dijous, 5 de novembre del 2026

Aprender historia sin inteligencia artificial: un cómic "made in Alicante" plantea uno de los grandes retos del futuro

 La inteligencia artificial ha irrumpido en nuestras vidas para facilitar el acceso a la información. Sin embargo, ¿qué ocurrirá en el futuro si su uso se convierte en la principal vía para conocer e interpretar cuanto nos rodea? Esta es una de las cuestiones que plantea Geografía e historieta (Grafito Editorial), el nuevo cómic ilustrado por el alicantino Juaco Vizuete, con guion del barcelonés Fran Toro. La obra aborda desde el humor la labor de una empresa del siglo XXII que se propone contrastar la información antes de publicar la Nueva enciclopedia histórica universal. 

La historia presenta un futuro en el que la inteligencia artificial ha asumido el control de la información hasta el punto de desvirtuar el pasado y poblarlo de datos falsos. Ante esta situación, una empresa emprende la tarea de elaborar una publicación fiable, realizada por seres humanos e impresa en papel. Esta premisa sirve de hilo conductor para recorrer distintos episodios de la historia universal del siglo XX en un relato que combina la divulgación histórica con el humor. 

La precariedad laboral y los despidos, no obstante, condicionan la labor de los empleados de esa empresa ficticia del siglo venidero, lo que lleva a la obra a plantear una reflexión sobre la fiabilidad de la información y los riesgos de un futuro en el que la tecnología pueda comprometer tanto el conocimiento como la verdad. "La idea partió de la editorial, pues Grafito no terminaba de confiar en la comercialidad de un proyecto compuesto por narraciones independientes, aunque todas tuvieran un hilo conductor relacionado con la historia", apunta el alicantino Juaco Vizuete. 

Así llegó la posibilidad de desarrollar el guion desde la perspectiva de la inteligencia artificial hace nueve años, algo que estaba comenzando en el momento de la gestación de la idea. "Cuando comenzamos, la IA era todavía un tema más cercano a la ciencia ficción", admite el historietista. "Empezamos a oír hablar de ella con más frecuencia cuando ya teníamos bastantes historias terminadas". Así, se juntó con el profesor de Historia y escritor Fran Toro para dar forma a este proyecto que cambia todo lo que sabíamos hasta la fecha sobre nuestro pasado. 

La entrevista entre Franco y Hitler en Hendaya, la llegada del hombre a la Luna, el accidente de Chernóbil, el asesinato de Kennedy, la primera proyección cinematográfica a cargo de los hermanos Lumière... todos estos sucesos históricos se abordan en Geografía e historieta. "A la hora de escoger los acontecimientos históricos, no puedes alejarte de lo que conoce el público. Las guerras mundiales, la Guerra Fría y los magnicidios funcionan muy bien entre quienes se interesan por la historia del siglo XX y sus décadas centrales", subraya Fran Toro.

Esto ha supuesto un reto para el historiador, que ha tenido que cambiar su manera de escribir para recortar texto y enriquecer la trama con el ritmo, más propio de un cómic. "La verdad que me he divertido mucho en este proyecto viendo cómo Juaco lo acababa transformando todo en imágenes", destaca. "Ahora soy incapaz de imaginarme de otra manera a ese Franco que llega tarde a Hendaya por una indigestión provocada por las morcillas de Burgos", comenta entre risas. 

Porque el humor aparece como una idea troncal que, conforme avanza la historia, comienza a cambiar su tono y deja de ser tan blanco. "El humor de Fran tiene un punto melancólico. Siempre deja un poso reflexivo, no son simplemente chistes para divertirnos. Hay temas que calan más hondo aunque no los llevemos hasta el extremo, pues narrativamente tampoco era nuestro fin", destaca el historietista alicantino Juaco Vizuete.

En sus páginas se reflejan también cuestiones serias como los atentados del 11 de marzo de 2004. "A veces nos metemos en pequeños charcos y salimos de nuestra zona de confort, como ocurre cuando abordamos el terrorismo o cuando hacemos cierta mofa del nazismo. Pero en esos casos no somos nosotros quienes lo hacemos directamente, sino esa empresa del siglo XXII que aparece en el cómic", comenta con tono irónico Fran Toro a INFORMACIÓN. 

Hace nueve años, cuando la idea de este cómic empezó a tomar forma, la IA todavía era algo más cercano a las películas de ciencia ficción que a la realidad. Ahora, en cambio, está en boca de todos y forma parte de la vida diaria de mucha gente. Al ser preguntados por esta situación, Juaco Vizuete afirma que en el ámbito gráfico "la IA recoge ilustraciones y dibujos de quienes volcamos nuestro trabajo en internet, por lo que yo siempre he sido cuidadoso y no la utilizo para poder disfrutar del proceso creativo, por lento y tedioso que pueda ser en ocasiones". 

De esta manera, aunque no quiere demonizar a quienes utilizan esta herramienta, quiere denunciar "que se estén ignorando los derechos de autor como si no tuvieran importancia". Por su parte, Fran Toro tiene una visión más positiva al respecto. "Antes recurríamos a un diccionario de sinónimos y ahora el propio procesador de textos nos sugiere palabras. Forma parte de la evolución, si no la gente no se apoyaría en la información encontrada en internet e iría necesariamente a la Biblioteca Nacional para documentarse", analiza.

Fuente: diarioinformacion


dijous, 24 de setembre del 2026

Los refugios antiaéreos de Alicante reabren para acercar la historia de la Guerra Civil a vecinos y visitantes

 Los refugios antiaéreos de la Guerra Civil vuelven a abrir sus puertas para mostrar cómo miles de alicantinos se protegieron de los intensos bombardeos que sufrió la ciudad durante uno de los episodios más difíciles de su historia.

Alicante llegó a contar con más de noventa refugios públicos repartidos por distintos puntos del municipio, formando una auténtica red subterránea destinada a proteger a la población civil de los ataques aéreos. Parte de ese legado histórico puede visitarse hoy gracias a las rutas organizadas por la Asociación de Guías Oficiales de la Comunitat Valenciana en colaboración con el Ayuntamiento de Alicante.

Un recorrido por la Alicante subterránea.

Las visitas guiadas permiten conocer algunos de los refugios mejor conservados de la ciudad y adentrarse en la realidad que vivieron miles de vecinos durante la Guerra Civil. Los participantes recorren galerías y espacios que sirvieron como refugio ante las alarmas aéreas y descubren cómo se organizaba la vida en estos lugares durante los momentos de mayor peligro.

La iniciativa no solo ofrece una experiencia histórica, sino que también contribuye a divulgar la importancia de conservar estos enclaves como parte de la memoria colectiva de Alicante. A través de explicaciones y testimonios documentados, los visitantes pueden comprender mejor el impacto que tuvo la guerra sobre la población civil.

Un patrimonio recuperado para la ciudad.

En los últimos años, varios de estos refugios han sido objeto de trabajos de recuperación y puesta en valor, permitiendo que formen parte de la oferta cultural y turística de la ciudad. Su conservación ha convertido estos espacios en un recurso fundamental para divulgar la historia local entre residentes y visitantes.

Además de recuperar la memoria de uno de los capítulos más duros del siglo XX, estas visitas contribuyen a preservar un patrimonio singular que distingue a Alicante. La iniciativa permite acercar a nuevas generaciones la historia de quienes encontraron en estos refugios un lugar seguro frente a los bombardeos, manteniendo vivo el recuerdo de una parte esencial del pasado de la ciudad.

Fuente: Sergio Viso

diumenge, 19 de juliol del 2026

La investigadora de la UA Berta Lillo Gutiérrez gana el Premio Miguel Artola en Historia Contemporánea

 La doctora en Historia de la Universidad de Alicante (UA), Berta Lillo Gutiérrez, acaba de ser reconocida con el Premio Miguel de Artola a la mejor tesis doctoral en Historia Contemporánea defendida en 2025. Este prestigioso galardón, que convoca anualmente la Asociación de Historia Contemporánea, conlleva la publicación de su investigación como libro por la editorial Marcial Pons.

El trabajo, titulado "Neutralidad incierta ante la Gran Guerra: el género de la nación (Italia y España)" y dirigido por la profesora Alicia Mira Abad, del Grupo de investigación España y Europa Contemporáneas de la UA, analiza la construcción de la identidad nacional en ambos países durante la Primera Guerra Mundial. Para ello, utiliza caricaturas y prensa para explorar cómo el género influyó en la percepción de la neutralidad española y la intervención italiana.

Según el fallo del jurado, formado por expertos académicos, “la autora maneja con destreza las diversas expresiones de la neutralidad ante la guerra y despliega un buen enfoque de género para identificar diferentes posicionamientos al respecto de otros tantos actores de todo tipo. Además, utiliza una gran cantidad y calidad de fuentes, y expone en concreto unas de carácter gráfico muy adecuadas. Todo ello se realiza desde una perspectiva transnacional/comparada de gran utilidad”.

No es el primer reconocimiento que recibe Lillo Gutiérrez con su trabajo en torno a la imagen nacional en época contemporánea desde una perspectiva de género. El pasado año consiguió el prestigioso premio internacional “Elizabeth Greenhalgh Award for Outstanding Emerging Female Scholar in First World War Studies 2025”, otorgado por la International Society for First World War Studies (ISFWWS), la Sociedad Internacional de Estudios sobre la Primera Guerra Mundial. Un galardón que se otorga entre investigadoras de menos de cinco años de trayectoria postdoctoral tras ser nominadas por dos miembros de la propia ISFWWS.

Durante su trayectoria, la historiadora de la UA ha publicado algunos trabajos en revistas y obras colectivas, así como el libro “Nación masculina vs. nación femenina: la imagen de la neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial”, también premiado y publicado por el Instituto Universitario de Investigación de Estudios de Género (IUIEG) de la UA en su colección Lilith Joven.

Fuente: elperiodic

divendres, 15 d’abril del 2022

14 de abril de 1931, el inicio de la revolución española

 ¿Fue la República el resultado de las elecciones o de un intenso proceso de lucha de clases?

Tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, en las que las candidaturas republicanas obtuvieron una amplia victoria en las principales capitales, miles de jóvenes y trabajadores salieron a la calle en contra del régimen político y la Corona. Las grandes demandas democráticas pendientes como la reforma agraria, la separación de la Iglesia y el Estado, el fin de la Monarquía o los derechos democráticos nacionales de vascos, catalanes y gallegos, se mezclaban con las demandas obreras contra los alquileres, por la subida de salarios y contra los despidos que empezaban a extenderse como parte del impacto de la crisis del 29.

Estas movilizaciones masivas no cayeron del cielo. En lo que va de año la efervescencia social se extendía por todo el Estado. El decrépito régimen de la Restauración, con Alfonso XIII a la cabeza, hacía aguas. En febrero dimitía el sucesor de Primo de Rivera, el General Berenguer, dejando paso al Almirante Aznar. Un cambio de caras que fue incapaz de contener la ola de huelgas obreras y las protestas estudiantiles.

El 13 de abril, la localidad vasca de Eibar fue la primera en proclamar desde el Ayuntamiento la República. Le seguirían el resto de consistorios, incluyendo el de Madrid, al día siguiente, 14 de abril. En Barcelona serían los dirigentes del ERC, Lluís Companys y Francesc Macià, quienes lo harían de un modo especial. En la Plaza Sant Jaume proclamaban la República catalana como parte de la República Federal española, como un intento de forzar una negociación con el gobierno provisional para que reconociera la Generalitat y habilitara el proceso de elaboración de un nuevo estatuto de autonomía.

¿Una revolución democrática o un proyecto reformista para evitar una revolución social?

El nuevo gobierno estuvo integrado por republicanos burgueses de izquierda y dirigentes del PSOE. Elegiría como presidente a Manuel Azaña, de Esquerra Republicana. Sin embargo sus primeras decisiones marcaban sus intenciones de promover un cambio de régimen sin una ruptura total con el establishment existente y mucho menos con el sistema social. Decidieron, en primer lugar, facilitar la salida de Alfonso XIII y su familia del país, imposibilitando que pudiera ser juzgado por los crímenes de su reinado. En segundo lugar, entregaron la Presidencia de la República a Niceto Alcalá Zamora, un ex-monárquico conservador y uno de los grandes terratenientes del país.

Una dualidad iba a atravesar a la II República durante toda su historia, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Por un lado el 14 de abril puede considerarse como la fecha de arranque de la revolución española, un proceso dilatado y con altibajos que no será sofocado definitivamente hasta la derrota de los obreros revolucionarios en la Barcelona de mayo del 37 y la posterior victoria de Franco casi dos años después.

Por otro, ese mismo día arrancan también los esfuerzos de los dirigentes republicanos y reformistas para contener las aspiraciones democráticas y sociales de obreros y campesinos, detrás de un programa que, en lo fundamental, se negaba a avanzar sobre los intereses de los grandes capitalistas y terratenientes, y fue incapaz de descabezar a las fuerzas de la reacción – Iglesia, monárquicos, carlistas y militares golpistas – que en 1936 iniciarían la guerra para acabar con la misma República y todo resto de organización obrera o campesinada .

El bienio progresista y el enfrentamiento con el movimiento obrero y campesino

De hecho, la conflictividad social no se detendrá con la llegada de la República. El proceso constituyente y el primer gobierno republicano, el llamado “bienio progresista”, tendrá en la calle uno de sus principales desafíos. Fueron miles los trabajadores y campesinos descontentos con la lentitud de las reformas, y esto se expresó en movilizaciones como las de mayo de 1931 en Madrid que terminó en una ola de quema de edificios religiosos, las protestas campesinas en Andalucía en diciembre de ese mismo año, los levantamientos campesinos de Arnedo y Castilblanco, las insurecciones del Llobregat en enero de 1932 o la masacre de Casas Viejas de enero de 1933, donde el gobierno asesinó a 21 campesinos.

En el campo, la Reforma Agraria del “bienio progresista” dejaba intacta la gran propiedad que contara con los títulos de propiedad en regla y garantizaba una altas indemnizaciones en los escasos supuestos en los que se podían llevar a cabo expropiaciones. Esto implicaba que se calculaban 100 años para poder resolver el problema del campesinado sin tierra. Todavía hoy seguiría aplicándose. En la ciudad, el Ministro de Trabajo Largo Caballero, del PSOE, que había desempeñado ese mismo cargo con Primo de Rivera, mantuvo intacta la legislación antisindical y se enfrentó directamente a las huelgas y reivindicaciones de los trabajadores.

La Iglesia, salvo medidas excepcionales tomadas contra los Jesuitas y otros órdenes, mantuvo intacto su patrimonio. Y en el Ejército, la casta de oficiales sufrió algún agravio menor, pero se les mantuvo en activo y ante algunas tentativas golpistas, como la de Sanjurjo en agosto de 1932, se trató a los golpistas con una condescendencia que ya quisieran para ellos muchos huelguistas encarcelados.

La brecha entre las aspiraciones de trabajadores y campesinos, y las ilusiones truncadas en el gobierno republicano-socialista fueron aumentando ostensiblemente. La respuesta del gobierno Azaña fue aprobar una Ley de Seguridad de la República cargada de disposiciones represivas contra los luchadores que dejaron un saldo de 9.000 presos políticos en enero de 1933.

El ascenso de la derecha y la Comuna asturiana. ¿Un “ensayo general” de la revolución del 36?

La debilidad de la izquierda revolucionaria, en ese momento representada por la Izquierda Comunista de Nin, sumado a la política sectaria del estalinismo (enfrascado en su etapa del “tercer período”) y la división del anarquismo entre una ala reformista (los “treintistas”) y otra antipolítica e insurreccionalista cada vez más desatada de los trabajadores, hizo que la crisis del gobierno progresista fuera capitalizada por la derecha.

Ésta es la razón - y no el “voto de las mujeres” como aludieron muchos reformistas misóginos que se habían opuesto al mismo en las Cortes Constituyentes con el argumento de que votarían lo que les dijeran los curas – por la que al noviembre de 1933 ganarían las elecciones las fuerzas de la derecha, el Partido Radical y la recientemente fundada Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA).

El gobierno Lerroux inaugura en 1934 el llamado “bienio negro”, dos años en que las escasas reformas aprobadas en el primer bienio -incluida la timidísima Ley de Reforma Agraria- fueron echadas hacia atrás y la represión contra el movimiento obrero y campesino se incrementó brutalmente. Este ascenso de la derecha coincidió con un evento internacional de gran relevancia, en enero de 1933 Hitler asumía la cancillería del Reich y un mes más tarde se producía el incendio del Reichstag que inauguraba la dictadura fascista en Alemania.

La amenaza de la reacción y la experiencia alemana (donde las direcciones socialistas y estalinistas habían permitido el ascenso del fascismo sin presentar combate) llevó a que algunas organizaciones obreras se decidieran a poner en pie organismos de frente único obrero. En diciembre de 1933 se había fundado la Alianza Obrera en Cataluña. Lamentablemente las principales organizaciones del movimiento obrero se negaron a esta política -como la CNT, con la excepción de su sección asturiana-, o se sumaron sin la voluntad de que ese frente se desarrollara -como el PSOE- o se adhirieron tarde -como el PCE que no lo haría hasta septiembre de 1934-.

Más allá de sus dirigentes, muchos militantes anarquistas y sobre todo del PSOE y las Juventudes Socialistas empezaban a radicalizarse ya realizar una experiencia con sus direcciones reformistas. Esta esquerdización tenía lugar en otros países como en Francia, donde los trotskistas trataron de confluir con ella entrando en la SFIO para conseguir construir un partido revolucionario que ofreciera una alternativa a la quiebra política de la II y la III Internacional evidenciada especialmente en Alemania .

En octubre de 1934 la CEDA entró en el gobierno, lo que fue el detonante para la insurrección por la que trabajaban estos sectores. Los mineros de Asturias, se adueñaron del territorio, levantaron comités y se enfrentaron militarmente a la Guardia Civil y el Ejército.

En las grandes capitales la dirección socialista rehuyó dirigir la huelga general y la insurrección. En Madrid los obreros iban a los locales del PSOE buscando indicaciones de qué hacer, pero sus dirigentes estaban literalmente desaparecidos. La dirección de la CNT no brindó apoyo al levantamiento, salvo en Asturias.

En Cataluña, la Alianza Obrera llamó a la huelga general, que fue un éxito pese a la oposición de la dirección anarcosindicalista, pero las organizaciones que la dirigían -la IC de Nin y el Bloc Obrer y Pagès de Maurín- se van supeditar explícitamente a la dirección del Presidente de la Generalitat, Lluís Companys. Éste se rendiría a las tropas enviadas por el gobierno central sin prestar apenas resistencia. La autonomía catalana quedó suspendida y el gobierno de la Generalitat encarcelado.

En ese marco, la Comuna asturiana quedó sola y aislada y el Ejército, comandado por el general Franco, la aplastó con un saldo de cientos de muertos y detenidos. Aún así, su derrota no significó la muerte de la revolución española, sino que esta heroica experiencia iba a ser retomada por los trabajadores y campesinos del resto del Estado dos años más tarde en aquellas zonas donde se derrotó el golpe militar .

El Frente Popular y el ascenso obrero y campesino de la primavera del 36

El rumbo cada vez más autoritario del gobierno de Lerroux no pudo evitar que entrase en una crisis interna cada vez mayor durante 1935. Los casos de corrupción iban deslegitimándolo cada vez más, a la vez que se llenaban las prisiones de obreros y campesinos (más de 30.000) y cientos de locales y periódicos de sindicatos y partidos obreros eran clausurados. En octubre todas las organizaciones obreras iniciaron una fuerte campaña por la amnistía que acabó de perforarle el suelo y fueron convocadas elecciones anticipadas en febrero de 1936.

Las organizaciones reformistas, el PSOE y el PCE sumido en el viraje de la III Internacional en favor de las políticas de colaboración de clases con las burguesías “democráticas”, llegaron a un acuerdo electoral con los partidos republicanos burgueses (IR, UR , ERC). Se constituyó así el Frente Popular, en base a un programa reformista inspirado en el del primer bienio. Es decir, en el que se aceptaba la irresolución de grandes demandas democráticas como la cuestión agraria y el respeto sacrosanto a la gran propiedad capitalista. UGT lo integró también y la CNT se mantuvo formalmente independiente pero sin realizar su tradicional campaña de abstención. El joven POUM -formado en octubre del 35 fruto de la fusión de la IC y el BOC- acabó sumándose,

La victoria del Frente Popular trajo un nuevo gobierno de coalición con Manuel Azaña como Presidente. La Generalitat se restableció y el gobierno quedó indultado. Sin embargo la dinámica del primer bienio se iba a repetir de forma acelerada e intensificada. Las promesas e ilusiones reformistas eran incapaces de frenar la iniciativa de trabajadores y campesinos para resolver efectivamente todas sus demandas postergadas.

Al día siguiente de las elecciones se produjeron grandes manifestaciones en las cárceles para exigir la inmediata libertad de los presos políticos, llegando incluso a asaltar las prisiones y liberar a los presos antes de que llegara el decreto gubernativo, como ocurrió en Valencia. Un día más tarde, se inició una ola de huelgas exigiendo aumentos de salario, la reincorporación de los despedidos durante el “bienio negro” y otras reivindicaciones. No encontraremos una sola ciudad que en los meses siguientes no viviera al menos una gran huelga general o de algún sector clave de la clase obrera.

En marzo, la agitación tomó cuerpo en el campo andaluz y extremeño. Los campesinos tomaron en sus manos y por sus propios métodos la resolución del problema agrario. Más de 200.000 participaron en empleos masivos de las tierras de los terratenientes que la Ley de Reforma Agraria se negaba cerca.

El gobierno Azaña, ya partir de mayo el de Casares Quiroga (el primero sustituirá a Alcalá Zamora en la Presidencia de la República), se mostrarán incapaces de contener la movilización social. Al mismo tiempo la derecha, el alto mando del Ejército y los grandes industriales y financieros empezaron a preparar el golpe con total impunidad.

En los últimos meses de la II República sin guerra, las tendencias a la revolución y la contrarrevolución tomaban día a día más cuerpo. El reformismo aparecía como una tercera posición impotente. Impotente para las clases dirigentes que la despreciaban por inútil. También para los trabajadores que estaban haciendo una amarga experiencia con él al dejar insatisfechas sus principales demandas, y por otra parte actuar como un obstáculo mismo para enfrentar el golpe que se avecinaba.

Por último entre el 17 y el 19 de julio se producía la revuelta militar. El gobierno del Frente Popular volvió a hacer gala de esa impotencia, llamando a la calma y tratando de negociar con los golpistas. Sin embargo, nuevamente los obreros y campesinos estuvieron a la altura. Tomaron la iniciativa y salieron a enfrentar a los militares sublevados. Allí donde llegaron a tiempo, la cadena de mando del Ejército se quebró y el golpe fracaso.

Se iniciaba así la guerra civil, en la retaguardia republicana los trabajadores empezaron a poner en marcha un programa de revolución social ya construir organismos de auto-organización para dirigir la vida social, económica y militar. Las tareas democráticas y sociales postergadas por los gobiernos republicano-socialistas empezaban a resolverse de inmediato, pero esta vez tampoco lo iban a permitir. Aunque este tema seguramente va a dar para otro artículo.

Fuente: Esquerradiari



dilluns, 12 de juliol del 2021

El catalán Gaspar de Portolá, gobernador de California.

 Extremo occidental de Cataluña, casi limítrofe con Huesca. En la bucólica aldea de Os de Balaguer, en aquella época una población de apenas cuatrocientos habitantes, nacía en el 1716 Gaspar de Portolá i Rovira, militar que años más tarde fundaría en Norteamérica Monterrey y San Diego, y ostentaría el cargo del primer gobernador de California.

De origen campestre, pero de familia noble, se alistó al cuerpo de dragones y granaderos a los catorce años. En tres años le nombrarían alférez, y llegaría a capitán con 47 años. En su hoja de servicios, conservada en el Archivo de Simancas, se destaca su buen hacer, diligencia y conducta, así como su trato humanitario a la hora de desempeñar sus misiones.

Transcurría el año 1768 cuando su sino dio un vuelco. El por aquel entonces capitán de los dragones de Méjico recibe una misión, una orden entregada de la mano del visitador de la Corona en Nueva España, José de Gálvez, Marqués de Sonora. Don Gaspar abrió el sello lacrado de la carta y encontró una encomienda firmada por Carlos III. Expulsar a los jesuitas de las misiones americanas para otorgarlas a los franciscanos. Sobre Portolá recaía el papel de ocuparse de las inhóspitas Californias. Un territorio salvaje, desértico y apenas explorado. De la mano de Fray Junípero Serra, el llamado apóstol de California; motivado por una avidez exploradora y para ayudar a extender la palabra de Dios entre los indígenas, aceptó el reto y se hizo a la mar con parte de su regimiento y algunos voluntarios catalanes.

Con todo, no se trataba de una conquista al uso; la única misión de los militares consistía en el reconocimiento del terreno y la protección de los religiosos. Lejos quedaron las prácticas «franciscopizarranas» y «hernáncortesianas» del exterminio. En el siglo XVIII el imperio se encontraba en decadencia, justo por eso decidió cuidar a las poblaciones locales de la Nueva España. Los criollos comenzaban a acumular poder, y las insurrecciones resultarían en un mal contratiempo. En su lugar, se llevaba a cabo «la conquista religiosa». Evangelizar a los nativos y clavar la bandera en un fuerte era todo requisito que se necesitaba para decir «ahora esto también pertenece a las Españas». En un intento por emular las costumbres duelísticas de la Verdadera Destreza, que abogaba por el honor en combate, y abala a aquellos lo suficiente capaces como para ganar un combate tan solo desarmando al enemigo, o hiriéndolo lo menos posible, los gobernantes preferían acumular tierras sin derramar sangre. Del mismo modo, se apostaba más por el sincretismo cultural y el mestizaje entre colonos y autóctonos que en la segregación o sometimiento bajo las armas.

Con el título de gobernador de Las Californias ya en el bolsillo, Portolá comandó dos expediciones en busca de la bahía de Monterrey. Ambas las estructuró con una columna que avanzaría por mar, perfilando la costa; y otra que discurriría por tierra. No estuvieron exentas de penurias; a bordo, las nieblas dificultaron la navegación y el escorbuto acabó con parte de la tripulación. En tierra eran frecuentes los ataques de osos, coyotes, y los días de hambruna. Armados con sables, fusiles y granadas, poco tenían estas armas por hacer contra las tormentas y ventiscas.

Misión de San Diego de Alcalá en 1848.

Arribaron al fin a la actual San Diego, donde se fundó la primera misión, San Diego de Alcalá. Según la estrategia de Fray Serra, ese sería el corazón de todas las misiones a extender por el territorio. A pesar del éxito inicial, en esta primera encomienda quedó un punto por tachar. Durante su singladura, no lograron hallar la bahía de Monterrey. Portolá lo excusó con que la cartografía anterior de Sebastián Vizcaíno databa de 167 años antes y no era demasiado precisa, o que el agresivo clima habría mutado la orografía de la zona. Fray Serra instó a don Gaspar a hallar la bahía, ya que según las antiguas cartas de navegación, constituía un puerto idóneo para el aprovisionamiento de la zona; pero el capitán se mostró reticente. Los víveres escaseaban y los hombres morían a manos de enfermedades derivadas de la desnutrición. La misión zozobraba, más a punto de hundirse que de continuar a flote.

Gaspar dio la orden, imperaba la retirada a Méjico. No era plausible mantener a su escuadrón en aquella tierra dejada de la mano de Dios para verlos morir. El franciscano le rogó: «cuatro días». En teoría, una nave cargada de suministros estaba por llegar. Pero ya habían pasado semanas mirando desesperanzados a la costa, y nada semejante a un barco se dibujaba en el horizonte. Aún así, Gaspar accedió, y esperó cuatro días más. Corría el mediodía del cuarto día, el regimiento ya empaquetaba los enseres para la partida cuando de entre la neblina marina surgió el casco de tan ansiada nave. Frailes, soldados y nativos no pudieron si no atribuirlo a un milagro divino.

Repuestos y pertrechados, Gaspar dispuso una nueva misión. La bahía de Monterrey estaba ahí, oculta, y alguien debía encontrarla. Partió desde la humilde San Diego, pasó por Los Ángeles y Santa Barbara y no se detuvo hasta alcanzar San Francisco. Aunque desconfiaba de su mapa, sabía que la bahía no podía estar tan al norte. De alguna manera, la habían pasado por alto. Volvió sobre sus pasos, y una despejada mañana de otoño Monterrey se abrió ante él. Resultó que el mapa no erraba, pero las nieblas habían ocultado su visión a los exploradores. Allí fundó la segunda de todo el entramado de misiones que debían establecer en el territorio. Asegurado el enclave, el primer gobernador de California volvió victorioso.

Sobre las razones que llevaron a Carlos III a expulsar a los jesuitas, poco o nada se sabe, pero si hay una intriga que no pasó desapercibida. El embajador español en Londres descubrió las pretensiones rusas sobre el oeste norteamericano. El emperador, que ya chirriaba dientes por aguantar que los molestos ingleses colonizaran el este se puso manos a la obra. Si las bulas papales otorgaban al Imperio donde nunca se ponía el Sol derechos sobre todo el nuevo continente, una banda de siberianos no se lo impediría. Por eso tomó cartas en el asunto para que el Aspa de Borgoña ondeara en las plazas californianas y detener el avance ruso.

El dominio sobre estas tierras fue exiguo y poco más que testimonial, pero dejó su huella en la historia estadounidense. No solo en topónimos, edificios y basílicas de la época aún se mantienen firmes en los centros históricos de las ciudades. En la memoria colectiva siguen presentes los exploradores castellanos, portugueses, aragoneses, catalanes navarros y vascos, inmortalizados en sinfín de placas conmemorativas y estatuas por el territorio norteamericano.

Fuente: La piedra de Sisifo


dissabte, 20 de juny del 2020

Tarragona licitará un proyecto para explotar la ruta de los primeros cristianos

Museo Bíblico Tarraconense | Tarragona Turisme
La Tarragona romana, la ruta medieval, la modernista, la judía y un largo etcétera de propuestas que, más allá de la visita a los complejos Patrimonio de la Humanidad, siempre han quedado en un segundo plano cuando se habla de la oferta turística de la ciudad. Sin embargo, ahora el Ayuntamiento quiere priorizar una de estas propuestas. Se trata de la ruta paleocristiana o de los primeros cristianos de Tarraco. Un proyecto que quiere situar a la ciudad en el kilómetro cero del cristianismo en la Península y que busca atraer a viajeros de todo el mundo.

Según avanza la concejal del Patronat Municipal de Turisme de Tarragona, Laura Castel, «en breve» saldrá a licitación la redacción de un proyecto que servirá como punto de partida. «No nos estamos inventando nada, es algo que ya existe, pero por lo que nunca se había apostado, y que ahora queremos explotar», afirma. Este trabajo previo incluirá una diagnosis con actuaciones a corto, medio y largo plazo, que deben servir para darle el «impulso definitivo» y «dignificar» algunos de estos espacios.

El Patronat de Turisme trabaja en este proyecto codo con codo con el Museu Bíblic. Y, en concreto con su director, Andreu Muñoz, quien es el alma mater de la propuesta. «El objetivo es intentar revitalizar una ruta que de facto está creada y activa», explica. No obstante, según reconoce presenta «deficiencias importantes».

El relato se articula alrededor de cuatro espacios. Se trata del Amfiteatre, la Necròpolis, Centcelles y, finalmente, la Part Alta, con la Catedral, el Museu Bíblic y el Seminari.

«Tarragona es de las capitales referentes en el patrimonio paleocristiano y aquí tenemos documentados los mártires más antiguos de la península», explica Muñoz. Su ejecución fue en el año 221 en el Amfiteatre, el espacio en el que el obispo de Tarraco, Fructuós, fue quemado junto a los diáconos Auguri y Eulogi. Representa el punto de partida de esta ruta que ahora quiere potenciarse. Un espacio de culto durante la época de los primeros cristianos, que conserva restos de la basílica visigoda, sobre la que posteriormente se estableció la iglesia medieval de Santa Maria del Miracle. «Si ahora mismo este espacio tiene algún valor es este testigo martirial», añade.

La siguiente parada, la Necròpolis, el espacio en el que fueron enterrados los mártires y que constituye uno de los complejos funerarios más valiosos y desconocidos. «Se convirtió en una gran zona de peregrinaje, con gente de todas partes que venía a venerarlos», añade el director del Museu Bíblic. Sin embargo, la gran basílica martirial, con los restos de Sant Fructuós, está tapada y debería reexcavarse para que el público pudiera conocerla.

Centecelles, con la iconografía de los siglos IV y V, y la Acrópolis, con la Catedral y el resto de equipamientos situados en sus alrededores, constituyen otros de los puntos de interés. Muñoz se muestra convencido de que, para conocer la historia eclesiástica de la Península hay que visitar estos espacios. «Tarragona es el ombligo y tenemos el relato a partir del testigo de los mártires, lo que pasa es que nunca se lo han acabado de creer y necesitas coger a una empresa que lo traslade en un plan de mercado», añade.

Un proyecto más amplio Más allá, el estudio que ahora ha encargado el Ayuntamiento, quiere poner negro sobre blanco en cuanto a las inversiones que deberían llevarse a cabo. «El producto es muy bueno, pero al final tienes unos déficits estructurales que necesitan de un plan de contingencia para poder salir a vender el producto con la cabeza alta», continua explicando. Sin embargo, el director del Museu Bíblic defiende que este puede suponer un antes y un después para el turismo de Tarragona.

Tan solo cuando se celebró el Any Jubilar de Sant Fructuós, alrededor de 50.000 peregrinos visitaron la ciudad. Ahora, incluso se está planteando esta propuesta para enmarcarla dentro de un ámbito más amplio, a nivel catalán, que permita crear una ruta de turismo religioso. Tarragona quiere presentarse como el kilómetro cero, el punto de partida que representa la historia antigua de la Iglesia.

Las iglesias de los Pirineus, la ruta del Cister y Ripoll constituyen la representación del pasado medieval. Mientras que, la ruta Ignasiana y Montserrat se inscribirían en la época moderna. Finalmente estaría la Sagrada Familia, una muestra contemporánea el año pasado registró unos 4,5 millones de visitantes. «Imagínate autocares de gente venida de todo el mundo que pudiera pasarse una semana recorriendo cada uno de estos espacios», concluye Andreu Muñoz.

Fuente: DiarideTarragona

dimarts, 10 de setembre del 2019

"Sagunt, Patrimoni de la Humanitat" en la tercera edición de la Universitat d'Estiu el 12 y 13 de septiembre.

La actual edición, que reunirá a docentes, especialistas en patrimonio cultural de la Universitat de València, profesionales, estudiantes y ciudadanos de la localidad y su entorno próximo, se enmarcan dentro del proceso iniciado por el Ayuntamiento de Sagunt para la presentación dela candidatura de la ciudad a Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

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La Universitat de València, en su compromiso con el territorio y la sociedad local valenciana, ha querido impulsar esta acción académica ligada a la formación, la investigación y la transferencia del conocimiento, que se centra en el capital simbólico de Sagunt como patrimonio cultural vivo. Esta población se engloba dentro de la red de universidades estacionales, y escoge como temática principal el Patrimonio de la Humanidad, mientras que el resto de municipios que la integran son Alzira (Medio ambiente); Xátiva (Turismo cultural, enológico y natural); Ademuz (Paisajes de oportunidad); Aras de los Olmos (Nuevas tecnologías. Astronomía y Desarrollo); Gandía (Derechos alrededor del mundo); Buñol (Patrimonio musical); Alaquàs (Análisis del Castell-Palau de Alaquàs); Llíria (Música, sociedad y territorio); Enguera (Desarrollo rural y nuevas tecnologías); Ontinyent (Talento, oportunidades y desarrollo); y L'Eliana (Smart city).

La jornada, que se celebrará en el centro cultural 'Mario Monreal' será inaugurada por el Alcalde de Sagunt, Darío Moreno, la diputada de Bienestar Social, Pilar Sarrión, Jorge Hermosilla, Vicerrector de Proyección Territorial y Sociedad de la UV; el Presidente del Consell de Sagunt: Patrimonio de la Humanidad, Quico Fernández, y la Coordinadora de la Universitat d'Estiu de Sagunt, y profesora de Historia del Arte de la Universitat de València, Ester Alba Pagán.

A continuación, se dará paso a las intervenciones de Josep Montesinos, Decano de la Facultad de Geografía e Historia de la UV, que hablará sobre la 'Participación ciudadana y la valoración social del patrimonio cultural'; Rafael Zurita, del Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante, que disertará sobre 'Campos de batalla y la Guerra de la Independencia como caso de historia pública'; Miguel Requena, que tratará sobre 'La recreación histórica como historia pública'; y Ferrán Arasa i Gil, profesor del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universitat de València, que centrará su exposición en el tema 'Sagunt, cruce de caminos'.

A partir de las 19:00 h, bajo la moderación de Ester Alba, se presentarán los trabajos de la fase previa del Dictamen de Sagunt Patrimonio de la Humanidad por la Universitat de València. Participarán la arqueóloga Eva Bravo y los profesores de la Universitat de València Vanesa Albelda, Eva Mompó, Ximo Revert y Ghaleb Fansa.

Durante la jornada del viernes, Carmen Aranegui, Catedrática emérita de la Universitat de València, hablará sobre 'Sagunt: capital simbólico en el imaginario colectivo; José Castillo, del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada, sobre 'El concepto actual del Patrimonio Cultural: del patrimonio integral al patrimonio vivo'; y Ester Alba, sobre 'Aspectos clave de la socialización del patrimonio cultural. Valoración social del patrimonio de Sagunto y diagnósticos de gestión'.

Además, Alba moderará una segunda sesión de la presentación de los trabajos de la fase previa del Dictamen de Sagunt Patrimonio de la Humanidad por la Universitat de València, en la que participarán los profesores de la Universitat de València Pau Rausell, Luis Pablo Martínez y Maite Abad.

Fuente: levante-emv

divendres, 4 de gener del 2019

'Excavar las fosas es algo ultrasensible. Las cosas se tendrían que hacer mejor´.

Soldados republicanos avanzan durante la Batalla del Ebre. Al fondo, Ascó. FOTO: Fondo Archivo Histórico del PCE

«Es una cuestión ultrasensible. Se tiene que hacer con mucho cuidado. Muchas personas aún siguen buscando familiares fallecidos en la Batalla del Ebre. El Govern tiene la obligación de hacer las cosas bien. Y ahora hay cosas que son muy mejorables». Mientras se va apagando poco a poco el eco de las conmemoraciones del 80 aniversario de la que fue la batalla más sangrienta de la Guerra Civil, el alcalde de Miravet, Antoni Borrell, se muestra muy crítico con la forma en que el Govern está desarrollando su Plan de Fosses. 

La Generalitat concedió a investigadores de la URV, encabezados por el historiador y decano de Lletres Josep Sánchez Cervelló, el contrato para que buscasen en la comarcas del Priorat, la Ribera, la Terra Alta, el Baix Ebre y el Montsià las fosas donde fueron enterrados los soldados, en su inmensa mayoría republicanos, fallecidos en la Batalla del Ebre.

Contacto con el territorio

Cervelló y su grupo hicieron un exhaustivo trabajo de campo, basado sobre todo en la información oral. Payeses y gente del pueblo les indicaban dónde podían estar los enterramientos colectivos. La URV estaba de este modo en contacto directo con el territorio. 

En la demarcación constan 173 fosas, medio centenar de ellas en la comarca del Priorat

Tras meses de trabajo, señalizaron 138 fosas contando las confirmadas con toda seguridad, las probables y las que ya habían sido exhumadas. De ellas, había 52 en el Priorat (32 confirmadas, 16 probables y 4 exhumadas), 45 en la Ribera d’Ebre (28, 15 y 2, respectivamente), 34 en la Terra Alta (22, 11 y 1), 5 en el Baix Ebre (1 confirmada y 4 probables) y 2 en el Montsià (ambas confirmadas). 

Todas ellas fueron incorporadas a una web de la Generalitat en la  que constan todas las fosas de Catalunya. En el mapa que se puede consultar en http://fossesirepressio.cat/ constan 173 fosas en las diez comarcas tarraconenses. En el conjunto de Catalunya son 495 ya señalizadas. El primer mapa de fosas se realizó en 2010 y localizaba 179. Seis años después, a finales de 2016, ya eran 380. 

La comarca que más tiene en Tarragona es el Priorat, con medio centenar, algo lógico porque allí se ubicaron los hospitales de campaña que atendían a los heridos de la Batalla del Ebre. Los que no sobrevivían eran inhumados en campos cercanos. Le sigue la Ribera d’Ebre, con 43. Las comarcas en las que menos se han hallado son la Conca de Barberà (3), Alt Camp (4) y Montsià (4). 

Tras la localización por la URV de esas 138 fosas, la Generalitat sacó a concurso la apertura de las fosas y el estudio de las mismas. Una empresa leridana, Iltirta Arqueologia, ganó el concurso, en detrimento de la propia URV. Iltirta comenzó por excavar una fosa situada en Miravet porque el terreno estaba a punto de ser labrado. Se hallaron un centenar de cadáveres de soldados. 

En coincidencia con el 80 aniversario de la Batalla del Ebre, el Govern hizo públicos los hallazgos a bombo y platillo. Y aquí sobrevino el enfado del alcalde. El Ayuntamiento no fue informado. 

«Se pusieron una medalla por algo que podría haber hecho cualquiera en 15 minutos. Falta más trabajo de puertas adentro y menos política de escaparate. Falta mucha más conexión y comunicación con el territorio. Lo pueden hacer mucho mejor. Lo digo desde el cariño», sentencia Borrell.

Fuente: Diaridetarragona