dimarts, 22 de març del 2016

La Universidad de Alicante (UA) rechaza contratar a un experto en Historia medieval porque es «un erudito del siglo XXI»



Cuando el doctor en Historia David Garrido compareció ante el tribunal de la Universidad de Alicante (UA), sus miembros le cubrieron literalmente de elogios: «Le veo como un escritor renacentista que sabe de todo», dijo uno de los catedráticos. «La cantidad de sus publicaciones es abrumadora, va usted camino de ser un erudito del siglo XXI», agregó otro de los examinadores.

Pero tras esta catarata de muestras de admiración, el tribunal le comunicó su decisión de no adjudicarle la plaza de profesor titular de Ciencias y Técnicas Historiográficas alegando que no se ajusta al «perfil» del Departamento, pese a ser el único aspirante por decisión del Tribunal Supremo. Otro miembro de la comisión intentó justificarse ante un atónito David Garrido: «Siempre ha habido injusticias, y seguirán existiendo hasta que desaparezca el mundo», sentenció uno de los catedráticos.

El pleito que el doctor Garrido mantiene con la Universidad de Alicante se remonta al año 2003, cuando optó por primera vez a este puesto. El mismo tribunal le rechazó entonces y decidió adjudicar la plaza ilegalmente a otra aspirante que no cumplía los requisitos establecidos en la convocatoria. De hecho, cuando el departamento de Historia pidió al rectorado que convocara la plaza, hizo constar en el mismo documento el nombre de la aspirante a la que deseaba adjudicar el concurso.

Nuevo rechazo

Después de ocho años de pleitos, tanto el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) como el Tribunal Supremo han dado la razón a Garrido: ambas instancias han anulado el nombramiento de la adjudicataria de la plaza y han instado de nuevo a la UA a valorar los méritos de David Garrido para ocuparla. Que no son pocos: doctorado en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona —donde ejerció la docencia durante tres años—, está especializado en paleografía medieval y diplomática (el estudio de los escritos y documentos antiguos). Es uno de los pocos investigadores españoles que ha logrado publicar en la más prestigiosa revista internacional de esta materia, «Scriptorium». Tras la sentencia del Supremo, la UA ha vuelto a rechazar a Garrido y le «condena» a acudir de nuevo a la Justicia.

Fuente: ABC

dilluns, 28 de desembre del 2015

La Torre de Sant Josep de Villajoyosa es un cementerio privado romano

Un estudio que acaba de publicarse en la revista científica 'Lucentum' de la Universidad de Alicante sobre el monumento funerario de la Torre de Sant Josep en Villajoyosa revela la entidad y significado de su recinto funerario, uno de los más amplios, dentro de su categoría, conocidos hasta ahora en la Hispania Romana. Este monumento es, según los arqueólogos, uno de los cementerios romanos privados más grandes de la península.

Esta investigación, llevada a cabo por la arqueóloga Ana María Charquero y por Diego Ruiz Alcalde, arqueólogo de Vilamuseu, aporta, a través del estudio del recinto, datos acerca de los usos del espacio funerario en Villajoyosa en época romana y de la mentalidad del difunto.

El recinto, construido al igual que la Torre a mediados del siglo II d.C., consiste en un muro de trazado rectangular, de 36 metros de perímetro, con un alzado de encofrado (hormigón romano) de 50 centímetros de grosor construido sobre unos cimientos de mampostería algo más anchos y con las dos esquinas de la fachada que daba al mar de sillería (grandes piedras rectangulares labrada).

El lado del recinto que da a la actual Villajoyosa tuvo una puerta con un umbral de 2,4 metros (8 pies romanos), enmarcado por unas jambas de sillería ligeramente adelantadas respecto a la línea exterior del muro.

Desde una de las vías romanas que daba acceso a Allon, un camino 'vicinalis' o secundario conduciría a este amplio espacio sagrado de 303 metros cuadrados, desde cuya puerta, el visitante accedería directamente a una de las aberturas que tiene la torre para realizar ofrendas normalmente de vino en honor al difunto una vez acabada la sepultura.

El difunto enterrado en la Torre sería el propietario de una villa rural al Este de la ciudad romana de Villajoyosa, cuyo deseo fue el de enterrarse en sus propios terrenos, desvinculándose así de las necrópolis urbanas comunes que jalonaban los márgenes de las vías de entrada a la ciudad romana de Allon, ensalzando de esta forma la relevancia que este importantísimo personaje tendría en vida.

Privacidad en el más allá
Al tratarse, además, de un espacio dentro de los terrenos privados de la villa, este estudio ha concluido que la finalidad de este recinto de obra, más que la de delimitación parcelaria, habría sido la de proporcionar privacidad al espacio sagrado que acotaba. De apariencia exterior austera, el peso del programa decorativo habría de encontrarse dentro del recinto, que albergaría pedestales honoríficos coronados por esculturas y zonas ajardinadas.

Sin embargo, este recinto también contribuyó a enaltecer la monumentalidad de la tumba; el estudio de recintos funerarios similares ha revelado que muchas veces éstos evocan las murallas de las ciudades de los vivos y son una alusión a la inviolabilidad del espacio destinado a los difuntos. Imagen que en este caso, tendría un especial simbolismo para los transeúntes marítimos que observaran la Torre y el recinto desde el mar.

Fuente: Laverdad

dilluns, 15 de juny del 2015

Las obras de una carretera han propiciado el hallazgo de un cementerio en Villajoyosa (Alicante) del siglo VI antes de Cristo con 150 tumbas.


Las obras de una carretera han propiciado el hallazgo de un cementerio en Villajoyosa (Alicante) del siglo VI antes de Cristo con 150 tumbas, en las que se han encontrado numerosos objetos de valor de oro y plata.

Según ha informado hoy el Ayuntamiento, esta "extraordinaria" necrópolis ha sido descubierta con motivo de la construcción de la conexión viaria entre la carretera de la ermita con la fábrica de Chocolates Valor, durante los últimos meses.

Entre los restos mortales se han encontrado huevos de avestruz decorados, anillos, pendientes y collares de oro, broches, tallas de alabastro, herramientas, armas, cerámicas, objetos de plata, lanzas de hierro, piezas de bronce, vidrios y monedas, entre otras piezas.

También se han descubierto enterramientos extraños, como el de un bebé en un ánfora o el de una hombre con una argolla al cuello.

Los enterramientos pertenecen a distintas épocas, desde la llamada Orientalizante, en la que la población indígena estaba bajo fuerte influencia fenicia y más tarde cartaginesa (siglo VI a.C.), pasando por la Ibérica (siglos V y IV a.C) y terminando por el Alto Imperio Romano.

dimarts, 2 de juny del 2015

Xàtiva. La ruta de los Borja

La ciudad de Xàtiva presume de ser la cuna de dos personajes universales de la familia Borja, Alfonso de Borja, papa Calixto III que nació en la Torre de Canals, lugar perteneciente al término setabense y Rodrigo de Borja , papa Alejandro VI, nacido en una casa del hoy conjunto histórico artístico de Xàtiva.
Esta poderosa familia, llegó a Xàtiva acompañando al Rey Jaime I en la conquista cristiana del Reino de Valencia, desde la villa del mismo nombre  situada en el camino entre Aragón y Navarra, en el entorno del parque natural de la Dehesa del Moncayo.
Existen todavía numerosos lugares que conservan la huella de los Borja en el valioso centro histórico y monumental de Xàtiva y se puede realizar una interesante ruta temática para conocerlos. 
El itinerario comenzaría donde estuvo la antigua puerta de la muralla que daba al convento de los franciscanos. En la iglesia gótica del convento, declarada monumento histórico artístico nacional, tenía la familia Borja su capilla funeraria. Seguiremos por la calle de Montcada, llena de palacios y casonas nobles, una de ellas fue residencia de Pere Lluís Galcerá Borja, hermano de San Francisco de Borja. Al final de la calle llegaremos al Real Monasterio de Santa Clara (1325), declarado Bien de Interés Cultural y del que fue abadesa Beatriz de Borja.
Siguiendo hacia el este de la ciudad antigua, en dirección al barrio de San Pedro, se alcanza la plaza de Aldomar, antiguamente llamada de Los Borja, donde se levanta la casa natalicia de Alejandro VI. Muy cerca se encuentra la iglesia gótica de San Pedro, con criptas, artesonado policromado mudéjar, pinturas murales medievales y retablos góticos de entre los siglos XV y XVI.
Y tomando ya la calle Corretegeria, dejando atrás el Hospital Mayor (ss. XV y XVI. Monumento Nacional), entre algunos palacios, nos acercaremos al Museo de Bellas Artes con doble sede en el antiguo Almudín renacentista y la barroca Casa de la Ensenyança para ver restos de la antigua capilla Borja de la que fuera Colegiata gótica de la ciudad en tiempos de su esplendor borgiano.Por callejuelas de trazado árabe que bajan desde la falda del Castillo, volveremos nuestros pasos hacia la imponenteColegiata de Santa María, La Seu, monumento nacional, pasando por un retablo de cerámica valenciana del siglo XVIII con la imagen de los papas Borja y otros personajes ilustres de la ciudad, a los pies del campanario de 69 metros, uno de los más altos de la Comunitat Valenciana y con impresionantes vistas. El Museo de la Colegiata guarda bulas y valiosos tesoros artísticos de los Borja. Junto a la Colegiata, en la portada del Palacio del Arcediano se conservan los escudos originales de los Borja como obispos de Valencia.
GASTRONOMIA
La gastronomía de Xàtiva es rica, variada y tradicional, basada en la dieta mediterránea, con abundancia de verduras y frutas de la huerta, así como la gran variedad de arroces, siendo el arròs al fornel más popular. En cuanto a la repostería destacan el arnadí (de calabaza o boniato), típico de Semana Santa y la almoixàvena, elaborada por tradición los jueves en los hornos de la ciudad. Otro dulce: les taronges de Xàtiva, también de origen árabe, que fue descrito por primera vez por un gran maestro cocinero llamado Robert de Nola en el siglo XV, hace pocos años que ha sido recuperado en algunos restaurantes de la ciudad.
Fuente: Cadenaser

dimarts, 19 de maig del 2015

Descubren en el archivo de la Catedral de Valencia una contabilidad del siglo XVI única en el mundo

Inmaculada Llibrer, profesora de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV), ha descubierto en la investigación que ha realizado para su tesis doctoral un sistema de contabilidad único, no catalogado hasta el momento, en los libros de cuentas manuscritos en valenciano antiguo de la Catedral de Valencia en el periodo comprendido entre los años 1546 y 1555.
Este sistema único se utilizaba tan solo para la caja de la sacristía, el “corazón económico y financiero” de la Catedral, en la que se guardaba el dinero. Para gestionar las transacciones de esta caja fuerte mediante dicho sistema se utilizaban tres libros: el Manual, y el Maior, ambos estudiados por Llibrer, junto al libro borrador, que no se ha conservado.
Llibrer -que ha obtenido la nota de sobresaliente cum laude- ha calificado el descubrimiento de “muy importante” tanto para el ámbito de la contabilidad, como de la historia y la economía valenciana, porque se trata de un sistema contable que contiene los elementos de la partida doble (el método de registro que se utiliza en la actualidad y que maneja dos cuentas: una que se debita y otra que se acredita) “adaptados a las características de la institución” en orden a poder conseguir la información económica que el cabildo necesitaba para tomar sus decisiones.
Según el estudio de la profesora de la UCV, la partida doble llegó a la Catedral posiblemente a través de los miembros del cabildo -órgano de máxima autoridad de la institución, formado por un colegio de 24 canónigos y presidido por el arzobispo- que pertenecían a “familias empresariales” de la ciudad. Años antes de esta época, Valencia había sido “un foco de negocio muy señalado en el Mediterráneo”.
Así, el cabildo catedralicio necesitaba un sistema que le permitiese conocer, en cualquier momento, “cuánto dinero tenía, qué centro de actividad lo había generado y a qué se destinaba” para poder decidir respecto a futuras inversiones “que le permitiesen no pedir fondos en el mercado financiero”. Por ello, adaptaron las características de la partida doble a las necesidades de la Catedral.

57.300 MISAS ANUALES Y 40 PROCESIONES

En opinión de la docente de la UCV, la contabilidad de la Catedral era “muy eficiente” porque el cabildo utilizaba un sistema u otro en función de la información que precisaba: “Si querían controlar qué había ocurrido, utilizaban el sistema de partida simple; si necesitaban saber de qué fondos disponían, hasta cuánto se podían endeudar, qué cantidad podían pedir prestada y si podían enfrentarse o no a una obra en el templo, necesitaban del sistema de partida doble”.
Por otra parte, Llibrer ha asegurado que, aunque sería “desacertado” pensar que la Catedral era como una empresa, muchas de hoy podrían “aprender” del sistema organizativo que ésta tenía en el siglo XVI. “El estudio detallado de los apuntes contables permite concluir que existía una estructura económica de abrumadora complejidad”, ha aducido.
Dicha estructura estaba motivada por la “numerosa actividad económica” que manifiestan los libros de cuentas examinados por la experta de la UCV. Así en aquella época se celebraban cada año más de 57.300 misas -más de cien diarias-, alrededor de 3.000 horas canónicas, más de 40 procesiones, todas las festividades y solemnidades del calendario litúrgico, y muchos de los actos sociales de la ciudad y del Regne.
Precisamente, de la transcripción realizada por Llibrer de cada uno de los diez libros de cuentas (uno por año), lo “más significativo” del sistema exclusivo que estos empleaban es que “en todo momento” se observa la organización interna de la Catedral, que dividía su estructura en muchas administraciones separadas entre sí para responder a las exigencias de las “múltiples actividades” que en ella tenían lugar.
Estas administraciones eran “independientes” y no se producían traspasos de fondos entre ellas, excepto los que respondían a transacciones económicas reales derivadas de la actividad. El cabildo delegaba la gestión de cada administración en un canónigo, “estrategia que indicaba la estrecha amplitud de mando sobre los fondos y la voluntad de que todos los miembros fueran conocedores del funcionamiento de toda la institución evitando que se perpetuaran sobre una determinada área”.

MULTITUD DE ADMINISTRACIONES: L’ALMOINA, DINER MENUT, ARMARIO DE FÁBRICA…

Las administraciones que se hacían demasiado grandes se dividían a su vez, en otras, como sucedió con la principal, L’Almoina, que se dividió en tres: las procuras de Ruzafa y Benimaclet, y la del Pagador de señales, el que hacía efectiva la entrega diaria a los pobres.
Canonical, Diner menut, y Doblas y aniversarios eran las tres áreas que dedicaban sus ingresos a pagar a dignidades, canónigos y beneficiados su asistencia a celebraciones, misas y oraciones en el coro, aunque este cometido se realizaba a través de la bolsa del coro que intermediaba entre ellas y los asistentes.
Obra y fábrica atendía las reparaciones, el mantenimiento y las obras de remodelación del templo (en esa época se había llevado a cabo la reconstrucción de la arcada principal); así como la luz, la limpieza (el suelo de la Catedral era de tierra) y algunos gastos relacionados con la música.
Existían otras administraciones como Armario de fábrica, que atendía pequeños gastos y compras de la liturgia; Annata mortis, que cobraba los beneficios vacantes; Racions comuns, que pagaba dietas y gastos de manutención y de estancia a los representantes del cabildo en otras plazas; Tesorería, que adquiría, custodiaba y reparaba los ornamentos; Administración de misas, que se encargaba de la gestión de las misas.
Por último, las administraciones Décima y Sacristía: la primera se creó para recaudar entre todos los eclesiásticos de la diócesis el impuesto del subsidio, que financiaba la política exterior del monarca.; y la segunda estaba gestionada por el Magister, que se encargaba personalmente de la custodia de los fondos. Además, la caja de la Sacristía tenía cuatro cerraduras con cuatro llaves diferentes, en poder de cuatro canónigos elegidos por el cabildo; se trataba de una medida de seguridad que requería de la presencia y el acuerdo de los cuatro para que se abriese la caja.

MÁS DE 500 TRABAJADORES EN OFICIOS YA EXTINTOS

Toda las tareas de este entramado de administraciones dependían de “muchos oficios distintos, más de quinientos con toda seguridad”, según ha expuesto Llibrer. De los relacionados con la liturgia, en el transcurso de la investigación se encontraron siete: el ‘sots-diacà’, un clérigo no presbítero cuya función era leer la epístola; los ‘sochantres’, dos clérigos que asistían en las celebraciones litúrgicas, en las misas cantadas y en las vísperas; los ‘domer’, encargados semanalmente de las celebraciones del oficio y la administración de sacramentos; los cuatro ‘hebdomari’, que ejercían el oficio ayuda en el altar.
Además de estos se encontraban también los cantores, contratados para que ejercieran labores musicales durante la liturgia; junto al organista y los músicos, que podían ser todos seglares.
En cuanto a los oficios relacionados con tareas de administración, el “más destacable” era el ya mencionado de administrador de cada una de esas áreas, que delegaba en el procurador las tareas de recaudar los cobros de las rentas y una parte de la gestión de tesorería. El canónigo que tenía a su cuidado el mantenimiento del edificio de la catedral recibía el nombre de ‘obrer'; y su procurador el de ‘sots-obrer’.
Por su parte, el racional u ‘oidor de comptes’ realizaba la revisión de las cuentas que, para cada administración, se elaboraban al cierre del ejercicio; mientras que el ‘collector’ era quien realizaba la colecta; el ‘baciner’ estaba al cuidado del ‘bací’, donde se depositaban las limosnas; el ‘bosser’ era la persona que tenía a su cargo la bolsa; y el apuntador ejercía uno de los oficios “más delicados y difíciles” de ejercer, pues debía anotar las faltas de los que no asistían a las misas.
Finalmente, los dos ‘archivers’ eran los encargados de guardar, custodiar, administrar y llevar con orden todos los instrumentos, papeles, escrituras, documentos, libros y la cuenta y razón de las administraciones y sus colectas; y el ‘pertiguer’, que llevaba una pértiga,era el encargado de poner orden dentro del recinto sagrado.
Muchos otros oficios, como el de carpintero, el de cerero o el de platero, vivían de la actividad económica que generaba la actividad de la Catedral.
La tesis ha sido dirigida por el Dr. Nicolás Sánchez, profesor de la Universidad Católica de Valencia.
El tribunal ante el que Llibrer ha defendido su tesis ha estado compuesto, en primer lugar, por el Dr. Vicente Montesinos, catedrático de Contabilidad de la Universitat de València, que ha actuado como presidente; por el Dr. José Andrés Sánchez Pedroche, rector de la Universidad a Distancia de Madrid; y por la Dra. Begoña Prieto, catedrática de Contabilidad de la Universidad de Burgos, que ha detentado el cargo de secretaria del tribunal.

dilluns, 16 de març del 2015

Plazas Geografia e Historia. Oposiciones 2015 por Comunidades.

Comunidades Autónomas. Plazas Geografía e Historia
Andalucía                      -----------
Aragón                     ------------
Asturias                     ------------
Baleares Parece que Solo saldra Primaria
Canarias                   --------------
Cantabria                  ---------------
Castilla la Mancha                               25
Castilla y León                                55
Cataluña                     Sin noticias
Ceuta y Melilla                   Sin noticias
Extremadura                           10 (Provisional)
Galicia              ---------------------------
La Rioja                              7
Madrid                              7
Murcia                              12
Navarra                    ------------------
País Vasco                    -----------------
Valencia     174 (Secundaria). Se desconoce si Salan de geografía e historia.




dilluns, 22 de desembre del 2014

Altea recupera unas pinturas rupestres postpaleolíticas en la Sierra Bernia

Lo alto de la Sierra de Bernia de Altea esconde un tesoro del que casi nadie conocía la existencia: unas pinturas rupestres esquemáticas postpaleolíticas fechadas entre el siglo V y II a.C. A partir de ahora, esos restos de l’Abric Rupestre de l’Ermita del Vicari podrán ser contemplados por vecinos y visitantes tras su recuperación y puesta en valor.
Pinturas rupestres 1 [1600x1200]El Ayuntamiento de Altea, a través de su concejala de Urbanismo, Carolina Punset, ha rescatado estos restos pictóricos para su rehabilitación y convertirlos en un atractivo turístico más en el municipio. Las pinturas, que fueron declaradas Bien Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, podrán ahora ser contempladas tras los trabajos de recuperación de las mismas consistentes en la creación de una senda, señalización, vallado y rehabilitación de las mismas.
El proyecto ha sido financiado con una subvención de 20.000 euros de Consellería y de 15.000 euros más del Ministerio de Cultura. El resto del proyecto para poder conseguir una reproducción en 3D de las pinturas, el estudio arqueológico así como unas jornadas para su difusión lo financiará complementariamente el Ayuntamiento.
Esa segunda parte para poner en valor estos restos, según explicó Punset, consistirá en hacer más accesibles las pinturas a los visitantes. Y es que su situación en la cumbre de la Sierra de Bernia hace que sean de difícil acceso y “siempre habrá quién no pueda subir a verlas”. Por ello se hará una reproducción en 3D y “la pondremos como un punto de exposición permanente en Altea la Vella”.
Pinturas rupestres 2 [1600x1200]La concejala explicó que el proyecto todavía no ha concluido. De momento se ha realizado el estudio arqueológico, el camino de acceso, el vallado y la rehabilitación de las pinturas. La limpieza del panel ha permitido descubrir nuevas figuras que se encontraban ocultas por varias capas de suciedad. Pero falta todavía la señalización del abrigo mediante paneles, la reproducción en 3D de las pinturas así como las jornadas e informes previstos en el proyecto.
“Altea durante varias décadas ha estado centrada principalmente en la urbanización extensiva lo cual ha saqueado gran parte de su paisaje. En esta legislatura, hemos invertido ese proceso, y concentramos nuestro esfuerzo en rehabilitar y poner en valor nuestro patrimonio arquitectónico y cultural”. La edil de Cipal añadió que “mucha gente hace senderismo hasta ‘el forat’ de la Sierra de Bernia, cviene a pasear a nuestra Sierra y tiene además la oportunidad de aprovechar para visitar unas pinturas rupestres lo que es un atractivo turístico añadido para Altea de valor incalculable”.

dimarts, 23 de setembre del 2014

Arqueólogos de la Universidad de Alicante hallan en Baelo Claudia un mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta

Arqueólogos de la Universidad de Alicante (UA) han hallado el primer mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta en las excavaciones del yacimiento de Baelo Claudia, en la provincia de Cádiz, según ha informado la institución académica en un comunicado.

En concreto, se ha localizado un "imponente" mausoleo cristiano, que alberga una inhumación de un personaje relevante de la comunidad, que se puede fechar inicialmente entre el siglo V y VI d.C, según el Área de Arqueología de la UA. Este tipo de mausoleo, con una mesa de ofrendas adjunta, es el primero de esta clase que se conoce en el lugar. Sus paralelos más próximos se encuentran en los conservados en la plaza de la AlmoÏna de Valencia, y se vinculan a la sede episcopal.

La necrópolis de la ciudad hispanorromana de Baelo Claudia es una de las "mejor conservadas del panorama hispano", y se ubica entre dos parajes naturales como Los Alcornocales y el Estrecho de Gibraltar, lo que ha permitido, junto a su localización en un área militar, un "espectacular" estado de conservación de los restos sepultados, en gran parte, bajo la arena de la playa.

La ciudad y su necrópolis es uno de los mejores laboratorios de estudio de la romanización y de las transferencias culturales entre las poblaciones nativas, norteafricanas y los aportes itálicos a lo largo del siglo I d.C.

En este sentido, el Área de Arqueología de la UA, bajo la dirección del profesor Fernando Prados, está desarrollando la Tercera Fase del Proyecto General de Investigación de la Junta de Andalucía 'Muerte y Ritual Funerario en Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz)'. El equipo está compuesto por cerca de 20 personas entre investigadores, técnicos y voluntarios, en un proyecto que comenzó en 2012 y que se prolongará hasta 2017.

Primer mausoleo cristiano con mesa de ofrendas adjunta

CAMPAÑA DE VERANO
   
Durante este verano se ha desarrollado una fase de excavación arqueológica en extensión que ha ofrecido, junto a este hallazgo, "nuevos e importantes datos" sobre el ritual funerario, con la exhumación de siete nuevos sepulcros.
   
Otros sepulcros de cremación previos revelan la personalidad de los habitantes de la ciudad, su "conservadurismo religioso y la tradición bástulo-púnica visible en los ritos de las fases más antiguas", así como la incorporación de nuevas creencias a partir de la segunda mitad del siglo I d.C. Junto a las deposiciones funerarias, los arqueólogos y técnicos continúan excavando diversas áreas de ofrendas, restos de banquetes funerarios ubicados en zonas comunes, diversos ajuares y los trazados de los ejes viarios que conformaron, durante varios siglos, esta necrópolis.
   
En los trabajos participan alumnos de las universidades de Cádiz, de Sevilla y la Autónoma de Madrid, además de técnicos procedentes de la Université de Toulouse, de la Universidad de Murcia y de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Fuente: Europress

dilluns, 15 de setembre del 2014

La Dama de Elche podría no pertenecer al Templo Ibérico de la Alcudia.

El yacimiento de la Alcudia ha sido uno de los lugares donde más vestigios arqueológicos de la cultura ibérica se han encontrado, entre ellos la Dama de Elche. La escultura, encontrada en 1897 por un muchacho que realizaba en un campo agrícola cercano al yacimiento, se cree que, pese a haber sido hallada un poco más lejos, podría haber pertenecido al Templo Ibérico de la Alcudia de Elche.
Sin embargo, un estudio realizado por el profesor y arqueólogo Pedro Peña Domínguez podría romper con todo lo que se conoce hasta el momento sobre este templo y la Dama de Elche. Gracias a las nuevas tecnologías, Pedro Peña (también técnico superior de 3D Studio Max y Virtualizador de Patrimonio) ha descubierto errores en la planimetría del templo descartado la presencia de la Dama de Elche dentro de la estructura cultual, ya que no hay evidencias de ello.
«Mi objetivo era hacer una recreación para comprobar lo que se había reflejado hasta el momento, para que no se difundiera un único modelo erróneo», explica Peña Domínguez para justificar su investigación. Para ello, reconstruyó virtualmente el templo ibérico de la Alcudia mediante material de los años 90 del parque arqueológico, procedente en su mayoría de las excavaciones de Rafael Ramos.«Me llamó la atención que sólo hay algunos párrafos en su estudio que hacen referencia al proceso del registro de excavación, pero es normal teniendo en cuenta la metodología de la época, y no desmerece en nada la labor profesional de Rafael Ramos, que descubrió uno de los restos más extraordinarios del mundo ibérico», explica el profesor y arqueólogo.

Errores en las medidas

Entonces, introdujo la planimetría arqueológica del templo Ibérico de la Alcudia en un programa de diseño para el alzado del edificio en 3D y constató que la estructura del edificio no era la misma que la de otros del mundo ibérico. «La escala está mal y la planta no calza con el alzado», y prosigue, «según su descubridor el edificio poseía una zapata de base al alzado de adobes (de metrología púnico-fenicia) en lugar de un zócalo de mampostería, y además, la mesa de ofrendas existente se hundía bajo el nivel de pavimento casi 30 centímetros, algo que no tiene paralelos en estructuras de prestigio ibéricas».
La Dama de Elche podría no pertenecer al Templo Ibérico de la Alcudia
Explicación gráfica de la nueva hipótesis planteada (en rojo) sobre la planimetría publicada del Templo Ibérico de La Alcudia de Elche. En azul la hipótesis tradicional
Gracias a la recreación virtual, y una gran documentación en torno a la arquitectura sacra ibérica Peña Domínguez llegó a la conclusión de que o bien el Templo Ibérico de la Alcudia era el edificio más inusitado del mundo ibérico descubierto hasta el momento o bien no se llegó al nivel de paso de fundación de la estructura y faltan restos por exhumar. El texto existente sobre la excavación hablaba de una mesa de ofrendas que se hundía 26 centímetros bajo el nivel del pavimento y él considera que allí puede haber un espacio de relleno, por lo que existiría otra planta del Templo Ibérico con, posiblemente valiosos restos de la misma época u otra anterior, y la zapata constituiría la hilada superior del zócalo de mampostería que llegaría hasta la base de esa mesa de ofrendas.

¿Dónde estaba la Dama de Elche?

Encontrada en 1897, la Dama de Elche fue uno de los descubrimientos más enigmáticos sobre la cultura ibérica. «Ninguna de las otras damas ibéricas que se han hallado, como la Dama de Baza pertenecen a este tipo de centros de culto sino que se han encontrado asociadas aritos funerarios y no a un lugar como este», relata Peña Domínguez.
El arqueólogo y profesor, considera entonces que no hay evidencias que «ubiquen» a la Dama de Elche en el Templo Ibérico de Alcudia, sino que aún se desconoce a qué lugar podría haber
pertenecido. Un estudio de 2011, realizado por María Pilar Luxán, mediante técnicas de análisis de micropartículas, avalaría su función como urna funeraria, al reconocer restos de cenizas de huesos humanos, lo que abogaría en favor de la hipótesis de Pedro Peña.
«La aplicación de las nuevas tecnologías ha sido fundamental para este trabajo», concluye el profesor, «a pesar de la dificultad por la falta de evidencias». Sin embargo, recalca que aunque contradiga la hipótesis existente, tal vez alguien exhume un edificio ibérico con las mismas características que las que afirmaba Rafael Ramos y entonces él esté equivocado. El estudio de Pedro Peña, que ha impartido estos últimos días un Taller de Virtualización de Patrimonio en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, se plasmará en una publicación científica que aún tardará algunos meses en ver la luz.
Fuente: ABC

dimecres, 3 de setembre del 2014

Recuperan utillaje de sílex de hace 8.000 años en Cova de l'Or (Alicante)

El Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) ha recuperado muestras de utillaje de sílex y elementos de adorno en concha y hueso propias del VI milenio a.C. en el yacimiento de la Cova de l'Or, en Beniarrés, según ha informado la Diputación en un comunicado.
La Cova de l'Or es uno de los "principales yacimientos" del Neolítico en la Península Ibérica, ha asegurado. Así, los estudios de secuencia de materiales de la zona han revelado la ocupación por parte de agricultores y ganaderos que poblaron la fachada mediterránea peninsular durante el VI milenio a.C.   Así, los elementos recuperados forman parte, según el escrito oficial, de los agricultores que vivieron en este enclave durante el VI milenio a.C. Durante los trabajos que se han desarrollado en la segunda quincena del mes de agosto, se ha procedido a la criba de las terreras de las excavaciones antiguas.
En las actuaciones arqueológicas, cuya campaña estival ya ha finalizado, han participado cuatro estudiantes de las universidades de Alicante, Valencia y Belfast. Este proyecto ha estado dirigido por los arqueólogos del MARQ Jorge Soler y Consuelo Roca de Togores.
Fuente: Europapress

dilluns, 11 d’agost del 2014

Alicante fue en su origen cartaginesa y la quemaron los romanos

Alicante —o el embrión de lo que luego sería— no duró en sus orígenes ni medio siglo como ciudad. Creada por los cartagineses en la segunda mitad del siglo III a. C., fue quemada por los romanos a finales de ese mismo siglo.
Las últimas excavaciones del mes de julio en el Tossal de Manises, en el barrio de La Albufereta, corroboraron varios aspectos que los arqueólogos sospechaban de este Monumento Histórico Artístico: antes del siglo III no vivió nadie en la zona. A finales de ese siglo, el emplazamiento fue arrasado violentamente por un fuego y no fue hasta 200 años después que los romanos erigieron una nueva ciudad.
Cuando el cartaginés Aníbal reconquistó Sagunt (Valencia) a los romanos, se originó el casus belli que iba a desencadenar la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.) e iba a llevarse por delante todas las colonias cartaginesas, principalmente en el sureste español.
“El Tossal de Manises era un lugar importante para Cartago”, dice el director del Museo Arqueológico de Alicante (Marq), Manuel Olcina. El enclave pudo tener un máximo de 5.000 habitantes entre el núcleo urbano y las villas de los alrededores. Olcina describe el lugar como “una base desde la que se dominaban 50 kilómetros de costa, con un buen caladero y conexión con vías de interior. Un incendio, que no fue puntual sino que afectó a toda la ciudad, la dejó deshabitada”.
No se sabe si el general romano Escipión arrasó la Alicante originaria antes o después de expulsar a sus enemigos de Cartago Nova (actual Cartagena). Sí, que los romanos iniciaron un ataque desde Tarragona con el objeto de cortar la línea de suministros para el general cartaginés Aníbal. Tras su heroica hazaña cruzando los Pirineos y los Alpes con elefantes incluidos, el cartaginés sembró el terror por la península itálica.
“Nadie habitó el lugar durante 200 años, salvo destacamentos militares que participaron en las guerras civiles romanas”, recuerda Olcina. El emperador romano Augusto le dio carácter de municipio romano a Alicante, llamada Lucentum y que permitió a sus pobladores entrar en la vasta red de administraciones del imperio.
Tras encontrarse una cubeta que pudo ser una estructura de prensado, los próximos trabajos tendrán como objeto buscar trazas de productos agrícolas en la tierra contenida en esta estructura.
Fuente: Elpaís

dissabte, 22 de març del 2014

Los íberos pagaban en metálico

Los íberos pagaban en metálico 
En medio de la antigua Via Augusta existía un poblado íbero que se alzaba en la colina más pequeña de la sierra de Callosa de Segura. El vetusto asentamiento situado en Cox ya hacía intercambios comerciales con las ciudades romanas próximas como Illice o Carthago Nova. Ahora una pequeña parte de la historia primitiva de la localidad se ha podido rescatar gracias a la donación de una vecina.
Una de las excursiones que organizaba la Concejalía de Turismo por el montículo del Castillo sirvió para encontrar este pequeño trozo de historia. Las excavaciones realizadas a principios de los años noventa dejaron a la luz objetos como vasijas y otros utensilios que comenzaron a dotar un pequeño museo en la Casa de Cultura. No obstante, existen todavía más secretos por desenterrar a los pies de la fortificación medieval.

En el siglo I antes de Cristo ya existía un asentamiento en la colina que disponía de un muro defensivo. Esta construcción se puede observar a plena luz del día después de unos trabajos que se llevaron a cabo. No obstante, la arqueóloga encargada de catalogar estas piezas, Sofía Gras, explica que «se trata de un hallazgo importante porque solo existen tres monedas de este tipo». 

En concreto la pieza pertenece al periodo comprendido entre el 27 a. C. y el 14. d. C. Durante estos años «existían guerras internas en el Imperio Romano y lo que demuestra es que los íberos de la zona pagaban con monedas».

Otras piezas similares a esta, fundidas en bronce, solo se encuentran en Elche o en Cartagena, lo que revela que su acuñación se realizó en alguna de las fábricas de estas dos ciudades de gran legado romano.

La vecina Carmen Teresa Sánchez quiso realizar esta donación puesto que la moneda no tiene valor económico, aunque «el histórico es incalculable», expuso la concejal de Turismo, Teo Lozano. Y es que toda la colección de monedas encontradas en los alrededores del castillo se enviaron en los años veinte al Museo de Barcelona, donde hay un gran fondo de las primeras excavaciones del siglo pasado que se acometieron en la comarca.

Por su parte, desde el grupo municipal socialista se reclamó alguna ayuda de la Generalitat Valenciana para realizar un amplio trabajo de campo en todos los aledaños de la muralla íbera para comprobar si se han podido recoger todos los objetos de valor histórico. Asimismo desde el PSOE solicitaron que se lleve a cabo una reconstrucción y apuntalamiento de la muralla que podría verse afectada por las inclemencias del tiempo.

Fuente: La verdad

dimarts, 18 de març del 2014

El expolio degrada el conjunto de arqueología del Molinar de Alcoy.

 

El expolio está degradando, todavía más si cabe, el conjunto de arqueología industrial del Molinar en Alcoy. Los ladrones han desmantelado las ventanas y cerramientos de la fábrica de Els Solers, justo la única rehabilitada, lo que está potenciando su deterioro. El Ayuntamiento ha solicitado ayuda a la Conselleria de Cultura para volver a cerrar el inmueble, que está declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Los ladrones se han cebado con la fábrica de Els Solers, situada en el complejo fabril del Molinar, de la que han sustraído marcos y ventanas y reventado también las puertas. Se da la circunstancia de que este edificio es el único que se había rehabilitado en este conjunto, considerado como la cuna de la industrialización de la Comunidad Valenciana. El robo ha contribuido a la degradación de este espacio, que se encuentra desprotegido y en el que se han producido algunos daños que, por ejemplo, afectan a las escaleras de acceso.

El Ayuntamiento, a la vista de las cosas, está manteniendo conversaciones con la Conselleria de Cultura, al objeto de volver a cerrar el edificio. Según explicaba el concejal Paco Agulló, «queremos proteger y garantizar la seguridad en el inmueble, pero esta es una responsabilidad que también compete a la Generalitat, toda vez que está declarado Bien de Interés Cultural. Si la administración autonómica es la competente para impulsar y aprobar estas declaraciones, también debe corresponsabilizarse en su mantenimiento».

Cabe recordar que el Consell, el año pasado, denegó una ayuda solicitada por el Ayuntamiento, precisamente para mejorar los cerramientos de Els Solers. La subvención a la que aspiraba el Consistorio en ese momento oscilaba entre los 20.000 y los 27.000 euros. El rechazo provocó las críticas de Paco Agulló, quien no obstante aprecia ahora una mayor sensibilidad por parte de la Conselleria de Cultura. «Estamos en conversaciones para definir cual tiene que ser la intervención a llevar a cabo para proteger este elemento tan valioso de nuestro patrimonio industrial», manifestó el concejal.

El objetivo que se persigue es instalar unos cerramientos antivandalismo, de manera que los ladrones no lo tengan tan sencillo a la hora de sustraerlos. Tal y como se ha venido informando, la ciudad viene registrando en los últimos años una auténtica oleada de robos tanto de cables como también de elementos metálicos. A este fenómeno no ha escapado el patrimonio, como lo demuestra el robo de las campanas de las ermitas de Sant Antoni y de Barxell, o también de la placa ornamental que recordaba la fecha de inauguración del puente del Viaducto.

A este listado se le han unido ahora los cerramientos de la fábrica de Els Solers, en el complejo fabril del Molinar, lo que ha suscitado la lógica preocupación entre los responsables municipales de Cultura.


Fuente: DiarioInformación

dilluns, 17 de març del 2014

Una pala excavadora destroza un yacimiento íbero en El Campello.

 

Un trozo de la historia antigua de El Campello fue arrasado hace unas semanas. Una pala excavadora destrozó los restos de un yacimiento íbero, ubicados en una parcela privada de Aigües de Baixes y catalogados como Bien de Relevancia Local. Un grupo de arqueólogos denunció el expolio ante el Seprona y exigen que se inicie una investigación para identificar al responsable de los hechos.

En el informe presentado ante la división de la Guardia Civil, los expertos indican que el yacimiento correspondía al siglo IV a.C. y podría tratarse de «un pequeño recinto militar dedicado a la vigilancia y defensa del ámbito costero del entorno la Illeta dels Banyets de El Campello». Estos restos fueron descubiertos en el año 2003 y el pasado verano, este grupo de arqueólogos realizó diversas excavaciones en la zona que permitieron delimitar el recinto, compuesto de tres habitaciones y un especie de patio de armas, según indica el estudio.

El Ayuntamiento afirmó ayer que si bien no se había llegado a constatar que se tratara de restos de la época íbera, efectivamente era un bien a proteger dada su catalogación. Las mismas fuentes recordaron que las ruinas se encontraban en una parcela privada, que comparten dos propietarios, y que se trata de una zona afectada por Costas y no urbanizable.

Tras la notificación de que una pala excavadora realiza esos trabajos sin previa autorización municipal, el Ayuntamiento decidió solicitar la presencia de los propietarios en las dependencias municipales de Urbanismo para conocer los hechos. Los dueños afirmaron, según las mismas fuentes, desconocer esta operación. A continuación, el consistorio remitió toda la información que dispuso a la Guardia Civil y además ha abierto un expediente de averiguación para conocer los hechos.

El Ayuntamiento informó además de que no se solicitó licencia alguna para la actuación de la pala excavadora. Sin embargo, días después de que se arrasara el yacimiento, se pidió un permiso para vallar la parcela, una autorización que quedó paralizada hasta que no se esclarezca lo sucedido.
El culpable del expolio deberá abonar una sanción por el destrozo de un bien protegido tanto por el Ayuntamiento como por la Generalitat. Desde el consistorio no aventuraron la cuantía a la que podría ascender la multa ya que no se conoce el alcance de los daños ocasionados. Para evaluar dicho perjuicio el Ayuntamiento de El Campello ha solicitado ya la evaluación de un técnico de la Conselleria de Cultura, al no disponer en la corporación de la figura de arqueólogo.

«Desde el punto de vista científico es un bombazo, se trata de unos restos muchos más antiguos de lo que imaginábamos en un principio y que tenía un gran potencial para poder ser musealizados y convertirse en una ruta paisajística única no sólo en la provincia de Alicante sino en España», señala la profesora titular de la Arqueología de la Universidad de Alicante (UA), Feliciana Sala Sellés, una de las firmantes de la denuncia.

«Tenemos que ser conscientes de que hemos perdido un patrimonio público todos, no sólo de quienes investigamos, sino de todos los ciudadanos y eso no podemos permitirlo», subraya Sala, quien explica que la excavación formaba parte de un proyecto de investigación de la UA, financiado por el Ministerio de Economía que trabaja sobre las fortificaciones militares antiguas.

El grupo de investigación de la UA preveía continuar los trabajos este verano ya que, según apunta la profesora, apenas habían comenzado las excavaciones. Sala afirma por otro lado que desconoce si tras los daños provocados por la pala excavadora se puede recuperar algo de las ruinas, aunque adelantó que «el objetivo fue arrasar con todo a conciencia» porque se ha destruido la muralla que delimitaba el fuerte.

Del mismo modo, en el informe presentado al Seprona, los arqueólogos apuntan que «la intención de quien haya encargado a la pala arrasar el muro perimetral del edificio no era otra que evitar que el yacimiento fuera declarado BIC (Bien de Interés Cultural), lo que hubiera sucedido durante el presente año dado que se trata de un recinto fortificado y el muro perimetral es a todas luces una muralla». Por ello, los expertos agradecen toda la colaboración ciudadana que pueda ayudar a esclarecer los hechos.

Fuente: DiarioInformación

dilluns, 3 de març del 2014

Donan a Ibi documentos del siglo XVI rescatados de la hoguera en la Guerra Civil.

 Donan a Ibi documentos del siglo XVI rescatados de la hoguera en la Guerra Civil

El Ayuntamiento de Ibi ha recibido diversos documentos históricos rescatados por Luis Satoca Ricart en el inicio de la Guerra Civil Española. Los documentos fueron recuperados por Luis Satoca de la hoguera que arrasó el archivo parroquial de Ibi el 6 de agosto de 1936, en los inicios de la Guerra Civil. El alcance de los mismos se dará a conocer una vez se realicen todas las tareas archivísticas necesarias y, en cuanto al contenido, se trata de hojas sueltas y originales de diversos expedientes y libros.

Entre ellos hay un libros de visitas del Patriarca San Juan de Ribera a la Universidad de Ibi del año 1580 y un libro de bautismos de la parroquial Iglesia de Ibi del año 1688, entre otros.
Los hijos tenían el encargo de donar estos documentos una vez fallecido este hombre, investigador de la historia de la población ibense. Fue el pasado 30 de noviembre, en la presentación de la obra póstuma de D. Luis Satoca Ricart, 'El Callejero ibense, Entre els plàtinos i l'olivera', cuando el hijo hizo dio esta soprendente noticia y que ayer hizo realidad.

Fuente: Laverdad

dilluns, 24 de febrer del 2014

Descubren el primer yacimiento romano de Torrent perteneciente al Alto Imperio

 Descubren el primer yacimiento romano de Torrent perteneciente al Alto Imperio

DOLORES MORET | TORRENT.

La presencia de los romanos en Torrent ha quedado más que demostrada tras los restos arqueológicos que se han encontrado en la capital de l'Horta Sud. Según explicó el ayuntamiento de la localidad, aunque en la restauración de 'Els Arquets', ya se encontraron restos romanos bajo, «esta es la primera vez que se halla una estructura romana». «Se trata de un yacimiento perteneciente al periodo del Alto Imperio romano situado a las afueras del término, con el que se seguirá el procedimiento habitual para la conservación del patrimonio», informó el consistorio. 

Aunque falta atar la investigación, «las primeras conclusiones apuntan a que se trata de una estructura de uso hidráulico y se descarta que sea una calzada o villa». Por su parte, la delegación de Medio Ambiente ya ha iniciado el protocolo a seguir «para que el yacimiento romano sea estudiado y posteriormente conservado y protegido con el objetivo de ponerlo a disposición de los ciudadanos de Torrent». 

El arqueólogo Javier Máñez, que visitó la zona de los restos romanos junto al concejal de Medio Ambiente, José Gozalvo, informó de que hay «más de 200 metros cuadrados de pavimentos y muros que podrían datar del siglo I al IV d.C». «Todavía no podemos hacer afirmaciones, pero con seguridad el yacimiento pertenece al periodo romano imperial. Cuando se inicien las excavaciones podremos detallar en profundidad cuál era el uso de estos pavimentos y muros», matizó. 

Por su parte, José Gozalvo destacó que este nuevo yacimiento permitirá a los ciudadanos de Torrent «conocer un poco más sobre sus antepasados, sumándose al resto del patrimonio que se está recuperando durante los últimos años». 

Para ello, el ayuntamiento aseguró que solicitará «los permisos y consejos pertinentes» a la dirección general de Patrimonio Arqueológico, Etnológico e Histórico de la Conselleria de Cultura y así poder comenzar los trabajos de excavación y documentación en la zona. Una vez realizados, está previsto proceder a los trabajos de conservación y protección de este espacio sumándose así al resto de yacimientos arqueológicos con los que cuenta Torrent. 

Recuperar el patrimonio 
 
Desde el consistorio insistieron que su intención es «recuperar el patrimonio del municipio para su posterior puesta en valor, como ya se ha hecho en numerosas ocasiones , y conocer los orígenes del municipio». 

El ayuntamiento recordó que desde el año 2009, se ha llevado a cabo «un proceso de renovación y restauración del patrimonio hidráulico-histórico de la ciudad, recuperando fuentes emblemáticas del municipio y elaborando un Plan Director de este conjunto patrimonial». Entre otras actuaciones, el ayuntamiento recuperó 'El Clot de Bailón' cerca del barranc de l'Horteta, en febrero de 2009. Al mismo tiempo, se trabajó en la restauración de la fuente de 'Sant Lluís Beltrán', situada en Mas del Jutge, que se encontraba abandonada y sin agua. 

También se recuperaron els Arquets de Baix y els Arquets de Dalt, devolviendo a Torrent parte de su patrimonio que ahora se mantiene y se conserva en buenas condiciones «para disfrute de los torrentinos». 

En la actualidad se está trabajando en las obras de restauración y rehabilitación para la recuperación del antiguo azud del pantano del Barranc de l'Horteta. Se trata de la parte central del antiguo sistema hidráulico de la ciudad. 

dilluns, 23 de desembre del 2013

¿Cómo era la vida de los soldados romanos?

JON GARAY
Vivir en la Antigua Roma no era fácil. Pese a la imagen que ofrecen las películas con la capital engalanada, los templos de mármol resplandeciente, los ricachones reclinados sobre los triclinum mientras comían de la mano de esclavas -que al tiempo les abanicaban-, las carreras de cuádrigas, los combates de gladiadores... La realidad era muy diferente. La mayor parte del pueblo no tenía trabajo ni nada que llevarse a la boca. Se calcula que durante el Imperio la población sería de entre 50 y 60 millones de habitantes. Pues bien, de esos, sólo unos 500 serían ricos, lo que se dice ricos. Eran los senadores y caballeros, más forrados los primeros que los segundos. Te encontrabas a uno de estos cada 96,5 kilómetros cuadrados (sí, hay quien ha calculado esto). En torno al 65% de la población vivía al día, al límite de la subsistencia. En comparación, la actual Haití alcanza el 80% en esta triste estadística.
A la vista de todo ello, muchas familias vieron una salida que hoy costaría entender: el ejército. Roma fue un imperio basado en un poderío militar sin igual en la Europa de aquellos tiempos. Las legiones dominaron buena parte del continente y del norte de África con mano de hierro durante varios siglos. Una máquina de guerra. Virgilio plasmó en la Eneida el destino de la “ciudad de Marte”, el dios de la guerra: “No pongo a sus dominios límite en el espacio ni en el tiempo. Les he dado un imperio sin fronteras”.¿Cómo era aquel ejército?¿Qué ofrecía?¿A qué edad se podía entrar?¿Qué privilegios tenían los soldados?
¿Cómo era la vida de los soldados romanos?
Bien pagados
La primera gran ventaja que tenían era un sueldo garantizado, lo que muy, muy pocos podían decir en la Antigüedad. Un buen sueldo además. Ganaban al día un denario, lo mismo que un buen trabajador civil con la ventaja de que el militar trabajaba todo el año mientras que un artesano, por ejemplo, podía estar con frecuencia en paro. Cierto que no disponían de todo ese dinero -el ejército, por ejemplo, se quedaba con una parte que se iba acumulando y se les entregaba cuando se licenciaban-, pero tenían dos o tres ases al día -10 ases son un denario; la gente corriente hablaba en ases, no en denarios- para gastarlo a su gusto. Por ese dinero se podía comprar un pedazo de pan, vino o queso. Unos dos ases también era lo que cobraban las prostitutas, muy abundantes en aquella época y otro de esos oficios con sueldo casi ‘garantizado’.
A esto se le unían complementos de viaje si eran trasladados, dinero para los clavos de las botas si tenían que realizar una marcha larga, obsequios del emperador, primas cuando se licenciaban, se repartían el botín en caso de que una ciudad cayera tras un asedio -no si se rendía. Con algo tenían que motivarles- ... Aunque los ascensos tenían más que ver con los sobornos y el estatus que con el mérito, alcanzar el grado de centurión era poco menos que un chollo: cobraban 15 veces más que un soldado raso.
Legalmente tenían además unas cuantas ventajas. Estaban exentos de muchos impuestos; podían hacer sus testamentos sin tener en cuenta los deseos de sus padres, que tampoco podían meter mano a sus ingresos; en caso de delito grave, no podían ser torturados ni condenados a las minas -en realidad, una condena a muerte poco disimulada- ni ejecutados como un criminal común.
25 años de servicio
Para entrar en la milicia una condición indispensable era ser ciudadano romano. Los esclavos lo tenían completamente prohibido. Incluso los mercaderes de este oscuro negocio también. Los que habían sido liberados -libertos- solo podían acceder a algunos cuerpos auxiliares. Las limitaciones van más allá. Para algunos puestos se admitieron durante mucho tiempo únicamente a ‘italianos’, caso de la guardia de Roma -curiosamente, la guardia de corps del emperador estaba compuesta por germanos o bátavos-. También exigían el conocimiento del latín, único idioma oficial admitido pese a la diversidad de pueblos que componían el territorio romano. Si se sabía leer, escribir y contar, tanto mejor, ya que la burocracia interna necesitaba de ellos.
Otro requisito era la altura. Nadie por debajo de 1,65 metros. Según parece, el soldado romano no destacaba precisamente por su imponente físico. De hecho, eran motivo de risa para los enemigos, según cuenta Julio César en ‘Los comentarios a la guerra de las Galias’: “Nuestra baja estatura es motivo de desprecio para los galos, que son de elevada estatura”. Lo habitual era acceder hacia los 20 años y el servicio no duraba ni nueve meses ni dos años, sino 20-25 años. Resulta chocante pero no es excepcional: en la Rusia del siglo XVIII ser reclutado suponía este mismo período de tiempo y se consideraba una sentencia de muerte. Una vez superado el periodo de prueba de cuatro meses, prestaban juramento y recibían una identificación que les distinguía como militares, bien un trozo de metal colgado de una cuerda alrededor del cuello, bien una especie de tatuaje.
No se podían casar
Puede parecer contradictorio, pero el principal peligro de servir en el ejército en Roma no era la guerra. Bien pudiera pasar que nunca entrasen en combate si les tocaba en una zona ‘tranquila’. El hecho es que caían más por enfermedades que por heridas en una batalla. Además, hay que tener en cuenta que la vida civil era de por sí peligrosa. La violencia y la muerte estaba presentes siempre. Los dueños de esclavos podían pegarles casi tanto como quisieran. En una sociedad tan machista, las mujeres también eran objeto de agresiones. La mortalidad infantil era elevadísima. No era infrecuente el abandono de niños o su venta como esclavos sexuales. Y los robos no era raro que quedaran impunes. Son de esas cosas en las que uno no cae pero en Roma no existía una policía como tal. Eran los propios soldados quienes hacían algunas de estas tareas. Los responsables municipales también tenían vigilantes armados, pero nada que se pudiera llamar policía. Si te robaban, lo más seguro era buscarte la vida porque recurrir a la justicia era muy caro y generalmente poco efectivo.
Otra desventaja es que en teoría no se podían casar. De hecho, si lo estaban antes de alistarse, el matrimonio quedaba en ‘suspenso’ hasta que se licenciase. En la práctica parece que no se hacía mucho caso de esta prohibición. También vivían sometidos a una muy dura disciplina y podían ser trasladados en cualquier momento. Y, claro, el peligro era muy real si el destino estaba en la frontera del Danubio o el Rhin. Al fin y al cabo, la guerra es la guerra.
La legión es la unidad más conocida del ejército romano. Formada por unos 5.000 hombres encuadrados en 10 cohortes de tres manípulos o seis centurias cada una (salvo la primera y más prestigiosa, que tenía cinco centurias pero el doble de hombres) se nombraban un número y un nombre, por ejemplo I Minervia o II Augusta. Se alojaban en campamentos perfectamente organizados que ocupaban entre 17 y 28 hectáreas. En realidad eran pueblos con barracones, termas -normalmente fuera del mismo-, almacenes, hospital -la atención médica era bastante mejor que la que pudiera recibir un civil normal-, talleres... En los alrededores se organizaban una especie de asentamientos llamados ‘canabae’ con tabernas, prostíbulos y demás entretenimientos. Tenían además cazadores para obtener presas en tiempos de guerra y carniceros que compraban la carne cuando las cosas estaban tranquilas. Y centinelas con perros para vigilar los alrededores. La alimentación era sin duda mejor que la del común de la gente: cereales (normalmente trigo; la cebada, más como castigo), pescado, marisco, legumbres, judías, lentejas y vino.
La hora de la retirada
Las burlas de los enemigos sobre la estatura de los romanos es de suponer que se acababan en cuanto empezaba el combate. El duro entrenamiento al que se sometían y la férrea organización dieron a la legión una ventaja que duró varios siglos. Normalmente era un veterano ilustre reenganchado al ejército el que se encargaba de la preparación, que incluia gimnasia, duras marchas y hasta natación. Solían ejercitarse con sus armaduras, que tenían que costearse ellos mismos. Por cierto, no hay que pensar que todos los soldados llevaban la famosa coraza con los abdominales y el pecho marcados. Ésta era más de los oficiales.
En plena batalla, en el caos que debía organizarse con el ruido de cientos de hombres entrechocando sus armas y gritando, el soldado hacía caso de las órdenes de su centurión y de las señales sonoras que se hacían con tres tipos de instrumentos según lo que se quisiera transmitir. Visualmente debían seguir la enseña que correspondía a su manípulo. La formación solía ser de cinco hombres en el frente y unas 10 filas detrás, un grupo compacto con el que arrasaron a casi todos sus enemigos.
Más o menos la mitad de los soldados sobrevivía a esos 20-25 años de servicio. Llegaba la hora de licenciarse. En ese momento recibían la parte de su salario que el ejército les guardaba y recibían una gratificación económica, sustituta de las tierras que se les entregaban en los primeros tiempos. Un centurión tendría una capacidad económica similar a las de las elites de las ciudades y podía ocupar puestos municipales de relevancia. El soldado raso tendría el nivel suficiente para vivir cómodamente. Tenían entonces unos 40-45 años y algunos, no demasiados tampoco, por delante para vivir la vida. Seguramente frecuentarían las termas, una costumbre muy romana y mucho menos saludable de lo que parece a primera vista. Lo de bañarse es muy higiénico, pero parece ser que no cambiaban el agua con demasiada frecuencia. O sea, que de relajante y saludable spa tenían más bien poco.
Fuente: El Correo