divendres, 13 d’octubre de 2017

Retrato de una España atrapada en la sequía

Camiones cisterna en muchos pueblos de Galicia, desaladoras funcionando a todo gas en Murcia, el trasvase del Tajo paralizado desde mayo, restricciones en los regadíos en medio país que pueden extenderse durante los próximos meses, campañas de sensibilización en el uso del agua... La sequía y la falta de agua en los embalses se han instalado en España. Y todos miran al cielo como último recurso para atajar el problema. Pero si el año que viene vuelve a ser seco, como ocurre desde 2014, la situación se puede complicar mucho más. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? Este es el retrato de una España atrapada en la sequía a través de distintas magnitudes.
¿Cómo se determina una situación de sequía?
La sequía se produce cuando durante un periodo de tiempo los valores de las precipitaciones son inferiores a los considerados normales. La causa inicial de toda sequía es la escasez de precipitaciones (sequía meteorológica), lo que deriva en una insuficiencia de recursos hídricos (sequía hidrológica). Cuando la escasez hídrica incide en la agricultura y en la actividad humana y económica se puede hablar de sequía agrícola y socioeconómica.

En estos momentos, el Gobierno de España tiene declarada oficialmente una situación de sequía prolongada en tres cuencas: Júcar, Segura y Duero

¿Ha llovido menos este año?

Las lluvias durante el recién terminado año hidrológico (desde el 1 octubre de 2016 al 30 de septiembre de 2017) han sido menores de lo normal. Según los datos de la Agencia Española de Meteorología (Aemet), el año hidrológico ha cerrado con 551 litros por metro cuadrado de media para el conjunto de España, lo que representa casi un 15% de déficit respecto a la media histórica (1981-2010), que está en 648 litros por metro cuadrado. Si se toma como referencia solo la España peninsular (como el gráfico que acompaña este texto), la reducción respecto a la media histórica es algo más del 18%, según el Ministerio de Agricultura. 
Pero el problema ahora no es tanto que este último ejercicio haya sido seco, sino que España lleva desde 2014 encadenando años hidrológicos con lluvias menores de lo normal. Y esto ha tenido una afección directa en el agua embalsada. Es decir, la concatenación de la sequía meteorológica ha desembocado en una situación de sequía hidrológica

¿Cómo están los embalses?

En este momento los pantanos del país están por debajo del 40% de su capacidad, en el 38,9% concretamente. ¿Es normal? No: desde 2006 no se registraba un porcentaje tan bajo.
Para poder comparar los datos históricos, hemos tomado la foto fija de la tercera semana de septiembre. En ese momento, los pantanos españoles estaban al 41,2%, el porcentaje más bajo de la década. Para encontrar un valor menor hay que retroceder hasta 2006. Además, en los últimos 27 años (desde 1990) solo en seis ocasiones se ha llegado a esa semana de septiembre con un porcentaje más bajo que el de ahora. Y la mayoría de años peores que este se concentran en los noventa, cuando las pérdidas de las redes de abastecimiento eran mucho mayores que ahora.   

¿Qué cuencas están peor?

Si se toma solo el dato de agua embalsada, las que están peor son las cuencas del Júcar y el Segura, cuyos pantanos están 26% y del 14,3%, respectivamente. Le sigue la del Duero, que está al 32,2%. En esas tres cuencas el Gobierno ha declarado ya la situación de sequía prolongada.
Sin embargo, prácticamente en todas las cuencas españolas hay zonas en las que se está en situación de prealerta, alerta o emergencia por sequía. El dato del porcentaje de agua embalsada es uno de los indicadores para conocer cómo está una cuenca. Pero no es lo único que se debe tener en cuenta.
Por ejemplo, a pesar de que la cuenca del Guadalquivir está al 32,3%, la situación es mucho más preocupante en la del Miño-Sil, donde la confederación ha establecido ya la alerta de sequía completa aunque sus pantanos están al 42,2%. Esto se debe a que la cuenca gallega está mucho menos regulada que la andaluza, es decir, que cuenta con menos pantanos y depende del ciclo anual de lluvias para garantizar el abastecimiento.  

Daños en la agricultura

Los pantanos tienen tres usos fundamentales en España: para el consumo de las zonas urbanas, para la agricultura y para generar electricidad. La combinación de sequía y heladas en España se ha materializado este año en el mayor desembolso de la historia de los seguros agrarios hasta la fecha. Según Agroseguro, el sistema español de seguros agrarios, los 53.000 siniestros declarados supondrán en 2017 unos 208 millones de euros en indemnizaciones para cultivos de cereales de invierno y leguminosas. Las zonas más afectadas son Castilla y León y Castilla-La Mancha.
También ha marcado un hito histórico la superficie afectada por estos siniestros, con más de 1.650.000 hectáreas, de las que 1.327.000 corresponden a siniestros de sequía y helada. A finales del pasado mes de septiembre, el sector agrario cifró en 2.500 millones de euros el recorte de producción (a precio de mercado) derivado de la sequía, las heladas y los pedriscos, informa Vidal Maté. Los agricultores se plantean ahora la inversión en la próxima campaña agrícola. Lo extraordinario de la situación en la mayoría de los embalses hace temer que las condiciones impidan el desarrollo de una campaña normal.
SINIESTROS E INDEMNIZACIONES POR COMUNIDADES
Comunidad autónomaNúmero de siniestrosSuperficie afectadaTotal indeminzaciones
Andalucía1.53644.9813.854.760
Aragón5.186150.14513.822.192
Baleares881.58848.737
Cantabria131216.211
Castilla y León27.610949.421148.913.748
Castilla-La Mancha12.994370.35230.093.079
Cataluña1.86830.3601.690.769
Extremadura42516.2541.062.671
Galicia121002.475
La Rioja52812.0841.699.411
Madrid43213.2231.450.567
Murcia1377.539577.045
Navarra2.27246.2704.207.830
País Vasco3586.325460.067
C. Valenciana1472.895170.451
TOTAL53.6061.651.660208.060.012

Energía

La otra gran función que cumplen los pantanos en España es la generación de energía a través de las centrales hidroeléctricas. Y la falta de agua en los embalses también ha desplomado la generación de electricidad. En lo que llevamos de año se ha producido un 52% menos de electricidad a través de esta fuente renovable. Además, las reservas actuales para generar energía a través de los pantanos son el 68% de la disponible hace un año, el 65,2% de la media de los últimos cinco años y el 67% de la media de los últimos diez años, según los datos del Ministerio de Agricultura.

Menos agua, más emisiones de efecto invernadero

Que se produzca menos electricidad en las centrales hidroeléctricas tiene incidencia en el recibo de la luz, ya que suele ser una fuente que abarata el coste de la energía. Pero también tiene una importancia en la generación de gases de efecto invernadero, principalmente de CO2. La electricidad que no se produce con el agua embalsada (que no emite gases) se está supliendo mayoritariamente quemando carbón y gas (que sí supone expulsar CO2).
Red Eléctrica de España tiene contabilizadas las emisiones de CO2 asociadas a la generación de electricidad hasta el mes de agosto. Hasta ese momento, este sector había emitido 47,3 millones de toneladas de este gas de efecto invernadero; casi un 37% más que en el mismo periodo de 2016. 

¿Cuánto tiene que llover para revertir la sequía?

El incremento del nivel de los embalses requiere ingentes cantidades de lluvia y nieve. Tanto las aguas de superficie como los acuíferos se regeneran una vez que los terrenos vuelven a empaparse. Cuando el suelo recupera humedad y las aguas subterráneas vuelven al nivel óptimo, las aportaciones de lluvia vuelven a elevar el nivel de los embalses. Sin embargo, según el pronóstico de Aemet, las lluvias de otoño no permitirán suplir la escasez acumulada en casi toda España. De momento, la precipitación media en España el pasado septiembre fue de 15 litros por metro cuadrado, lo que supone el 33% de la media de este mes, que es de 45 litros, según la Agencia Española de Meteorología (Aemet): "Provisionalmente, podría decirse que este mes de septiembre ha sido el más seco en lo que llevamos del siglo XXI".
Fuente: Elpais

dimecres, 4 de gener de 2017

Los arqueólogos excavan el barco hundido en Deltebre y lo reproducen en 3D

Los arqueólogos excavan el barco hundido en Deltebre y lo reproducen en 3D

Los arqueólogos han terminado de excavar el buque de guerra del siglo XVIII que embarrancó, junto con cuatro naves más, frente a las costas de Deltebre. La campaña de este 2016, la octava que se ha hecho en la embarcación, ha permitido acabar de documentarlo con profusión. Se han hecho entre 4.000 y 5.000 fotografías de la nave, que dentro de unas semanas se traducirán en una reproducción tridimensional del yacimiento.

“Nunca se ha visto entero, porque las corrientes lo han ido tapando y destapando; y ahora, las nuevas tecnologías lo permitirán”, concreta el director del Centro de Arqueología Subacuática de Catalunya (CASC), Gustau Vivar. Aún queda, pero una incógnita por desvelar: saber cuál era el nombre del barco. Sobre la mesa, hay cinco posibles. La próxima primavera, los expertos del CASC viajarán a Londres para vaciar los archivos en busca de documentos que permitan saber como se decía, realmente, el Deltebre I.

El barco que un pescador local, Carlos Somolinos, descubrió en 2008 frente a la isla de Buda formaba parte de la flota aliada comandada por el teniente general inglés John Murray. A principios de la Guerra del Francés, la escuadra intentó asediar Tarragona.

Pero el ataque fue un fracaso. Cuando el convoy militar se dirigía hacia el puerto de Alicante, una llevantada les sorprendió a las gargantas del Ebro. Era el 20 de junio de 1813. Hubo hasta dieciocho barcos que se embarrancaron, de los que se recuperaron trece. Las cinco naves restantes -con su carga militar- quedaron en el fondo. Y la Deltebre es una de ellas.

Este ha sido un yacimiento prolífico. A lo largo de las diferentes campañas, los arqueólogos han vuelto a la superficie todo lo que se conservaba del cargamento.

Testigos no sólo de la vida militar de la época, sino también de la técnica naval y del día a día a bordo

Balas de plomo, cientos de piedras hogueras, un cañón de bronce, el timón, el ancla, barriles de pólvora, artillería, botellas de vino y cerveza, botones de casacas… La lista es extensa. En paralelo, desde el CASC también se ha estudiado la arquitectura naval de este barco, cuyos restos se encuentran a una profundidad de unos 7 metros.

La nave, de tres palos, hacía 35 metros de largo por 6 de ancho. No era un barco de ataque, sino que formaba parte de la flota de apoyo. “Servía para transportar el material de guerra para abastecer los buques de ataque: cañones, artillería y toda la intendencia necesaria para los soldados”, concreta Gustau Vivar.

Reproducción en 3D

Ahora, una vez terminada la última campaña, los restos de la nave repondrán para siempre en el fondo del mar. Eso sí, cubiertas por una capa de arena con el objetivo de evitar expolios. Antes de tapar el yacimiento, sin embargo, los arqueólogos han llegado a hacer entre 4.000 y 5.000 fotografías, que este próximo enero se transformarán en una reproducción tridimensional del yacimiento.

El objetivo es divulgar los restos y enseñar qué es lo que se ha conservado. “Los restos del barco no se han visto nunca enteras del todo, porque las corrientes marítimas lo tapando y destapando; ahora, sin embargo, gracias a todas las fotografías que hemos ido haciendo durante los últimos años, podremos visualizarlo”, concreta Gustau Vivar.

“Lo que hemos hecho, podríamos decirlo así, es el estudio anatómico de este barco hundido, lo que nos permitirá saberlo todo, lo que no sólo será interesante para la arqueología sino también para hacer divulgación” , explica el director del CASC. De momento, los ordenadores trabajan con las fotografías y ya han extraído una primera imagen, a baja definición, que permite hacerse la idea del resultado final.

En Londres para encontrar el nombre

Del Deltebre I se conoce casi todo, como las características de la nave, el contexto histórico, la vida a bordo. Pero todavía hay una incógnita que hay que desvelar: el nombre de la nave. Los arqueólogos trabajan con cinco posibles, que corresponden con los barcos que se embarrancaron. El Deltebre I cuando navegaba surcaba las aguas con el nombre de ‘Magnum Bonum’, ‘Alfred’, ‘Southampton’, ‘Harlequin’ o ‘Albion’.

El director del CASC cree, basándose en los resultados de las excavaciones, que estos dos últimos tienen pocos números. Pero no se pueden descartar. Para averiguar la incógnita, que de momento reposa bajo agua, los arqueólogos viajarán esta primavera hasta Londres para vaciar archivos y documentación relativa a esta flota militar. Allí, esperan encontrar la respuesta que desvele el interrogante.

Fuente: La Vanguardia

dilluns, 20 de juny de 2016

La Guardia Civil recupera cerca de 10.000 piezas de gran valor histórico y cultural en Bullas (Murcia)

La Guardia Civil recupera cerca de 10.000 piezas de gran valor histórico y cultural en Bullas (Murcia)

En la operación “LIGNUM” se ha detenido a una persona y se está investigando a otra como presuntos autores de una quincena de hechos delictivos de hurto, apropiación indebida y receptación

Se han intervenido 4.000 piezas arqueológicas, 5.000 monedas de diversas épocas y culturas, más de 150 objetos religiosos, 100 restos paleontológicos y etnográficos, 40 obras pictóricas y una treintena de legajos y documentación bibliográfica desde el siglo XVI hasta el siglo XIX

Destaca por su calidad, antigüedad y rareza un Libro de Salmos manuscrito, ejemplar único datado entre finales del siglo XIV y principios del siglo XV

La Guardia Civil recupera cerca de 10.000 piezas de gran valor histórico y cultural en Bullas (Murcia)
La Guardia Civil, dentro del ‘Plan para la Defensa del Patrimonio Histórico Español’, ha desarrollado la operación “LIGNUM”, donde se ha procedido a la  detención de una persona y a la investigación de otra como presuntos autores de una quincena de hechos delictivos de hurto, apropiación indebida y receptación. Asimismo, se han intervenido cerca de 10.000 piezas de valor histórico y cultural halladas en un domicilio de la localidad de Bullas (Murcia).

La investigación se inició el pasado año, cuando Guardia Civil tuvo conocimiento de que una persona, vecina del municipio de Bullas, se podría estar dedicando al coleccionismo de todo tipo de objetos antiguos, muchos de los cuales podían pertenecer al Patrimonio Histórico Español.
Continuando con las investigaciones permitieron a los agentes conocer que en el domicilio de esta persona podría encontrarse una obra pictórica (el retrato del Arzobispo de Valladolid, Antonio García y García), que la Congregación de las Carmelitas Descalzas de Tordesillas (Valladolid) había donado a la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Bullas a través del citado coleccionista y que nunca había llegado a su destino.

Esta información permitió conocer a los investigadores una serie de pérdidas o expolios de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español en la propia parroquia de Bullas y en otros organismos e instituciones de la comarca murciana del Noroeste.

Una vez recabada toda la información se pudo relacionar al sospechoso con la tenencia de numerosos objetos de incalculable valor histórico y artístico por lo que los agentes con el apoyo  de expertos y técnicos del Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia procedieron al registro de su domicilio.

Acopio colosal de objetos que decoraban todas las estancias de la vivienda

En el interior de la vivienda los agentes pudieron encontrar numerosos objetos entre los que se encontraban más de 4.000 piezas arqueológicas, 5.000 monedas de diversas épocas y culturas, más de 150 objetos religiosos, 100 restos paleontológicos y etnográficos, 40 obras pictóricas y una treintena de legajos y documentación bibliográfica que abarcaría desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, pertenecientes a los ayuntamientos de Caravaca de la Cruz, Cehegín, Bullas, Calasparra y del municipio albaceteño de Hellín, además de documentación generada por algunos juzgados de la Comunidad Valenciana durante el siglo XIX.

Entre los objetos incautados se encuentran obras pictóricas de carácter religioso y civil datadas en los siglos XIX y XX, importante documentación bibliográfica de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, tales como libros bautismales, de nacimientos, matrimonios y testamentos de la localidad de Bullas, objetos religiosos (relicarios, estandartes, imaginería, custodias, cálices y un Lignum Crucis), además de elementos procedentes de yacimientos arqueológicos de la comarca del Noroeste murciano como monedas, recipientes cerámicos, restos arquitectónicos y escultóricos con una cronología que iría desde la etapa del Bronce Final, hasta la Época Contemporánea. También se han intervenido enseres de hogar y mobiliario procedente de casas señoriales de la zona.

Fruto de las pesquisas practicadas por la Guardia Civil, en el último de los registros realizados en el domicilio de la persona investigada, se halló, en un doble fondo, una colección importante de monedas antiguas, así como gran cantidad de alhajas presumiblemente pertenecientes a la patrona de Bullas, Nuestra Señora del Rosario, que fueron donadas altruistamente por los parroquianos.

Ejemplar único de un manuscrito del siglo XIV

La operación ha permitido determinar que uno de los libros hallados en el domicilio es un manuscrito único, de gran calidad, antigüedad y rareza. Se trata de un Libro de Salmos datado entre finales del siglo XIV y principios del siglo XV que, probablemente, constituye una copia de algún devocionario más antiguo de origen francés. El ejemplar, escrito en latín con letra gótica y capitales doradas, carece de la adecuada conservación, lo que ha provocado ciertos deterioros que requieren labores urgentes de restauración.

El expolio de estos bienes culturales con fines lucrativos deriva en la desaparición de este tipo de objetos que acaban engrosando colecciones particulares, sustrayendo a la sociedad del conocimiento y la contemplación de los mismos, fines estos últimos que deberían de ser el objetivo final.

Hasta el momento se han esclarecido una quincena de hechos delictivos en los que han resultado perjudicados tanto particulares, como museos, parroquias, ayuntamientos y yacimientos arqueológicos.

El detenido y la persona investigada, junto con las diligencias instruidas y los efectos recuperados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Mula (Murcia). Los objetos incautados han sido depositados a disposición del Servicio de Patrimonio Histórico de la CARM.

La investigación continua abierta por lo que no se descartan nuevas detenciones.

Para más información pueden ponerse en contacto con la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil de Murcia en el teléfono 968.242.746.

Fuente: guardiacivil.es

divendres, 17 de juny de 2016

Hubo un tiempo en el que los habitantes de lo que actualmente conforma el término de Callosa de Segura enterraban a los familiares fallecidos en el interior de sus propias viviendas

Hubo un tiempo en el que los habitantes de lo que actualmente conforma el término de Callosa de Segura enterraban a los familiares fallecidos en el interior de sus propias viviendas. Se trataba de una forma de poder justificar la propiedad de las casas mediante una práctica que se remonta a la Edad de Bronce y que se daba en la Cultura Argárica, desde el menos el año 2300 A.C. Hoy forma parte de un legado histórico que puede conocerse gracias a yacimientos arqueológicos como el de las Laderas del Castillo de Callosa, considerado uno de los más antiguos de esa época en la provincia.
La Fundación del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ), en colaboración con la Universidad de Alicante (UA) y el Ayuntamiento callosino han llevado a cabo durante las últimas semanas la quinta etapa de excavación en el citado yacimiento, donde se han encontrado cuatro nuevas tumbas de niños. El hecho de enterrar a los fallecidos en las propias viviendas se explica porque en la «en la Prehistoria no existía manera de justificar la propiedad jurídica sobre algo y lo habitual era hacer referencia a los antepasados». «En determinadas culturas tener al antepasado cerca de donde uno vive es una manera de justificar su propiedad y su pertenencia al grupo», explica el técnico del Marq Juan Antonio López, quien ha dirigido los trabajos arqueológicos junto al profesor de Historia de la UA Francisco Javier Sánchez Jover y un equipo de alumnos que se han ocupado de desenterrar los restos.
Junto a dos de los esqueletos se han hallado algunos elementos de ajuar como vasijas de cerámica o trozos de carne, lo que revela dos cuestiones. Una de ellas es que existían diferentes estratos sociales y sólo los más pudientes eran enterrados junto a esas piezas. La otra es que se realizaban festines funerarios con motivo del enterramiento.

El poblado fijado en lo que hoy es el término municipal de Callosa ocupaba una extensión de dos hectáreas y media, siendo uno de los núcleos de población más importantes de aquella época en la Vega Baja. Las excavaciones han sacado a la luz torres defensivas, murallas, áreas de terraza donde se construían las casas y numerosos objetos de la Edad de Bronce que tienen «un indudable valor patrimonial».
El objetivo final es buscar fondos económicos para poder seguir con las excavaciones y que en el futuro esta zona se pueda habilitar como visitable para darla a conocer.

dimarts, 22 de març de 2016

La Universidad de Alicante (UA) rechaza contratar a un experto en Historia medieval porque es «un erudito del siglo XXI»



Cuando el doctor en Historia David Garrido compareció ante el tribunal de la Universidad de Alicante (UA), sus miembros le cubrieron literalmente de elogios: «Le veo como un escritor renacentista que sabe de todo», dijo uno de los catedráticos. «La cantidad de sus publicaciones es abrumadora, va usted camino de ser un erudito del siglo XXI», agregó otro de los examinadores.

Pero tras esta catarata de muestras de admiración, el tribunal le comunicó su decisión de no adjudicarle la plaza de profesor titular de Ciencias y Técnicas Historiográficas alegando que no se ajusta al «perfil» del Departamento, pese a ser el único aspirante por decisión del Tribunal Supremo. Otro miembro de la comisión intentó justificarse ante un atónito David Garrido: «Siempre ha habido injusticias, y seguirán existiendo hasta que desaparezca el mundo», sentenció uno de los catedráticos.

El pleito que el doctor Garrido mantiene con la Universidad de Alicante se remonta al año 2003, cuando optó por primera vez a este puesto. El mismo tribunal le rechazó entonces y decidió adjudicar la plaza ilegalmente a otra aspirante que no cumplía los requisitos establecidos en la convocatoria. De hecho, cuando el departamento de Historia pidió al rectorado que convocara la plaza, hizo constar en el mismo documento el nombre de la aspirante a la que deseaba adjudicar el concurso.

Nuevo rechazo

Después de ocho años de pleitos, tanto el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) como el Tribunal Supremo han dado la razón a Garrido: ambas instancias han anulado el nombramiento de la adjudicataria de la plaza y han instado de nuevo a la UA a valorar los méritos de David Garrido para ocuparla. Que no son pocos: doctorado en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona —donde ejerció la docencia durante tres años—, está especializado en paleografía medieval y diplomática (el estudio de los escritos y documentos antiguos). Es uno de los pocos investigadores españoles que ha logrado publicar en la más prestigiosa revista internacional de esta materia, «Scriptorium». Tras la sentencia del Supremo, la UA ha vuelto a rechazar a Garrido y le «condena» a acudir de nuevo a la Justicia.

Fuente: ABC

dilluns, 28 de desembre de 2015

La Torre de Sant Josep de Villajoyosa es un cementerio privado romano

Un estudio que acaba de publicarse en la revista científica 'Lucentum' de la Universidad de Alicante sobre el monumento funerario de la Torre de Sant Josep en Villajoyosa revela la entidad y significado de su recinto funerario, uno de los más amplios, dentro de su categoría, conocidos hasta ahora en la Hispania Romana. Este monumento es, según los arqueólogos, uno de los cementerios romanos privados más grandes de la península.

Esta investigación, llevada a cabo por la arqueóloga Ana María Charquero y por Diego Ruiz Alcalde, arqueólogo de Vilamuseu, aporta, a través del estudio del recinto, datos acerca de los usos del espacio funerario en Villajoyosa en época romana y de la mentalidad del difunto.

El recinto, construido al igual que la Torre a mediados del siglo II d.C., consiste en un muro de trazado rectangular, de 36 metros de perímetro, con un alzado de encofrado (hormigón romano) de 50 centímetros de grosor construido sobre unos cimientos de mampostería algo más anchos y con las dos esquinas de la fachada que daba al mar de sillería (grandes piedras rectangulares labrada).

El lado del recinto que da a la actual Villajoyosa tuvo una puerta con un umbral de 2,4 metros (8 pies romanos), enmarcado por unas jambas de sillería ligeramente adelantadas respecto a la línea exterior del muro.

Desde una de las vías romanas que daba acceso a Allon, un camino 'vicinalis' o secundario conduciría a este amplio espacio sagrado de 303 metros cuadrados, desde cuya puerta, el visitante accedería directamente a una de las aberturas que tiene la torre para realizar ofrendas normalmente de vino en honor al difunto una vez acabada la sepultura.

El difunto enterrado en la Torre sería el propietario de una villa rural al Este de la ciudad romana de Villajoyosa, cuyo deseo fue el de enterrarse en sus propios terrenos, desvinculándose así de las necrópolis urbanas comunes que jalonaban los márgenes de las vías de entrada a la ciudad romana de Allon, ensalzando de esta forma la relevancia que este importantísimo personaje tendría en vida.

Privacidad en el más allá
Al tratarse, además, de un espacio dentro de los terrenos privados de la villa, este estudio ha concluido que la finalidad de este recinto de obra, más que la de delimitación parcelaria, habría sido la de proporcionar privacidad al espacio sagrado que acotaba. De apariencia exterior austera, el peso del programa decorativo habría de encontrarse dentro del recinto, que albergaría pedestales honoríficos coronados por esculturas y zonas ajardinadas.

Sin embargo, este recinto también contribuyó a enaltecer la monumentalidad de la tumba; el estudio de recintos funerarios similares ha revelado que muchas veces éstos evocan las murallas de las ciudades de los vivos y son una alusión a la inviolabilidad del espacio destinado a los difuntos. Imagen que en este caso, tendría un especial simbolismo para los transeúntes marítimos que observaran la Torre y el recinto desde el mar.

Fuente: Laverdad