prisionera de Roma (Planeta), en la que José Luis Corral novela la vida de Zenobia, la reina de Palmira; el imprescindible Manual del soldado romano (por fin en castellano, en Akal), de Matyszak o La cosecha por la libertad (Edhasa), con la que Simon Scarrow, el autor de la feroz saga sobre las legiones centrada en los centuriones Macro y Cato, abre una nueva serie ¡juvenil! protagonizada por un gladiador adolescente-, destaca Gabinete de curiosidades romanas (Crítica, 2011). Su autor, J. C. McKeown, profesor universitario de Clásicas en EE UU, ha recogido en un volumen fascinante "relatos extraños y hechos sorprendentes" del mundo romano. Su lectura resulta muy ilustrativa para ver hasta qué punto los romanos eran diferentes de nosotros.

¡Qué cosas creían! Que a las serpientes les gusta el vino, que las cabras respiran por las orejas... El propio Plinio, que se vanagloriaba de su espíritu científico, daba crédito a los prodigios más disparatados, como que cuando fue derrocado Nerón, un olivar del emperador cruzó la vía pública -también refiere la creencia de que si uno se pone una lengua de hiena entre la planta del pie y la suela del zapato no le ladran los perros-.

Hacían mucho caso los romanos, pueblo supersticioso donde los haya, a los presagios y sueños. "Era por falta de una religión intimista", señala Rodà, "la religión oficial era ceremonial y no podía satisfacer las necesidades más profundas, así que estaban pendientes de presagios y se cargaban de amuletos". Artemidoro de Daldis, autor de una Intepretación de los sueños, apunta que soñar que uno es crucificado anuncia al soltero que va a casarse (!). Dión Casio da cuenta del infausto augurio que pareció a César el que cuando perseguía al ejército de Pompeyo sus estandartes aparecieran infestados de arañas. Marco Aurelio, un tipo que parece tan cabal hizo arrojar al Danubio dos leones vivos para propiciar su guerra contra los marcomanos. Para Mary Beard la historia más estrafalaria del mundo romano es la del banquete ofrecido por Heliogábalo en el que la lluvia de pétalos de rosa lanzada sobre los comensales fue tan copiosa que los asfixió. "Es una historia fuerte, pero ofrece una gran advertencia acerca del emperador: ¡su generosidad puede matarte!".

Los romanos a los que tenemos por tan limpios, no usaban jabón para lavarse sino aceite de oliva. Los retretes domésticos eran una excentricidad (y estaban junto a las cocinas, y no tenían puertas). Lo habitual era usar las letrinas públicas, sin ninguna privacidad. Curioso. Incluso los insultos romanos nos suenan extraños: Domicio Corbulón llamó a Cornelio Fido en el Senado "struthocamelus depilatus", "avestruz pelado", vamos, ni el capitán Haddock. ¿El sexo? "Somos más mojigatos que ellos en relación con el placer y el cuerpo", opina Rodà. "Había menos tabúes. No tenían el concepto de pecado y culpa que es nuestra herencia judeocristiana". A ver quién colgaría hoy en su casa un tintinnabulum, una campanita, con forma de pene...

Hay muchas cosas que damos por sentado de los romanos, pero que no son ciertas. Por ejemplo, apunta Mary Beard, que usaran habitualmente togas. "La toga era una vestimenta formal, no algo para cada día". La historiadora detesta que le pregunten (como le ocurre siempre) qué llevaban debajo de la ropa los romanos. Ahí va la respuesta: subligaculum. Con lo fácil que es decir calzoncillos y bragas...

Eran, parece, los romanos, poco dados a la introspección o al análisis psicológico. La corrupción y la prevaricación reinaban a gran escala, eso nos sorprende menos, pero había un fenómeno que nos resulta estrambótico, el evergetismo: el mecenazgo sobre el dominio público. Los ricos ofrecían servicios a la comunidad -a cambio de clientelismo político-. Los anfiteatros, las termas, la mayoría de los monumentos públicos eran pagados y donados a la ciudad por los poderosos. Como si el metro o la red eléctrica los regalara un particular. No existía una verdadera policía (aunque siempre podías llamar a Falco) y la única manera de conseguir justicia era a menudo tener un buen patrón o una banda de amigos que te echaran una mano: sí, mafiosillo. La serie Roma, que ahora se repone, da una imagen ajustada de eso.

¿Qué decir de la forma en que hacían la guerra los romanos? Salvaje. La guerra total. Las legiones eran una verdadera picadora de carne. Se calcula que la conquista de la Galia por César costó un millón de vidas. El propio Julio anota que en una batalla "casi la totalidad de la tribu de los nervios fue exterminada y con ella su nombre". Como dice Tácito que dijo el cabecilla britano Calgatus, "crean un desierto y lo llaman paz".

"Odio et amo: nuestra visión de Roma puede ser muy ambivalente", resume Isabel Rodà. "Los romanos llevaron al mundo una modernidad y un confort, una calidad de vida, que no hemos recuperado luego hasta el siglo XX, por no hablar del derecho, pero no podemos idealizarlos. Estamos separados: nosotros somos producto de muchas fases intermedias, y del cristianismo". Acabamos con un testimonio de excepción: ¡el del mismísimo Galba! "Me siento bien con la coraza, da empaque", dice Lluís Homar que se ha metido con ganas una segunda temporada en la piel del pretor. Aunque eso no le hace perder la perspectiva: "Los romanos eran diferentes, no te quepa la menor duda; mientras nosotros debatimos sobre el boxeo o los toros, ellos no tenían ningún reparo en emplear la fuerza bruta, ni en convertir la violencia en espectáculo. Los devolvemos a la vida en la ficción, pero su tiempo ha pasado".

- Se rumoreaba que la emperatriz Faustina había concebido a Cómodo de un gladiador. Y que Marco Aurelio, siguiendo el sabio consejo de los adivinos, lo había hecho matar, obligado a su mujer a bañarse en la sangre y luego la había tomado sexualmente. Eso no salía en Gladiator...

- Catón de Útica, modelo de virtud romana, prestó su mujer a un amigo (íntimo, este sí) y la volvió a desposar después.

- La homosexualidad pasiva era un delito en un ciudadano, pero en el esclavo era un deber si el amo lo exigía. Ostras y caracoles, ya se sabe.

- No se clasificaba a la gente por el género del partenaire sino en función de si al practicar el sexo se era la parte activa o pasiva. O se tomaba el placer virilmente o se daba servilmente.

- Hacer una felación era un acto vergonzoso. El cunnilingus aún más, infame. La homosexualidad femenina estaba categóricamente prohibida. Tampoco gustaba (socialmente) que la mujer cabalgara al hombre: le molestaba mucho a Séneca.

- El principal sistema anticonceptivo romano era el agua fría. hasta el punto de que una mujer que hacía el amor se denominaba una mujer lavada (puella lauta) y la que lo hacía mucho, una mujer húmeda (puella uda)

- Dión Casio explica el caso de una prostituta que hacía de leopardo para un senador.

Fuente: elpais

dissabte, 21 de maig del 2011

Descubren entrada a Ruta de la Seda


El paso tenía importancia militar y económica, ya que unía dos antiguas capitales chinas, Luoyang y Xian, y ahí se originó la religión taoísta.
Un grupo de arqueólogos de la provincia de Henan, en el centro de China, encontró una antigua calzada que servía como paso hacia la Ruta de la Seda con unas inscripciones incompletas que datan de la dinastía Tang (618-907) , informó hoy el diario oficial "China Daily"

Unos 100 metros de la calzada ya han sido desenterrados en la ciudad de Dongguan, a unos 200 metros de donde está ubicada una parte del paso de Hanguguan, construido en el periodo de la dinastía Qin (221 a.C.-206 a.C.) y que en la Han (202 a.C.-220) fue trasladado a su emplazamiento actual.

En aquellos tiempos, el paso tenía importancia militar y económica, ya que unía dos antiguas capitales chinas, Luoyang y Xian, y además fue el lugar donde Laozi completó su libro Tao Te Ching, que dio origen a la religión taoísta.

Fuente: elUniversal

diumenge, 15 de maig del 2011

Parques Arqueológicos en España


España es uno de los países del mundo con mayor patrimonio arqueológico gracias a la legislación vigente, que provee los recursos necesarios para el descubrimiento, adecuación y mantenimiento de este legado ancestral. Los parques Arqueológicos en España son muy visitados por millones de turistas de todo el mundo cada año, y se los detallamos a continuación.

1.- Parque Arqueológico de Atapuerca, en Burgos: Este parque fue declarado Patrimonio de la humanidad por su yacimiento de hallazgos del Pleistoceno (el mayor del mundo a la fecha) además de tener una presencia mediática muy fuerte que atrae a los turistas de todos los países.
Si visitamos el lugar encontraremos el yacimiento y el centro de investigación, pero además todo un parque temático con exposiciones permanentes, recreaciones prehistóricas, módulos interactivos y como si esto fuera poco, hasta un taller de excavación donde los más pequeños pueden aprender jugando.

2.- Parque Arqueológico de Segóbriga, en Cuenca: Una de los lugares más ricos en material histórico se encuentra en La comunidad de Castilla (La Mancha) y posee cinco espacios declarados Parques Arqueológicos (uno por provincia):
a.- LaVilla Romana en Carranque ubicado en la provincia de Toledo.
b.- El Óppidum Ibero Medieval de Alarcos situado en Ciudad Real.
c.- La Ciudad Visigoda de Recópolis en Zorita de los Canes en la provincia de Guadalajara.
d.- El Tolmo de Minateda de Hellín, en Albacete.
e.- La Ciudad Romana de Segóbriga en Saelices, en la provincia de Cuenca, considerado uno de los más significativos de España.

3.- Parque Arqueológico de Medellín, en Badajoz: El municipio de Medellín, fue la cuna del conquistador Hernán Cortés y constituye en sí mismo un patrimonio monumental de gran relevancia histórica en el que destacan el teatro romano y el castillo medieval y la Iglesia de Santiago (siglo XIII).

4.- Parque Arqueológico Campa Torres, en Gijón: este parque esta Situado en el Cabo Torres, y cubre una superficie de 50.000 metros cuadrados. Si bien hasta ahora las zonas de excavación solo representan el 10 % de la totalidad del espacio, los hallazgos en él han contribuido al conocimiento de los restos de la cultura de los pueblos indígenas anteriores a los romanos. Así como a parte del proceso de conquista de este pueblo.

Fuente: Ojocientifico

dimecres, 19 de gener del 2011

Dudas sobre el hallazgo de la tumba de Calígula


JACINTO ANTÓN. La policía italiana asegura haber descubierto los restos del emperador. -El anuncio provoca un gran escepticismo entre los estudiosos.
La noticia de que la tumba de Calígula, el emperador romano sinónimo de depravación y locura, habría sido encontrada cerca del lago Nemi, 30 kilómetros al sur de Roma, donde el césar que quiso nombrar cónsul a su caballo (Incitato) disponía de una gran villa y de grandes barcos que servían de palacios flotantes, se deshincha. El anuncio del hallazgo lo hizo la policía italiana y ha tenido eco profusamente en la prensa internacional. Los especialistas, sin embargo, alzaron desde el principio la ceja con gran escepticismo. Y el martes por la noche la sobreintendente de antigüedades del Lazio, Marina Sapelli, puso más sordina al descubrimiento.
El hallazgo se habría producido tras la detención en Ostia de un hombre que trataba de sacar de contrabando una estatua de 2,5 metros de altura proveniente de una excavación clandestina. El ladrón habría conducido a la policía hasta el sitio de procedencia de la escultura. Sin embargo, Sapelli matizó que aún se desconoce el lugar exacto, y que la pieza, sin cabeza, que representa a un emperador divinizado, podría o no ser Calígula. La sobreintendente no descarta que la escultura sea exhibida en el Museo de las Naves de Nemi, donde se exhiben reproducciones y restos de las dos majestuosas naves del emperador excavadas en el lago durante el fascismo y destruidas durante la II Guerra Mundial.
Pocos césares romanos más (im)populares que Calígula (12 después de Cristo- 41 d. C), que en la imagen arquetípica de decadencia y amoralidad romanas está sólo un peldaño por debajo de Nerón. Suetonio dejó un retrato terrible de él: caprichosamente cruel, incestuoso y lunático, se lió con su propia hermana Julia Drusila, se disfrazaba de Venus y humilló y aterrorizó a los senadores. Puso a las legiones a recoger conchas y celebró con ellas un triunfo sobre el mar. Entre sus excentricidades, arrebatarle la coraza a la momia de Alejandro Magno al visitar su sepulcro en Alejandría. Fue novelado por Robert Graves (lo interpretó luego John Hurt en la producción de la BBC de su novela Yo, Claudio -su tío y su-su-sucesor-), llevado al teatro por Camus y erotizado hasta el porno por Penthouse en la película de Tinto Brass con Malcon McDowell.
Estudiosos, como la directora del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), Isabel Rodà, y la historiadora británica Mary Beard, mostraron escéptica cautela por el hallazgo desde el principio. El emperador fue asesinado "de mala manera", recuerda Roda —incluso le pegaron una puñalada en los genitales— por los pretorianos en una galería de su palacio en el Palatino, en Roma (el lugar fue hallado precisamente en 2008). Según Suetonio, su cadáver fue llevado a unos jardines en el Esquilino (los horti Lamiani)y allí rápidamente incinerado y sepultado bajo el césped. Más tarde fue vuelto a quemar y enterrado con más propiedad quizá en el Mausoleo de Augusto, donde reposaban varios miembros de la familia, pero no hay ninguna evidencia de que lo fuera en Nemi. Parece inconcebible que el símbolo asesinado de la monstruosidad imperial —con lo que les costó librarse de él—, y cuya memoria fue condenada, hubiera tenido un gran monumento. Calígula se llamaba en realidad Cayo Julio César Germánico. Su apodo, que significa "botita", se deriva de las botas militares, las caligae, que usaba desde niño.