dimecres, 29 de juny del 2011
El taró y los fenicios
La niebla que estos días invade nuestras costas, los marineros y pescadores desde El Palo hasta Estepona la conocen como el taró, nombre de origen fenicio que como muchas otras palabras, costumbres y en definitiva cultura, hemos heredado de los llamados transportistas de la Antigüedad.
Malaka, que así llamaron a Málaga, recibió elementos de culturas de origen lejano gracias a las rutas que los fenicios implantaron a lo largo de todo el Mediterráneo hasta la actual Cádiz.
Los fenicios habitaron en diversos asentamientos de la provincia como Toscanos, Chorreras o La Loma.
En cuanto a costumbres, los fenicios llevaban en procesión a la diosa Malac desde el santuario del Higuerón hasta lo que hoy son las playas del El Palo, allí introducían a la diosa en el mar para que bendijera las aguas para que la pesca fuera abundante durante el resto del año.
La ancestral divinidad conocida también como Noctiluca tenía consagrada una isla en medio de una ensenada donde hoy se encuentra La Cala del Moral; la isla desapareció debido al cono de arrastres del río Totalán. En el santuario se puede ver el ídolo prehistórico, una piedra que debido a la erosión tiene la forma de una mujer envuelta en un manto. Más abajo, en el paseo marítimo podemos ver también hoy en día una estatua de Noctiluca realizada por el malagueño Jaime Pimentel.
Por tanto parece que las costumbres y fervores que ahora tenemos se parecen bastante a los que los fenicios ya practicaban, parece que esta tradición de la diosa Noctiluca pudo ser origen de nuestra tradicional bendición de la Virgen del Carmen. Cambiamos las divinidades pero no las costumbres.
Esperemos que este año el taró nos deje ver entrar a nuestros marineros y pescadores con la Virgen del Carmen en el agua y como decía mi abuela, por fin nos podamos ya bañar «con las aguas benditas». Porque hasta que no entraba la Virgen ella no se bañaba.
Fuente: laopiniondemalaga
dilluns, 27 de juny del 2011
Alemanes sabían lo que ocurría en los campos de concentración
Cualquier alemán que vivió durante el Tercer Reich podía saber y posiblemente sabía lo que estaba pasando en los campos de concentración nazis. El diario personal que un funcionario alemán, Friedrich Kellner, escribió entre 1939 y 1945 demuestra que el ciudadano medio alemán conocía los crímenes nazis, era consciente de estar viviendo en un “Estado del terror“, y callaba.
Durante los juicios de desnazificación y en toda una escuela de literatura y cinematografía de la segunda mitad del siglo XX se ha ido imponiendo la imagen de un pueblo alemán que apenas era capaz de entrever lo que estaba haciendo Hitler y que no era consciente del material que componían las cenizas esparcidas desde las chimeneas de los hornos crematorios.
El hallazgo y publicación del diario de este funcionario judicial que trabajaba en Laubach, Hesse, ofrece sin embargo una respuesta diferente a la pregunta que historiadores y filósofos alemanes siguen haciéndose hoy en día: ¿qué podía saber el individuo anónimo y en qué medida, por tanto, puede ser considerado responsable? Y la respuesta es quizá no conocían a fondo los detalles técnicos, pero sí comprendían las líneas directrices de la política nazi, sus objetivos y los medios que utilizaban.
Kellner refiere conversaciones mantenidas al azar y cita fuentes de acceso público como periódicos y programas de radio y en menos de un año de gobierno nazi ya había llegado a una conclusión certera. “Está claro, se trata del exterminio de los judíos y los polacos“, escribe horrorizado. Especialmente irónicos son sus comentarios sobre las noticias y partes de guerra en los que descubre con enorme facilidad el material de propaganda del régimen, cuya escasa coherencia planteaba dudas a cualquier análisis medianamente crítico.
El 1 de septiembre de 1940 anota: “Si debemos creer lo que leemos todos los días en los periódicos, nuestros aviadores van de paseo. El enemigo impacta solamente en cielo abierto, además de en cementerios y hospitales. Y cuando muere un piloto, nos dicen que ha sido a causa de un ataque aéreo pirata inglés. Y repiten que la intención de nuestros vuelos no es la de llevar a cabo ataques aéreos. Si no queremos ataques aéreos, ¿para qué estamos en guerra?”, se pregunta.
Kellner desarrolla tretas para burlar lo que califica como “una propaganda cada día más agresiva”. Ante la falta de información sobre bajas alemanas en la guerra, cuenta en octubre de 1941 las esquelas del periódico ‘Hamburger Fremdenblatt’, 281, y calcula multiplicando esta cifra por los 250 diarios que publican esquelas en Alemania, una media de 30.000 muertos al mes, anotando que “la cifra debe ser aún más alta, porque muchos soldados rasos no reciben el honor de una esquela”.
Las 900 páginas de anotaciones de Kellner difieren de otras publicadas anteriormente como las del Darl Dürkefälder o Victor Klemperer, en que el autor no era un intelectual ni disfrutaba de una situación económica desahogada.
Nació en 1885 en Vaihingen an der Enz, cerca de Stuttgart. Su padre trabajaba como panadero, su madre como empleada doméstica. En 1903 comenzó su formación como oficial jurídico en Maguncia y después de haber cumplido con el servicio militar obligatorio encontró empleo en la corte de Maguncia. Allí trabajó hasta 1932 y ascendió al puesto de inspector judicial provisional. Su padre había simpatizado con el socialismo y Kellner constata en las notas su estupefacción por el hecho de que la República de Weimar hubiera derivado en el nazismo con tan terribles consecuencias.
El diario ha permanecido en poder de la familia y acaba de ser publicado en dos volúmenes bajo el título ‘Cuando está nublado, todos los cerebros oscurecen‘ por la editorial Wallenstein, de Göttingen.
Fuente: Ultimahoraonline
dimecres, 22 de juny del 2011
Grecia se enfurece por la estatua de Alejandro Magno en Skopie
La gigantesca estatua en bronce de Alejandro Magno levantada en la plaza central de la capital de Macedonia, Skopie, junto al arco del Triunfo, ha encolerizado a los griegos.
El Gobierno de Atenas ya denunció la semana pasada como una provocación este monumento, inaugurado ayer, declarando que “hipotecaba” las perspectivas de Macedonia de ingresar en la Unión Europea. Macedonia y Grecia reivindican a Alejandro Magno como parte de su patrimonio histórico.
Grecia está bloqueando la entrada de Macedonia, la ex república yugoslava independizada en 1991, en la UE porque no acepta que se llame así. Considera que el nombre de Macedonia es parte de su patrimonio nacional y bloquea el reconocimiento internacional de su vecino y las aspiraciones de Skopie de entrar en la UE mientras no decida otro nombre. Grecia teme que Macedonia tenga ambiciones territoriales sobre su provincia del norte, llamada también Macedonia.
La estatua ecuestre del gran conquistador de la antigüedad tiene, con la peana, una altura de 22 metros –más de siete pisos–, pesa 40 toneladas y ha costado unos nueve millones de euros. Su nombre oficial es Guerrero a caballo para no provocar a Atenas, pero el rostro es el que normalmente se atribuye al célebre dirigente.
La semana pasada comenzó el ensamblaje de las piezas de la obra de la escultora macedonia Valentina Stevanovska, procedentes de Italia. El Gobierno de Macedonia decidió en el año 2007 financiar la ejecución del monumento, un año después de bautizar al aeropuerto de Skopie con el nombre de Alejandro Magno, algo que ya exasperó a los griegos.
Centenares de ciudadanos se desplazaron ayer al centro de la capital para contemplar y fotografiar el monumento, del que se sentían orgullosos. “Por fin Alejandro está en casa y puede quedarse”, dijo Goran, que llevó a consigo a su hijo. La estatua es la pieza central de un controvertido proyecto del Gobierno llamado Skopie 2014 destinado a recuperar la antigua gloria de Macedonia.
La oposición denuncia el que se hayan malgastado 200 millones de euros en uno de los países más pobres de Europa, con un tercio de la población por debajo del umbral de la pobreza y un 30% de paro. El 3% de crecimiento que el FMI preveía para el 2010 se redujo al 1%.
Fuente: Lavanguardia
El Gobierno de Atenas ya denunció la semana pasada como una provocación este monumento, inaugurado ayer, declarando que “hipotecaba” las perspectivas de Macedonia de ingresar en la Unión Europea. Macedonia y Grecia reivindican a Alejandro Magno como parte de su patrimonio histórico.
Grecia está bloqueando la entrada de Macedonia, la ex república yugoslava independizada en 1991, en la UE porque no acepta que se llame así. Considera que el nombre de Macedonia es parte de su patrimonio nacional y bloquea el reconocimiento internacional de su vecino y las aspiraciones de Skopie de entrar en la UE mientras no decida otro nombre. Grecia teme que Macedonia tenga ambiciones territoriales sobre su provincia del norte, llamada también Macedonia.
La estatua ecuestre del gran conquistador de la antigüedad tiene, con la peana, una altura de 22 metros –más de siete pisos–, pesa 40 toneladas y ha costado unos nueve millones de euros. Su nombre oficial es Guerrero a caballo para no provocar a Atenas, pero el rostro es el que normalmente se atribuye al célebre dirigente.
La semana pasada comenzó el ensamblaje de las piezas de la obra de la escultora macedonia Valentina Stevanovska, procedentes de Italia. El Gobierno de Macedonia decidió en el año 2007 financiar la ejecución del monumento, un año después de bautizar al aeropuerto de Skopie con el nombre de Alejandro Magno, algo que ya exasperó a los griegos.
Centenares de ciudadanos se desplazaron ayer al centro de la capital para contemplar y fotografiar el monumento, del que se sentían orgullosos. “Por fin Alejandro está en casa y puede quedarse”, dijo Goran, que llevó a consigo a su hijo. La estatua es la pieza central de un controvertido proyecto del Gobierno llamado Skopie 2014 destinado a recuperar la antigua gloria de Macedonia.
La oposición denuncia el que se hayan malgastado 200 millones de euros en uno de los países más pobres de Europa, con un tercio de la población por debajo del umbral de la pobreza y un 30% de paro. El 3% de crecimiento que el FMI preveía para el 2010 se redujo al 1%.
Fuente: Lavanguardia
dilluns, 20 de juny del 2011
Sans culottes
Si algo tiene de bueno la Historia es que te permite establecer paralelismos entre la actualidad y los sucesos del pasado. Es bueno volver atrás la mirada y ver qué hicieron los de antes para evitar cometer los mismos errores que ellos.
En la Francia de finales del siglo XVIII la gente no es que viviera mal: es que ya no se podía vivir. El país languidecía en la miseria mientras los mismos gobernantes que lo habían arruinado seguían con su escandaloso tren de vida, entre fiestas, cacerías y carísimos vestidos y muebles que pagaban con cargo a la hacienda pública.
Indudablemente, no podemos decir que aquella situación fuera como la presente, pero tiene sus semejanzas. Los indignados de entonces, curiosamente, no eran la gran masa campesina, desconectada de los movimientos urbanos y sometida a los ritmos de la tierra y el capricho de sus amos. No, los indignados de la Francia prerrevolucionaria eran los pequeños comerciantes, los artesanos, los tenderos, gentes de la ciudad, con pocas propiedades, que vivían de su trabajo diario.
Puesto que el dinero no les llegaba para ir a la moda, los hombres de clase baja prescindían de los culottes, aquellos pantalones ajustados que quedaban por encima de la rodilla. Poco a poco, la forma de vestir de la gente humilde, que delataba su baja condición, se fue convirtiendo en un símbolo de identidad social: los sans culottes.
La Revolución Francesa no hubiera sido posible sin los sans culottes. Fueron ellos los que tomaron y derribaron a sangre y fuego la fortaleza de la Bastilla, los que defendieron a la Asamblea Nacional de los intentos realistas por acabar con ella. También fueron los que, mal armados y peor entrenados, defendieron las fronteras del país ante las invasiones extranjeras. Los sans culottes fueron, en definitiva y literalmente, la carne de cañón gracias a la cual hoy vivimos en la Edad Contemporánea.
Pero como todas las revoluciones, llega un momento en que surge del caos un nuevo orden, y con él la necesidad de acabar con los excesos callejeros. A los sans culottes, ya muy castigados durante el Terror de Robespierre y sus amigos, les llegó su San Martín particular cuando el Directorio dictó su disolución y mandó a la guillotina a no pocos de sus miembros durante el llamado Terror Blanco. Ni para los jacobinos ni para el Directorio se trataba de un grupo social cómodo, debido a su falta de estructura jerárquica y a la imprevisibilidad de sus acciones.
Y ahora, que cada uno saque los paralelismos que les resulten más simpáticos.
Fuente: Hispa
diumenge, 12 de juny del 2011
La Segunda República y el revisionismo.
Antes de que terminara el régimen de Franco en 1975, escaseaba, por razones evidentes, el debate público sobre el carácter de la Segunda República española y su grado de responsabilidad en el estallido de la Guerra Civil. De acuerdo con la ideología impuesta por la dictadura, la República había sido una catástrofe, la culminación de la larga historia de degeneración que había caracterizado a España durante los siglos XIX y XX, desde la desgraciada aparición del liberalismo con la Constitución de Cádiz en 1912. Aunque la República tuvo un comienzo más o menos aceptable, proseguía el argumento, pronto se vio superada por una mezcla de separatismo regional, radicalismo social y violento anticlericalismo que destruyó cualquier perspectiva prometedora.
La crisis de la República se agudizó después de octubre de 1934, cuando los socialistas, hasta entonces moderados, pusieron en marcha una revolución sangrienta en Asturias, secundada por la Generalitat catalana, que proclamó su independencia. España se deslizó aún más hacia el caos cuando la coalición del Frente Popular ganó, por estrecho margen, las elecciones de febrero de 1936. Dicha victoria dio un poder sin precedentes a los grupos obreros y les permitió dominar de facto a sus aliados de clase media en los gabinetes que gobernaban España y que sólo eran republicanos en teoría. Según esta interpretación, el resultado fueron varios meses de huelgas, invasiones de explotaciones agrarias, batallas callejeras, quemas de iglesias y asesinatos políticos, que el gobierno del Frente Popular no quiso o no pudo controlar. La situación en España recordaba a la de Rusia en 1917, y su resultado habría sido similar: la caída del gobierno elegido a manos de los extremistas radicales, seguida de una revolución social a gran escala y la imposición de una dictadura del proletariado.
En los últimos años de la dictadura, los especialistas cuestionaron cada vez más esta línea argumental. Durante la transición a la democracia se fue sustituyendo por una valoración generalmente positiva de la República, que subrayaba sus virtudes y lamentaba la insurrección militar que la había destruido. Por primera vez, la imagen de la República en España estaba en consonancia con la que había predominado en la mayor parte del mundo exterior desde el final de la Guerra Civil, en parte debido a los sentimientos de culpa por haber abandonado a los republicanos a merced de Franco y sus aliados fascistas durante el conflicto.
Durante los años noventa, como reacción a este nuevo consenso favorable, Pío Moa y otros historiadores aficionados, entre ellos César Vidal, lanzaron una campaña revisionista que adquirió enorme fuerza, pese a que se limitaba a reciclar los argumentos de los propagandistas de Franco en una versión más moldeable. Aparte de Stanley Payne, no les respaldó ningún historiador profesional importante. No obstante, el revisionismo prosperó durante más de una década, desde 1990, año de publicación del tratado fundamental de Moa, hasta 2006, cuando sus argumentos principales quedaron desacreditados por la avalancha de literatura producida por la conmemoración conjunta de los dos aniversarios, el 70º del comienzo de la guerra y el 75º de la proclamación de la República. Las obras publicadas entonces establecieron de forma inequívoca un punto fundamental: que las declaraciones de Franco y sus acólitos sobre lo catastrófico de la situación reflejaban más la paranoia de sus propulsores que la realidad. En realidad, confirmó la literatura de 2006, la revolución social de 1936 no precedió sino que siguió a la insurrección militar. Lo mismo ocurrió con la desintegración del Estado y la sociedad. Igual que en la fábula de Hans Christian Andersen, en cuanto alguien gritó: "El emperador va desnudo", el espejismo franquista y revisionista se hizo añicos. Esta es una lección que debemos tener en cuenta siempre que hablemos de historia y casi en cualquier otro aspecto de la vida.
La desaparición de la escuela revisionista de Moa dejó paso a la aparición gradual de lo que yo denomino neorrevisionismo. Algunos de sus elementos existían desde hacía mucho en forma embrionaria, pero ahora empezaron a articularse con más claridad. El neorrevisionismo pone en entredicho el prestigio mundial de la República de forma más indirecta y moderada. Es además un movimiento mucho más difuso que el revisionismo de Moa. No tiene un líder claro, ningún canon escrito ni una narración histórica definida. Sin embargo, a pesar de ese carácter indirecto, moderado y difuso, tiene posibilidad de convertirse en un poderoso movimiento historiográfico, una posibilidad que tal vez esté empezando ya a hacerse realidad.
¿Cuál es la manera más fácil de distinguir a los neorrevisionistas de los revisionistas? Fundamentalmente, que no propugnan las perspectivas catastrofistas que caracterizaban al franquismo-moaísmo. Tampoco las rechazan del todo, sino que prefieren permanecer neutrales o callados al respecto. Otro rasgo distintivo es que, mientras que todos los revisionistas utilizaban más o menos los mismos argumentos, y se diferenciaban sobre todo por la intensidad con la que los expresaban, los neorrevisionistas se dividen en dos corrientes de pensamiento estrechamente relacionadas pero diferentes. En líneas generales, la más antigua de estas dos corrientes se remonta a hace varios decenios y consiste en lo que podría llamarse una interpretación "purista" o "puritana". Su base es que, si bien es posible que la República no fuera tan catastrófica para España ni mereciera la insurrección militar que desencadenó la Guerra Civil, su destrucción no es algo que haya que lamentar, porque nunca fue el magnífico modelo de democracia que aseguraban sus partidarios, sino una pseudodemocracia con graves fallos que violóconstantemente los principios democráticos más esenciales con la persecución injusta de sus adversarios, en especial mediante la censura frecuente y el cierre de sus publicaciones. Su carácter antidemocrático quedó demostrado de manera concluyente con la revolución de octubre de 1934, cuando los socialistas y sus aliados pretendieron derrocar al gobierno elegido democráticamente e imponer otro escogido por ellos.
La segunda línea de pensamiento neorrevisionista, más moderna, podría llamarse la corriente "comparativista". Subraya el contraste entre la transición democrática que se produjo en España a partir de 1975, pacífica y fructífera, y la historia conflictiva, con su desastre consiguiente, de la República, en un nuevo intento de demostrar que la República no fue tan buena como mantienen sus defensores. Ambas líneas de argumentación son a primera vistaconvincentes, pero no soportan un examen detallado.
Para empezar por la interpretación puritana, no cabe duda de que la República tuvo mil fallos y, en ocasiones, se comportó de manera antidemocrática. La revolución de octubre de 1934, en especial, fue una absoluta catástrofe, que dañó gravemente las credenciales democráticas del régimen y sentó un precedente que los conspiradores militares de 1936 pudieron utilizar para justificar su propia insurrección. Aunque hubiera triunfado, la revolución de octubre habría tenido consecuencias desastrosas para la democracia española. No puede librarse de nuestra másmerecida condena. Lo único que podemos hacer es tratar de entender sus motivos situándola en el contexto de su época. Los años treinta del siglo XX fueron una de las tres o cuatro décadas más conflictivas de toda la historia de Europa, solo comparable a algún periodo durante las guerras de religión de los siglos XVI y XVII, o a la época de la Revolución Francesa y Napoleón. En los años treinta, Europa estaba desgarrada por una guerra civil ideológica entre fascismo, comunismo y democracia. En octubre de 1934, parecía que estaban venciendo las fuerzas fascistas, que acababan de destruir dos grandes democracias europeas, la alemana y la austriaca, en ambos casos por medios pacíficos y legales. ¿Era posible que el gobierno centrista de España siguiera el mismo rumbo, dado el creciente poder de los elementos de derechas dentro de él? Es decir, la revolución de octubre fue, en parte, reflejo del miedo, pero también de la fuerza permanente del mito revolucionario en los círculos proletarios, la idea de que las masas podían con todo si se levantaban unidas.
Si es imposible disculpar por completo la revolución de octubre, es más fácil rechazar las otras acusaciones de los neorrevisionistas. Ningún régimen democrático de la historia ha estado jamás completamente libre de desviaciones ocasionales. El grado de perfección democrática depende no solo de la voluntad de sus dirigentes sino también de los retos que afronta. En épocas sin turbulencias, cuando la sociedad está tranquila y hay pocos problemas urgentes que exijan solución, es relativamente fácil seguir los lentos procedimientos legales que constituyen el corazón de cualquier democracia genuina, ya sea parlamentaria o presidencialista. Ahora bien, cuando la situación es la contraria, como ocurría en los años treinta, los gobiernos tratan casi siempre de encontrar atajos para alcanzar sus objetivos y tienden a favorecer a sus amigos y marginar a sus enemigos. Por tanto, al evaluar las credenciales democráticas de cualquier régimen, es preciso tener en cuenta tanto sus actos discutibles como sus iniciativas positivas y creativas.
La República, sin duda, censuró y cerró la prensa opositora en varias ocasiones, pero también construyó la primera democracia auténtica de España. ¿Cómo lo logró? En primer lugar, con la celebración de elecciones honradas, libres de las prácticas caciquistas que las habían corrompido en tiempos de la monarquía. Segundo, ampliando enormemente el electorado, sobre todo al convertir España en el primer país de mayoría católica que permitió el sufragio femenino. En tercer lugar, la República acercó el gobierno al pueblo al darle más dimensión a los gobiernos regionales. Cuarto, insistió en que todas las leyes importantes fueran aprobadas por el parlamento, y dejó los decretos para situaciones muy infrecuentes, de emergencia. Quinto, la República destruyó o debilitó las instituciones extraparlamentarias, los círculos cortesanos y el ejército, que en el pasado habían anulado tan a menudo las iniciativas democráticas. Desde esta perspectiva más equilibrada, la balanza se inclina claramente hacia la idea de que fue un régimen excepcionalmente democrático. Hay que ser verdaderamente puritano para pensar lo contrario.
La rama "comparativista" del neorrevisionismo dice muchas verdades, pero al mismo tiempo se olvida de otras igual de importantes. A pesar de las dudas que surgen de manera periódica en algunos sectores, me parece ridículo negar el éxito extraordinario de la transición española a la democracia. Es el hecho que habla más en favor de España en todo el siglo XX, y se ha convertido, con razón, en el modelo de todas las transiciones de regímenes autoritarios a democracias en el mundo. Sería una tontería debatir los méritos respectivos de los grandes dirigentes republicanos -Azaña y Prieto? y los de los máximos responsables del éxito de la Transición: el rey Juan Carlos, Adolfo Suárez y Felipe González. Sin embargo, existen otros dos factores mucho más importantes. El primero es que resulta engañoso evaluar a una persona sin tener en cuenta el contexto en el que vivió. El segundo es que es preciso comparar todos los aspectos de los dos regímenes, no sólo los más convenientes para el argumento que deseamos defender. Por consiguiente, no debemos obsesionarnos tanto por la distinta suerte que corrieron como para olvidar que, bajo la superficie, ambos tuvieron un espíritu muy similar. Todas las cosas que aportó la Transición -más democracia, más igualdad social, modernización cultural, etcétera? habían sido también objetivos fundamentales de la República. Es más, resulta difícil pensar en un logro importante de la Transición que no tuviera parte de sus raíces en la República.
Ahora bien, si la República y la Transición tuvieron muchas semejanzas, sus épocas respectivas no pudieron ser más distintas. Como ya he dicho, los años treinta fueron uno de los periodos más turbulentos de la historia de Europa. Por el contrario, los años setenta y ochenta fueron tranquilos y decididos. Además, las condiciones también habían cambiado drásticamente en España y en varias de sus principales instituciones. En los años treinta, el Ejército conservaba sus tradiciones pretorianas decimonónicas e intervenía sin cesar en la política. Los movimientos obreros estaban aún poseídos por diversas mitologías revolucionarias, sobre todo los anarcosindicalistas, el movimiento más amplio, pero también, cada vez más, los socialistas, que eran los segundos. Los comunistas, aunque eran minoritarios, eran violentamente antirrepublicanos hasta que Moscú les ordenó adoptar la estrategia del frente Popular en 1935. En la derecha, los partidos más amplios no eran claramente revolucionarios -aunque los radicales empezaron a abrirse camino en ellos a partir de 1934-, pero varios partidos monárquicos de escasa importancia conspiraron para derrocar la República. Y luego estaba la Falange, todavía pequeña, pero que iba creciendo. La Iglesia Católica, hasta Juan XXIII, fue siempre rígida en cuestiones de doctrina, y no quería aceptar ninguna disminución del inmenso poder que había acumulado a lo largo de los siglos.
La economía española estaba en peor situación que nunca, debido a la Gran Depresión. La industria y los servicios no estaban desarrollados. Algo más de la mitad de la población seguía trabajando en el campo. Aproximadamente dos terceras partes de las mujeres adultas eran analfabetas. La situación internacional era amenazadora, y Mussolini hacía todo lo posible para desestabilizar la República.
El contraste con la situación en la que prosperó la Transición es enorme. A mitad de los años setenta, España era una de las naciones más avanzadas del mundo. El analfabetismo y el hambre estaban erradicados. Todas las instituciones fundamentales habían experimentado una evolución positiva. El Ejército ya no era pretoriano, sino que aceptaba la primacía del poder civil. Las organizaciones obreras habían abandonado sus viejos mitos revolucionarios. El catolicismo posterior al Concilio Vaticano II era menos rígido en los dogmas y estaba dispuesto a negociar un debilitamiento gradual de algunos de sus viejos privilegios. Como consecuencia, el feroz anticlericalismo de otros tiempos también se desvaneció. La monarquía desempeñó un papel crucial en el restablecimiento de la democracia, por lo que el republicanismo perdió su carácter sectario.
En resumen, dos contextos extraordinariamente distintos. Poner en tela de juicio la reputación de la República sobre esa base es tan absurdo como sería denigrar la República de Weimar porque tuvo menos éxito que la Alemania de Angela Merkel. La República fracasó o fue destruida, pero también lo fueron casi todos los demás elementos humanos y progresistas en los años treinta. Como es cada vez más evidente, España no es tan diferente como creíamos; en general, se ajusta a los modelos generales. En relación con el tema del que tratamos aquí, ya indiqué por primera vez hace 30 años que el índice de mortalidad de las repúblicas recién nacidas durante el periodo de entreguerras fue asombrosamente alto. De las 20 repúblicas que surgieron en Europa entre 1918 y 1931, solo una, la irlandesa, sobrevivió hasta la madurez. Las otras 19 fueron barridas o se autodestruyeron. Una vez más, el contraste con los años setenta y ochenta es tremendo. De las nuevas democracias establecidas en esos años en Europa, Latinoamérica y Asia, un número mucho mayor, casi todas sobreviven hoy, aunque algunas en versiones muy atenuadas. Sólo en África se aproxima el índice de mortalidad de las democracias recien nacidas al de la Europa de entreguerras.
Creo que todo esto es suficiente para arrojar los argumentos revisionistas y neorrevisionistas sobre la República a la papelera que les corresponde. Eso no quiere decir que su paso por la historiografía española haya carecido por completo de valor. Como sucede con todo el revisionismo histórico, si se aborda con inteligencia, puede ser útil, porque obliga a los defensores de la ortodoxia a reexaminar y perfilar sus posturas. No obstante, la próxima vez que alguien diga, como hizo hace poco el profesor Payne en ABC (April 16), que "La República es el principal mito histórico de todo el siglo XX", debemos responder con seguridad: "¡No, señor! ¡La República no es ningún mito!" A pesar de sus muchos errores y defectos es, con la Transición, una verdadera gloria del siglo XX español. Fue vilmente asesinada por unas fuerzas atávicas y violentas que sumergieron su patria, primero en una cruenta guerra civil, y después en una dictadura que durante sus primeras dos décadas fue cruel y retrógrada.
Edward Malefakis es historiador.
Fuente:elpais
dilluns, 6 de juny del 2011
La matanza que terminó con el mundo judío de Bagdad
El 1 de junio de 1941, una matanza de judíos inspirada en el nazismo ocurrió en Bagdad, poniendo fin a dos milenios de coexistencia pacífica para la minoría judía de esa ciudad.
Algunos de los testigos de ese hecho retienen vívidos recuerdos a pesar de las siete décadas que han pasado.
Heskel Haddad, un niño de 11 años, estaba terminando su comida y se disponía a celebrar el festival judío de Shavout, sin siquiera sospechar que una multitud enardecida se aprestaba a apoderarse de la ciudad.
Miles de iraquíes musulmanes armados empezaron a arrasarlo todo, con espadas, cuchillos y armas de fuego.
Los dos días de violencia que siguieron son conocidos como el Farhud (que en árabe significa "la expropiación violenta"). Cerca de 800 judíos murieron, con los que se puso fin a una comunidad hebrea que databa del tiempo de Babilonia.
"Durante la primera noche de Shavuot, normalmente vamos a la sinagoga y nos quedamos la noche entera estudiando la Tora", dice Haddad, hoy un experimentado oftalmólogo en Nueva York.
"De repente, escuchamos gritos, "Alá, Alá" y sentimos disparos. Salimos al techo para ver qué estaba pasando, vimos los incendios y al resto de la gente subida a los tejados del ghetto dando alaridos, rogándole a Dios que los ayudara".
La violencia continuó durante la noche. Una mano roja, o hamsa, estaba pintada en las casas judías para destacarlas del resto. Las familias tenían que defenderse a como diera lugar.
Haddad recuerda los asaltantes que venían por la calle en la madrugada, y el momento en que observó desde el techo como empezaron a saquear la casa del vecino.
"Mi padre tenía un puñal en la mano para impedir que la gente nos atacara en el techo. Se me ocurrió una idea, rompí algunos ladrillos de las paredes y empecé a lanzarlos hacia abajo. Otros niños vinieron y comenzaron a lanzarles piedras a esta gente.
"Cuando le acertábamos a alguien y empezaba a sangrar, gritaban "Alá" y se iban. Y dejaban atrás lo que querían llevarse".
Algunas familias sobornaron a policías para que hicieran guardia, pagándoles medio dinar por cada bala que disparaban. Otros les deben la vida a musulmanes que asumieron grandes riesgos para protegerlos.En una calle cercana, en un barrio donde residían judíos y musulmanes, vivía Steve Acre con su madre, viuda, y ocho hermanos, en una casa de propiedad de un musulmán.
Steve Acre vio desde una palmera cómo su vecino musulmán salvaba a su familia.
Acre, hoy de 79 años, quien vive en Montreal, Canadá, se subió a una palmera el patio cuando comenzó la violencia. Todavía recuerda el grito "Cutal al yehud", que se traduce como "muerte a los judíos".
Desde el árbol, podía ver al dueño de la casa sentado frente a la fachada.
"Cuando la muchedumbre llegó hasta la casa, él les dijo que éramos huérfanos que se habían refugiado en esa casa y que no podían tocarnos. Si querían hacerlo, debían matarlo a él primero. Así que, suerte para nosotros, la muchedumbre siguió su camino, hacia otras casas", recuerda.
Entonces, los hombres cruzaron la calle y comenzaron a salir gritos de la casa de la mejor amiga de su madre.
"Más tarde, un grupo de hombres salió del inmueble y le prendieron fuego. Los hombres gritaban de alegría, alborozados, levantando en las manos algo que parecía un trozo de carne.
"Después, me enteré de que lo que llevaban era un seno. Le habían cortado el seno, la habían torturado antes de matarla: era Sabicha, la mejor amiga de mi madre.
Hasta el Farhud, Bagdad había sido un modelo de coexistencia pacífica entre judíos y árabes. Los judíos constituían un tercio de la población de la ciudad en 1941, y muchos de ellos se consideraban iraquíes primero y judíos, después.
Un mes antes, un abogado pronazi, Rashid Ali al-Gilani, había derrocado a la familia real de Irak y había comenzado a transmitir propaganda nazi por radio.
Sin embargo, se vio obligado a huir en medio de la humillación, luego de que fracasara un ataque contra una base de la Fuerza Aérea Británica, en las afueras de Bagdad.El Farhud tuvo lugar en el vacío de poder que se produjo después.
En un trágico giro de los acontecimientos, resulta que el ejército británico podría haber intervenido para detener la violencia. La matanza precipitó la emigración de la mayoría de la comunidad judía de Bagdad. El 1 de junio, la caballería británica estaba a sólo 15 km de la ciudad, habiendo recorrido otros 1.000 km desde Palestina y Egipto con las órdenes de impedir que el petróleo iraquí cayera en manos de los nazis.
"Para verguenza de Gran Bretaña, el ejército no fue desplegado", dice el historiador Tony Rocca, coautor, junto a la sobreviviente del Farhud Violette Samash, del libro Recuerdos de Eden.
"Kinahan Cornwallis, el embajador británico en Bagdad, por razones propias, mantuvo nuestras fuerzas inmovilizadas en directa insubordinación respecto a las órdenes expresas de Winston Churchill de tomar la ciudad y garantizar la seguridad."En vez de eso, Cornwallis se fue a su residencia a cenar y a jugar al bridge".
Finalmente, el alcalde de Bagdad y la policía leal a la monarquía tomaron medidas para detener la violencia, e impusieron un toque de queda a las 5 de la tarde del 2 de junio.
Después del Farhud, la vida cambió radicalmente para los judíos de la ciudad. Hasta ese momento, Haddad había tenido muchos amigos musulmanes.
"De pronto, mi actitud cambió. Ya no me sentía iraquí. Sentía que era judío y me juré que mataría a un árabe", dice.
Un día, mientras nadaba en el río Tigris, vio que un hombre se estaba ahogando y ayudó a llevarlo a la orilla de manera casi instintiva.
"Cuandó volví a casa estaba conmocionado. No porque hubiera salvado al hombre sino porque no cumplí mi juramento de matar a un árabe. Fui a ver al rabino y me dijo que no se podía hacer un juramento para matar, sino sólo para ayudar.
"Eso fue lo que me estimuló a seguir medicina. Sabía que quería salvar vidas, no liquidarlas." El antisemitismo que Hitler había exportado exitosamente a Irak hizo la vida insoportable para la comunidad judía. Había arrestos frecuentes sobre la base de falsas acusaciones de espionaje y ejecuciones públicas de judíos prominentes. Morris Zebaiba, un sobreviviente que vive en Londres, dice: "Aprendimos a vivir como los ratones. Si no lo hacíamos, nos escupían o arrestaban". "Kinahan Cornwallis, el embajador británico en Bagdad, por razones propias, mantuvo nuestras fuerzas inmovilizadas en directa insubordinación respecto a las órdenes expresas de Winston Churchill de tomar la ciudad y garantizar la seguridad."
En 1950, los judíos fueron finalmente autorizados a abandonar Irak, a condición de que dejaran atrás todas sus propiedades y posesiones, incluyendo cuentas de banco. Para 1952, sólo 2.000 de los 150.000 judíos permanecían en el país.
Acre y Haddad todavía sienten una persistente desconfianza de los británicos por no haber detenido la violencia. Para Haddad, otra herencia del Farhud es una contradictoria actitud hacia los musulmanes iraquíes. Como médico, ha operado gratis a iraquíes heridos, ha visitado Irak como asesor del gobierno, y es descrito por el embajador iraquí en Washington como "el mejor iraquí que conozco".
Pero a la vez que tiene muchos amigos que son iraquíes musulmanes, se mantiene en guardia en presencia de otros. "Tengo ese sentimiento, una especie de desconfianza que me viene del Farhud." dice
"Es algo emocional que no se puede erradicar fácilmente".
Fuente: BBC MUNDO
dijous, 2 de juny del 2011
Valltorta descubre más arte rupestre
Los más de 100 abrigos rupestres que componen el parque cultural de Valltorta-Gasulla, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, esconden nuevas pinturas. “Cientos y cientos de ellas; aún no se han cuantificado”. Guillermo Morote, director del Museo de la Valltorta, lleva tres años investigando y catalogando de nuevo la impresionante muestra de arte levantino que contienen las cuevas, mano mano con los investigadores de la cátedra de Paleoecología Humana de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, encabezados por Ramón Viñas, uno de los descubridores de los yacimientos de Atapuerca, como adelantó Mediterráneo.
“Son figuras de arqueros y venados y otros animales, muy similares a los que se han hallado hasta ahora; pero multiplicados”, explica Morote. Los técnicos han usado una innovadora técnica fotográfica digital, importada de Estados Unidos, con la que se registran varias capas en la pared registrando policromías y trazos que están enterrados, por decirlo de alguna manera, sobre capas de elementos de roca o cal. “Son imágenes que no son visibles por el ojo humano, ni en fotografías, pero que ahora salen a la luz, completando escenas, y mostrando nuevos colores”, incide.
El equipo ha trabajado ya en 16 abrigos de la zona de Valltorta-Gasulla, entre Ares y Tírig, realizando una media de 3.000 instantáneas por cueva, para poder delimitar colores y trazos de figura. “Es una labor a largo plazo, que se descubrirá en una amplia publicación en la que se catalogará toda la riqueza patrimonial de este enclave único”, argumenta el director del Museo.
Mediante este análisis, los investigadores también podrán conocer la época en que se realizaron las pinturas, así como también los materiales utilizados en cada ocasión, en función del pigmento que se utilizó. Una vez tomadas las imágenes, el proceso se inicia ahora en el laboratorio para poder descifrar cada uno de los dibujos prehistóricos.
Los expertos coinciden en señalar que “el deterioro de las pinturas ha sido mayor en un siglo que en 6.000 años de antigüedad”. “De hecho --apunta Morote-- cuando se descubrieron las pinturas comenzaron a mojarse para que resaltasen más y este proceso las deterioró más que la meteorología”. Además, cuando se arrancó el Arquer, ahora recuperado, y se intentaron quitar de la roca otras figuras se destrozó el conjunto de enclaves como la Cova dels Cavalls. De hecho, según los guías de Valltorta, “ya no puede apreciarse un tercio de las pinturas originales que se describieron al principio”.
Fuente: elperiodicomediterraneo
“Son figuras de arqueros y venados y otros animales, muy similares a los que se han hallado hasta ahora; pero multiplicados”, explica Morote. Los técnicos han usado una innovadora técnica fotográfica digital, importada de Estados Unidos, con la que se registran varias capas en la pared registrando policromías y trazos que están enterrados, por decirlo de alguna manera, sobre capas de elementos de roca o cal. “Son imágenes que no son visibles por el ojo humano, ni en fotografías, pero que ahora salen a la luz, completando escenas, y mostrando nuevos colores”, incide.
El equipo ha trabajado ya en 16 abrigos de la zona de Valltorta-Gasulla, entre Ares y Tírig, realizando una media de 3.000 instantáneas por cueva, para poder delimitar colores y trazos de figura. “Es una labor a largo plazo, que se descubrirá en una amplia publicación en la que se catalogará toda la riqueza patrimonial de este enclave único”, argumenta el director del Museo.
Mediante este análisis, los investigadores también podrán conocer la época en que se realizaron las pinturas, así como también los materiales utilizados en cada ocasión, en función del pigmento que se utilizó. Una vez tomadas las imágenes, el proceso se inicia ahora en el laboratorio para poder descifrar cada uno de los dibujos prehistóricos.
Los expertos coinciden en señalar que “el deterioro de las pinturas ha sido mayor en un siglo que en 6.000 años de antigüedad”. “De hecho --apunta Morote-- cuando se descubrieron las pinturas comenzaron a mojarse para que resaltasen más y este proceso las deterioró más que la meteorología”. Además, cuando se arrancó el Arquer, ahora recuperado, y se intentaron quitar de la roca otras figuras se destrozó el conjunto de enclaves como la Cova dels Cavalls. De hecho, según los guías de Valltorta, “ya no puede apreciarse un tercio de las pinturas originales que se describieron al principio”.
Fuente: elperiodicomediterraneo
dissabte, 28 de maig del 2011
El Himalaya «crece» cuatro milímetros al año lo que alimenta el temor a un terremoto
Las nevadas cumbres del Himalaya parecen eternas y dormidas pero no lo están: crecen a un ritmo anual de cuatro milímetros por la presión de las placas tectónicas, lo que alimenta en Nepal el temor a un terremoto.
El fenómeno escapa al ojo humano pero data de millones de años, debido a que una placa, la india, se desliza con lentitud bajo la placa euroasiática, y con su presión levanta poco a poco, como una cuña, las montañas más altas de la tierra.
"El subcontinente indio está situado sobre la placa tectónica indoasiática, que empuja a la europea cada año hacia el norte", dijo a Efe el geólogo Sudhir Rajouria, que trabaja en el Departamento de Minas y Geología del Gobierno de Nepal.
Hace cientos de millones de años, el subcontinente indio se encontraba situado, según creen los geólogos, donde hoy está la isla africana de Madagascar, y desde allí inició su viaje hacia el noreste por el movimiento de la litosfera terrestre.
"Hace unos cincuenta o cincuenta y cinco millones de años, golpeó la placa euroasiática, en la que está el Tíbet", explicó Rajouria.
El impacto entre las dos gigantescas masas terrestres debió de ser intenso, porque creó la más alta cordillera de la tierra, el Himalaya, una hilera de 2.200 kilómetros de montes donde están el Everest y gran parte de los picos más ansiados por los escaladores.
Y la acción de las placas todavía se deja sentir: la cordillera, según Rajouria, crece al año cuatro milímetros a lo alto, debido, dicen los geólogos, a que la placa india sigue deslizándose entre dos y 2,5 centímetros anuales bajo la euroasiática.
A ras de suelo, el pulso entre las dos placas tiene consecuencias potencialmente terroríficas en el país por antonomasia del Himalaya, Nepal, donde los expertos auguran un "gran terremoto" y la población recibe con temor cualquier noticia de sismos en otros lugares.
Del turismo asociado al Himalaya obtiene Nepal una de sus fuentes principales de ingreso, pero a la vez su situación geográfica en la confluencia de las dos placas hace que sea inevitable el sufrir algún gran terremoto de cuando en cuando.
"Un avance acumulado de la placa entre tres y cinco metros es suficiente para causar un gran terremoto. Si el empuje acumulado es de 2,5 centímetros al año, en un siglo el avance es de 2,5 metros", explicó a Efe el geólogo Amod Mani Dixit.
En la última década ha habido dos grandes terremotos asociados al empuje de la placa indoasiática: uno en la región occidental india de Gujarat, en el año 2001, y otro que causó unos 75.000 muertos en el territorio de Cachemira, repartido entre la India y Pakistán.
El último gran temblor en Nepal ocurrió en el año 1934, con más de 20.000 muertos en el este del país, pero el oeste no ha sufrido sismos de entidad en los últimos 500 años, dijo Dixit, director de la Sociedad Nacional de Tecnología de Terremotos (NSET).
Distintos estudios han identificado en Nepal un total de 95 fallas activas que podrían funcionar como posibles epicentros de terremotos y tener consecuencias catastróficas; un sismo de 8 grados sobre diez en la escala Richter causaría 100.000 muertos y 300.000 heridos en Katmandú y destruiría el 60 por ciento de las casas, puentes o tendido eléctrico, según un estudio de NSET.
"La preparación ante los sismos es de escasa prioridad para los políticos. Hay 28 agencias diferentes implicadas y, cuando sea necesario, la coordinación entre ellas será difícil", afirmó Dixit.
De acuerdo con el geólogo, Nepal, uno de los países más pobres del mundo, carece de una respuesta integrada para supuestos de terremotos, y no tiene herramientas eficaces ni para prevenir la catástrofe ni para afrontar sus posibles consecuencias.
El Gobierno aprobó en 2009 una iniciativa de prevención bautizada como la Estrategia Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres, pero aún no ha hecho nada para aplicarla.
Pese al temor de los terremotos, Nepal también reconoce que la magia de la actividad tectónica tiene mucho que ver con su propia existencia como entidad política, relacionada con el relativo aislamiento causado por la difícil orografía.
"Nepal no habría existido sin ese movimiento. Probablemente seríamos parte de la India o China", reconoció el experto.
Fuente: Larazón
El fenómeno escapa al ojo humano pero data de millones de años, debido a que una placa, la india, se desliza con lentitud bajo la placa euroasiática, y con su presión levanta poco a poco, como una cuña, las montañas más altas de la tierra.
"El subcontinente indio está situado sobre la placa tectónica indoasiática, que empuja a la europea cada año hacia el norte", dijo a Efe el geólogo Sudhir Rajouria, que trabaja en el Departamento de Minas y Geología del Gobierno de Nepal.
Hace cientos de millones de años, el subcontinente indio se encontraba situado, según creen los geólogos, donde hoy está la isla africana de Madagascar, y desde allí inició su viaje hacia el noreste por el movimiento de la litosfera terrestre.
"Hace unos cincuenta o cincuenta y cinco millones de años, golpeó la placa euroasiática, en la que está el Tíbet", explicó Rajouria.
El impacto entre las dos gigantescas masas terrestres debió de ser intenso, porque creó la más alta cordillera de la tierra, el Himalaya, una hilera de 2.200 kilómetros de montes donde están el Everest y gran parte de los picos más ansiados por los escaladores.
Y la acción de las placas todavía se deja sentir: la cordillera, según Rajouria, crece al año cuatro milímetros a lo alto, debido, dicen los geólogos, a que la placa india sigue deslizándose entre dos y 2,5 centímetros anuales bajo la euroasiática.
A ras de suelo, el pulso entre las dos placas tiene consecuencias potencialmente terroríficas en el país por antonomasia del Himalaya, Nepal, donde los expertos auguran un "gran terremoto" y la población recibe con temor cualquier noticia de sismos en otros lugares.
Del turismo asociado al Himalaya obtiene Nepal una de sus fuentes principales de ingreso, pero a la vez su situación geográfica en la confluencia de las dos placas hace que sea inevitable el sufrir algún gran terremoto de cuando en cuando.
"Un avance acumulado de la placa entre tres y cinco metros es suficiente para causar un gran terremoto. Si el empuje acumulado es de 2,5 centímetros al año, en un siglo el avance es de 2,5 metros", explicó a Efe el geólogo Amod Mani Dixit.
En la última década ha habido dos grandes terremotos asociados al empuje de la placa indoasiática: uno en la región occidental india de Gujarat, en el año 2001, y otro que causó unos 75.000 muertos en el territorio de Cachemira, repartido entre la India y Pakistán.
El último gran temblor en Nepal ocurrió en el año 1934, con más de 20.000 muertos en el este del país, pero el oeste no ha sufrido sismos de entidad en los últimos 500 años, dijo Dixit, director de la Sociedad Nacional de Tecnología de Terremotos (NSET).
Distintos estudios han identificado en Nepal un total de 95 fallas activas que podrían funcionar como posibles epicentros de terremotos y tener consecuencias catastróficas; un sismo de 8 grados sobre diez en la escala Richter causaría 100.000 muertos y 300.000 heridos en Katmandú y destruiría el 60 por ciento de las casas, puentes o tendido eléctrico, según un estudio de NSET.
"La preparación ante los sismos es de escasa prioridad para los políticos. Hay 28 agencias diferentes implicadas y, cuando sea necesario, la coordinación entre ellas será difícil", afirmó Dixit.
De acuerdo con el geólogo, Nepal, uno de los países más pobres del mundo, carece de una respuesta integrada para supuestos de terremotos, y no tiene herramientas eficaces ni para prevenir la catástrofe ni para afrontar sus posibles consecuencias.
El Gobierno aprobó en 2009 una iniciativa de prevención bautizada como la Estrategia Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres, pero aún no ha hecho nada para aplicarla.
Pese al temor de los terremotos, Nepal también reconoce que la magia de la actividad tectónica tiene mucho que ver con su propia existencia como entidad política, relacionada con el relativo aislamiento causado por la difícil orografía.
"Nepal no habría existido sin ese movimiento. Probablemente seríamos parte de la India o China", reconoció el experto.
Fuente: Larazón
dijous, 26 de maig del 2011
Hallan ruinas de aldea de más de 2.000 años en suroeste de China
Arqueólogos chinos anunciaron este miércoles que han desenterrado las ruinas de una aldea de al menos 2.500 años de antigüedad en la provincia suroccidental de Yunnan.
Los investigadores del Instituto de Patrimonio y Arqueología de Yunnan han identificado las ruinas de 20 viviendas, con una superficie de entre 15 y 25 metros cuadrados y distribuidas en cuatro filas, en el distrito de Chengjiang, precisó Jiang Zhilong, arqueólogo del equipo de excavación.
Dentro de las viviendas se han encontrado recipientes y utensilios de barro, instrumentos de piedra y bronce y huesos de animales, agregó.
El arqueólogo indicó que la mayor parte de las construcciones se utilizaron probablemente como viviendas y el resto como talleres.
El equipo de Jiang también ha encontrado 20 tumbas cerca de las viviendas.
El emplazamiento arqueológico, que cubre una superficie de al menos 10.000 metros cuadrados, fue descubierto en 2009. La primera fase de la excavación empezó a finales del año pasado y está previsto que las labores de excavación terminen en una fecha próxima.
Fuente: cri.cn
Los investigadores del Instituto de Patrimonio y Arqueología de Yunnan han identificado las ruinas de 20 viviendas, con una superficie de entre 15 y 25 metros cuadrados y distribuidas en cuatro filas, en el distrito de Chengjiang, precisó Jiang Zhilong, arqueólogo del equipo de excavación.
Dentro de las viviendas se han encontrado recipientes y utensilios de barro, instrumentos de piedra y bronce y huesos de animales, agregó.
El arqueólogo indicó que la mayor parte de las construcciones se utilizaron probablemente como viviendas y el resto como talleres.
El equipo de Jiang también ha encontrado 20 tumbas cerca de las viviendas.
El emplazamiento arqueológico, que cubre una superficie de al menos 10.000 metros cuadrados, fue descubierto en 2009. La primera fase de la excavación empezó a finales del año pasado y está previsto que las labores de excavación terminen en una fecha próxima.
Fuente: cri.cn
dilluns, 23 de maig del 2011
Están locos los romanos
Les debemos mucho, casi todo, a los romanos, vale. Recuerden las palabras de Reg, el líder del Frente Popular de Judea, sector oficial, en La vida de Brian -el discurso más celebrado del cine de sandalias después de la arenga del general Maximus (Gladiator) a los frates jinetes de sus turmae y el "¡arre!" de Ben Hur-: "Aparte del acueducto, el alcantarillado, las carreteras, la irrigación, la sanidad, la enseñanza, el vino (eso sí lo vamos a echar de menos), la ley y el orden, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?". Roma caput mundi, aeterna urbis, aurea Roma, civis Romanum sum, Romanus sedendo vincit... De acuerdo, de acuerdo. Pero tras la nueva invasión romana que vivimos, la enésima, manifestada en libros de toda clase, películas y series de televisión -hasta La Fura dels Baus se pone romana-, una sospecha empieza a aflorar en nuestros latinos corazones: ¿de verdad nos parecemos tanto?, ¿somos tan romanos realmente?, ¿ese mundo que aparece ante nuestros ojos en páginas, pantallas y escenarios es el nuestro?
Es difícil identificarse, aceptémoslo, con la hosca facilidad de Quintus Dias, el protagonista de la sangrienta película Centurión, para matar a punta de gladio pictos y brigantes; con el sexo morboso y cruel de las matronas de Spartacus -quien haya visto con su hija adolescente la escena de la serie en que las damas obligan a copular ante ellas a un gladiador y a una esclava tardará en olvidarlo ("pues vaya con la antigüedad, papi"), por no hablar de conseguir que la niña lea luego a Ovidio-. Cuesta, decía, sentir afinidad con la despiadada astucia del resucitado pretor Galba en la segunda temporada de Hispania o con platos como las vulvas de cerdo à la Lucio Vero (envenenadas). ¿Un espejo, Roma? Vae!, ¡ay!.
¿Qué es lo que más nos impactaría de la Roma clásica si pidieramos viajar hasta ella?, le pregunto a la gran y amena historiadora Mary Beard, autora de Pompeya o El triunfo romano (ambas en Crítica). "Oh, la suciedad y el olor pestilente, y la pobreza... detrás de la rutilante fachada de mármol".
Lindsey Davis es otra de las personas que más nos han acercado al mundo romano, ella desde las novelas del detective Falco, la XX de las cuales, Némesis, es novedad, como lo es la indispensable Marco Didio Falco, la guía oficial, una delicia enciclopédica para sus muchos seguidores (ambas en Edhasa). Al interrogar a la autora sobre esa extrañeza que nos provocan los romanos, contesta: "Yo he basado mis libros precisamente en la creencia de que los romanos eran como nosotros. Pero siempre digo que hay dos áreas en que su mundo difiere radicalmente del nuestro: la arena (los combates de gladiadores y con animales) y la esclavitud. Desde luego, hay también otra: la posición legal de la mujer, que tenía que ser representada en muchas ocasiones por el cabeza de familia. Muchas ocupaciones le estaban vetadas: ¡de haber vivido entonces yo no me podría ganar la vida como lo hago!",
Davis, noblesse oblige, aprovecha para criticar que en el filme La legión del águila -basada en la conmovedora novela de Rosemary Sutcliff-, el protagonista porta la espada en el lado izquierdo cuando lo preceptivo en el ejército romano era llevarla siempre en el derecho. Ahí queda el dato.
Aparte de que no existían en el mundo romano el café, el té, el chocolate, las patatas o los tomates, (¡un mundo sin todo eso no puede ser el nuestro!), nos choca mucho lo poco que valía la vida, sobre todo si eras un esclavo, "un animal con habla", como dice que los consideraban la arqueóloga Isabel Rodà, directora del Insituto catalán de Arqueología Clásica (ICAC): cuando uno de los suyos rompió sin querer una copa de cristal, Vedio Polión ordenó que lo echaran al estanque de las morenas, a las que había acostumbrado a comer carne humana (ya ven que la historia no se la inventó Robert Harris en Pompeya).
El gran historiador Paul Veyne dice en Sexe et pouvoir a Rome (Tallandier, 2005) que lo que más nos sorprendería de vernos súbitamente trasladados a la antigüedad romana es la violencia, "una brutalidad que corta el aliento". Violencia no solo en el anfiteatro sino en todas las facetas de la vida. No en balde, señala, en las fasces el símbolo de Roma era un hacha de decapitar rodeada de varas para azotar. La mayoría de los grandes líderes políticos romanos tenían experiencia militar de combate cuerpo a cuerpo y habían matado con su propia mano.
No había nada en aquel mundo similar a nuestro humanitarismo. El infanticidio era habitual. Y el abandono de los niños tan corriente que suponía el principal suministro de los mercaderes de esclavos, por encima de los prisioneros de guerra.
No entenderían los romanos que nos parecieran mal los combates de gladiadores, la atroz hemorragia de la arena (Beard calcula que el número habitual de gladiadores en el imperio ascendía a 16.000, ¡el equivalente a tres legiones!). Así que de prohibir los toros, ya ni hablemos. No exisitía algo que nos parece tan esencial como los derechos humanos, una conquista muy reciente, conque los derechos de los animales... Augusto envió al circo para su escabechina a 420 leopardos y 36 cocodrilos, según Plinio. César 20 elefantes y 600 leones. Cómodo mató él mismo en un espectáculo cinco hipopótamos, dos elefantes, un rinoceronte y una jirafa. "Nos sorprende de los romanos su prepotente sentido de dominio de la naturaleza", apunta Rodà.
El espectáculo de la violencia y la crueldad resultaba casi anodino en Roma, trivial. Cuando de niño Caracalla prorrumpió en sollozos en el Coliseo asustado por los alaridos de un condenado a las fieras -damnatio ad bestias- que estaba siendo despedazado por un tigre, la muchedumbre se conmovió... del llanto del futuro emperador, no del pobre tipo supliciado. Nunca hubo cosa tal como una campaña para la abolición de los shows de la arena. Ni siquiera protestas. A Marco Aurelio no le gustaban las luchas de gladiadores, pero porque las encontraba aburridas. "Las fronteras éticas de los romanos estaban situadas en lugares diferentes de las nuestras", recalca Beard.
Entre la gran cosecha reciente de libros de romanos -que incluye títulos como La prisionera de Roma (Planeta), en la que José Luis Corral novela la vida de Zenobia, la reina de Palmira; el imprescindible Manual del soldado romano (por fin en castellano, en Akal), de Matyszak o La cosecha por la libertad (Edhasa), con la que Simon Scarrow, el autor de la feroz saga sobre las legiones centrada en los centuriones Macro y Cato, abre una nueva serie ¡juvenil! protagonizada por un gladiador adolescente-, destaca Gabinete de curiosidades romanas (Crítica, 2011). Su autor, J. C. McKeown, profesor universitario de Clásicas en EE UU, ha recogido en un volumen fascinante "relatos extraños y hechos sorprendentes" del mundo romano. Su lectura resulta muy ilustrativa para ver hasta qué punto los romanos eran diferentes de nosotros.
¡Qué cosas creían! Que a las serpientes les gusta el vino, que las cabras respiran por las orejas... El propio Plinio, que se vanagloriaba de su espíritu científico, daba crédito a los prodigios más disparatados, como que cuando fue derrocado Nerón, un olivar del emperador cruzó la vía pública -también refiere la creencia de que si uno se pone una lengua de hiena entre la planta del pie y la suela del zapato no le ladran los perros-.
Hacían mucho caso los romanos, pueblo supersticioso donde los haya, a los presagios y sueños. "Era por falta de una religión intimista", señala Rodà, "la religión oficial era ceremonial y no podía satisfacer las necesidades más profundas, así que estaban pendientes de presagios y se cargaban de amuletos". Artemidoro de Daldis, autor de una Intepretación de los sueños, apunta que soñar que uno es crucificado anuncia al soltero que va a casarse (!). Dión Casio da cuenta del infausto augurio que pareció a César el que cuando perseguía al ejército de Pompeyo sus estandartes aparecieran infestados de arañas. Marco Aurelio, un tipo que parece tan cabal hizo arrojar al Danubio dos leones vivos para propiciar su guerra contra los marcomanos. Para Mary Beard la historia más estrafalaria del mundo romano es la del banquete ofrecido por Heliogábalo en el que la lluvia de pétalos de rosa lanzada sobre los comensales fue tan copiosa que los asfixió. "Es una historia fuerte, pero ofrece una gran advertencia acerca del emperador: ¡su generosidad puede matarte!".
Los romanos a los que tenemos por tan limpios, no usaban jabón para lavarse sino aceite de oliva. Los retretes domésticos eran una excentricidad (y estaban junto a las cocinas, y no tenían puertas). Lo habitual era usar las letrinas públicas, sin ninguna privacidad. Curioso. Incluso los insultos romanos nos suenan extraños: Domicio Corbulón llamó a Cornelio Fido en el Senado "struthocamelus depilatus", "avestruz pelado", vamos, ni el capitán Haddock. ¿El sexo? "Somos más mojigatos que ellos en relación con el placer y el cuerpo", opina Rodà. "Había menos tabúes. No tenían el concepto de pecado y culpa que es nuestra herencia judeocristiana". A ver quién colgaría hoy en su casa un tintinnabulum, una campanita, con forma de pene...
Hay muchas cosas que damos por sentado de los romanos, pero que no son ciertas. Por ejemplo, apunta Mary Beard, que usaran habitualmente togas. "La toga era una vestimenta formal, no algo para cada día". La historiadora detesta que le pregunten (como le ocurre siempre) qué llevaban debajo de la ropa los romanos. Ahí va la respuesta: subligaculum. Con lo fácil que es decir calzoncillos y bragas...
Eran, parece, los romanos, poco dados a la introspección o al análisis psicológico. La corrupción y la prevaricación reinaban a gran escala, eso nos sorprende menos, pero había un fenómeno que nos resulta estrambótico, el evergetismo: el mecenazgo sobre el dominio público. Los ricos ofrecían servicios a la comunidad -a cambio de clientelismo político-. Los anfiteatros, las termas, la mayoría de los monumentos públicos eran pagados y donados a la ciudad por los poderosos. Como si el metro o la red eléctrica los regalara un particular. No existía una verdadera policía (aunque siempre podías llamar a Falco) y la única manera de conseguir justicia era a menudo tener un buen patrón o una banda de amigos que te echaran una mano: sí, mafiosillo. La serie Roma, que ahora se repone, da una imagen ajustada de eso.
¿Qué decir de la forma en que hacían la guerra los romanos? Salvaje. La guerra total. Las legiones eran una verdadera picadora de carne. Se calcula que la conquista de la Galia por César costó un millón de vidas. El propio Julio anota que en una batalla "casi la totalidad de la tribu de los nervios fue exterminada y con ella su nombre". Como dice Tácito que dijo el cabecilla britano Calgatus, "crean un desierto y lo llaman paz".
"Odio et amo: nuestra visión de Roma puede ser muy ambivalente", resume Isabel Rodà. "Los romanos llevaron al mundo una modernidad y un confort, una calidad de vida, que no hemos recuperado luego hasta el siglo XX, por no hablar del derecho, pero no podemos idealizarlos. Estamos separados: nosotros somos producto de muchas fases intermedias, y del cristianismo". Acabamos con un testimonio de excepción: ¡el del mismísimo Galba! "Me siento bien con la coraza, da empaque", dice Lluís Homar que se ha metido con ganas una segunda temporada en la piel del pretor. Aunque eso no le hace perder la perspectiva: "Los romanos eran diferentes, no te quepa la menor duda; mientras nosotros debatimos sobre el boxeo o los toros, ellos no tenían ningún reparo en emplear la fuerza bruta, ni en convertir la violencia en espectáculo. Los devolvemos a la vida en la ficción, pero su tiempo ha pasado".
- Se rumoreaba que la emperatriz Faustina había concebido a Cómodo de un gladiador. Y que Marco Aurelio, siguiendo el sabio consejo de los adivinos, lo había hecho matar, obligado a su mujer a bañarse en la sangre y luego la había tomado sexualmente. Eso no salía en Gladiator...
- Catón de Útica, modelo de virtud romana, prestó su mujer a un amigo (íntimo, este sí) y la volvió a desposar después.
- La homosexualidad pasiva era un delito en un ciudadano, pero en el esclavo era un deber si el amo lo exigía. Ostras y caracoles, ya se sabe.
- No se clasificaba a la gente por el género del partenaire sino en función de si al practicar el sexo se era la parte activa o pasiva. O se tomaba el placer virilmente o se daba servilmente.
- Hacer una felación era un acto vergonzoso. El cunnilingus aún más, infame. La homosexualidad femenina estaba categóricamente prohibida. Tampoco gustaba (socialmente) que la mujer cabalgara al hombre: le molestaba mucho a Séneca.
- El principal sistema anticonceptivo romano era el agua fría. hasta el punto de que una mujer que hacía el amor se denominaba una mujer lavada (puella lauta) y la que lo hacía mucho, una mujer húmeda (puella uda)
- Dión Casio explica el caso de una prostituta que hacía de leopardo para un senador.
Fuente: elpais
dissabte, 21 de maig del 2011
Descubren entrada a Ruta de la Seda
El paso tenía importancia militar y económica, ya que unía dos antiguas capitales chinas, Luoyang y Xian, y ahí se originó la religión taoísta.
Un grupo de arqueólogos de la provincia de Henan, en el centro de China, encontró una antigua calzada que servía como paso hacia la Ruta de la Seda con unas inscripciones incompletas que datan de la dinastía Tang (618-907) , informó hoy el diario oficial "China Daily"
Unos 100 metros de la calzada ya han sido desenterrados en la ciudad de Dongguan, a unos 200 metros de donde está ubicada una parte del paso de Hanguguan, construido en el periodo de la dinastía Qin (221 a.C.-206 a.C.) y que en la Han (202 a.C.-220) fue trasladado a su emplazamiento actual.
En aquellos tiempos, el paso tenía importancia militar y económica, ya que unía dos antiguas capitales chinas, Luoyang y Xian, y además fue el lugar donde Laozi completó su libro Tao Te Ching, que dio origen a la religión taoísta.
Fuente: elUniversal
dimecres, 18 de maig del 2011
Descubren ciudad precolombina con casi un centenar de edificios en selva del Petén
Gracias a tecnología satelital ha sido descubierta en la selva de Petén la ciudad de "Cabeza de Piedra", nunca antes excavada. Situada a sólo 35 kilómetros del sur de Tikal, el GPS reveló que la ciudad perteneció al período pre-clásico y clásico (600 A.C. hasta el 900 D.C) y que en el sitio se hallan casi un centenar de edificios entre los que resalta una pirámide de más de 7 pisos de altura, un observatorio astronómico, un tribunal ritual de pelota y varias residencias de piedra.
Según la publicación National Geographic, el hallazgo de la ciudad fue posible gracias a un mapeo tridimensional, mediante el cual científicos "borraron" siglos de crecimiento de selva.
De acuerdo con los estudios realizados, se cree que algunas de las casas de piedra fueron lugares de enterramientos de los primeros reyes de la ciudad, pues en el Período Pre-clásico tardío (del 600 al 300 A.C) el rey no se consideraba el centro del universo, por lo tanto no se les enterraba todavía en las pirámides.
Esta ciudad albergaría eventos que reunirían, además de la población local, a los lugareños de las ciudades mayas cercanas para coronar a un rey o nombrar a un heredero real mientras se practicaban rituales sagrados, danzas escénicas con trajes de plumas y joyas de jade… Seguramente los solsticios y equinoccios eran eventos multitudinarios en donde se reunirían rodeando los edificios que conformaban el observatorio astronómico.
En la Selva de Petén existen numerosas ciudades mayas de gran importancia. Tal es el caso del Parque Arqueológico de Tikal, el más visitado de Guatemala, y la cuenca El Mirador, donde se descubrió un friso que recrea la escena del Popol Vuh (la Biblia Maya), en donde los hermanos gemelos Hunahpu e Ixbalanque descienden a Xibalbá, el inframundo en la cosmovisión maya, cargando Hunahpú la cabeza de su padre en la espalda.
Además de Guatemala, países centroamericanos como Belice, El Salvador y Honduras tienen lugares arqueológicos donde se refleja cómo vivió sus tres periodos la sociedad maya.
Fuente: caribbeannewsdigital
diumenge, 15 de maig del 2011
Parques Arqueológicos en España
España es uno de los países del mundo con mayor patrimonio arqueológico gracias a la legislación vigente, que provee los recursos necesarios para el descubrimiento, adecuación y mantenimiento de este legado ancestral. Los parques Arqueológicos en España son muy visitados por millones de turistas de todo el mundo cada año, y se los detallamos a continuación.
1.- Parque Arqueológico de Atapuerca, en Burgos: Este parque fue declarado Patrimonio de la humanidad por su yacimiento de hallazgos del Pleistoceno (el mayor del mundo a la fecha) además de tener una presencia mediática muy fuerte que atrae a los turistas de todos los países.
Si visitamos el lugar encontraremos el yacimiento y el centro de investigación, pero además todo un parque temático con exposiciones permanentes, recreaciones prehistóricas, módulos interactivos y como si esto fuera poco, hasta un taller de excavación donde los más pequeños pueden aprender jugando.
2.- Parque Arqueológico de Segóbriga, en Cuenca: Una de los lugares más ricos en material histórico se encuentra en La comunidad de Castilla (La Mancha) y posee cinco espacios declarados Parques Arqueológicos (uno por provincia):
a.- LaVilla Romana en Carranque ubicado en la provincia de Toledo.
b.- El Óppidum Ibero Medieval de Alarcos situado en Ciudad Real.
c.- La Ciudad Visigoda de Recópolis en Zorita de los Canes en la provincia de Guadalajara.
d.- El Tolmo de Minateda de Hellín, en Albacete.
e.- La Ciudad Romana de Segóbriga en Saelices, en la provincia de Cuenca, considerado uno de los más significativos de España.
3.- Parque Arqueológico de Medellín, en Badajoz: El municipio de Medellín, fue la cuna del conquistador Hernán Cortés y constituye en sí mismo un patrimonio monumental de gran relevancia histórica en el que destacan el teatro romano y el castillo medieval y la Iglesia de Santiago (siglo XIII).
4.- Parque Arqueológico Campa Torres, en Gijón: este parque esta Situado en el Cabo Torres, y cubre una superficie de 50.000 metros cuadrados. Si bien hasta ahora las zonas de excavación solo representan el 10 % de la totalidad del espacio, los hallazgos en él han contribuido al conocimiento de los restos de la cultura de los pueblos indígenas anteriores a los romanos. Así como a parte del proceso de conquista de este pueblo.
Fuente: Ojocientifico
dimecres, 27 d’abril del 2011
Hallan escalinata con jeroglíficos mayas
Una escalinata con jeroglíficos mayas fue descubierta en la zona arqueológica El Palmar, en el sureste de Campeche, por un equipo de expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de las universidades de Arizona, Estados Unidos, y Nacional Autónoma de México; su desciframiento preliminar revela que esta ciudad prehispánica mantuvo contactos con las urbes de Calakmul, en esa misma entidad, y Copán, en Honduras, hace casi 1,300 años.
Los responsables de este proyecto arqueológico, Javier López Camacho y Kenichiro Tsukamoto, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y de la Universidad de Arizona, respectivamente, dieron a conocer que la escalinata de seis peldaños conserva 90 bloques con más de 130 cartuchos o conjuntos de jeroglíficos, que hacen referencia a acontecimientos registrados en el periodo Clásico maya (250-900 dC).
Aunque no se trata de la única escalinata jeroglífica encontrada en las tierras bajas mayas —hasta ahora se tienen reportadas 20—, la de El Palmar se encuentra asociada a la periferia del asentamiento y a estructuras de dimensiones modestas, cuando por lo general estos elementos arquitectónicos se hallan vinculados a edificios monumentales.
El hallazgo se remite a junio de 2009 como parte de un reconocimiento de superficie que hizo el equipo arqueológico al norte de El Palmar, donde la presencia de un pequeño conjunto de vestigios arqueológicos, al que se nombró Grupo Guzmán, y la evaluación de las piedras in situ sugirió su posible asociación a una escalera jeroglífica.
La información contenida en el texto epigráfico también hace referencia a señores del sitio, así como a contactos que mantuvo El Palmar con urbes como Calakmul y Copán, éste ubicado en los confines sureños del área maya.
Fuente: Milenio.com
dimarts, 26 d’abril del 2011
Hallado un broche de cinturón de bronce de la época visigoda en la Vega Baja de Toledo
El equipo de arqueólogos que trabaja en las excavaciones de la Vega Baja de Toledo ha hallado un broche de cinturón fabricado en bronce y en perfecto estado de conservación en la última campaña de excavaciones realizadas en la zona.
Los arqueólogos, gracias al buen estado en que está conservado el broche, han datado la pieza a finales del siglo VII o principios del VIII, ha informado la empresa pública 'Toletum Visigodo' en nota de prensa.
A parte de la belleza del broche, el valor histórico del hallazgo confirma los estudios que sobre este tipo de adornos han realizado los historiadores de la época visigoda.
La placa encontrada tiene 11 centímetros de largo y 4 de ancho, y cuenta con lóbulo arriñonado en el extremo posterior, ornamentación vegetal y simulación de cabezas de aves en compartimentos ordenados. En el reverso tiene siete apéndices o remaches perforados para la sujeción del cinturón y en el extremo dos engarces donde se introduce la charnela que sujetaba la hebilla.
Según el equipo de arqueólogos, este tipo de placas eran fabricadas mediante fundición sobre molde de arena prensada y, una vez frías, se retocaban a mano con limas o troqueles para eliminar las imperfecciones, para después agujerear los apéndices y grabar a buril la decoración.
Aunque las primeras placas de este estilo llegaron importadas de otros puntos del Mediterráneo bizantino, ya en el siglo VII se contaba con talleres autóctonos que las fabricaban imitando los modelos que llegaban de fuera. Aunque la mayoría de estos talleres se encontraran situados en la costa, los historiadores no descartan que, dada la condición de Toledo como capital del reino visigodo, existieran fundiciones para abastecer de este tipo de objetos a la monarquía y aristocracias civil y eclesiástica de la época.
Fuente: 20minutos
diumenge, 24 d’abril del 2011
Valioso aporte de Cuba en la lucha antifascista
Investigaciones recientes revelan que la Isla fue el país que más combatientes envió a la guerra contra el fascismo en España.
Los internacionalistas cubanos que pelearon contra el fascismo en la llamada Guerra Civil Española no fueron 734, sino 1 225, es decir, casi medio millar más.
El importante hallazgo —revelado en exclusiva a Juventud Rebelde por la licenciada María Mercedes Sánchez Dotres y el escritor y novelista Enrique Cirules— forma parte de los resultados de acuciosas indagaciones realizadas recientemente.
Pablo de la Torriente Brau fue uno de los internacionalistas cubanos que murió en la lucha contra el fascismo en la llamada Guerra Civil Española.
Las investigaciones de ambos intelectuales e historiadores fueron hechas en los archivos de Rusia y España.
El listado inicial de participantes criollos en ese enfrentamiento ha crecido sustancialmente, de modo que, con la nueva cifra, Cuba se sitúa como el país que más combatientes envió a la contienda bélica que los investigadores prefieren llamar la guerra en España contra el fascismo.
Si se tiene en cuenta la población existente en la Isla en 1937, esa cifra revela el valor de aquellos luchadores cubanos a los cuales se les rinde honores.
Las investigaciones de la holguinera y el camagüeyano —unidos también en la vida— fueron realizadas en el departamento dedicado a la actividad del movimiento comunista internacional (Komintern), en el antiguo Archivo del Partido Comunista de Rusia —hoy Archivo Estatal Ruso de Historia Política y Social, en Moscú— y en los archivos de Madrid, Alcalá de Henares, Ávila y Guadalajara, en España.
Las indagaciones realizadas durante varios meses demuestran que los combatientes cubanos tenían varias procedencias: un destacamento principal, mayoritario, enviado desde La Habana, de manera escalonada, clandestina y bajo una feroz persecución, por el Partido Comunista.
Una segunda agrupación estaba integrada por revolucionarios y comunistas cubanos que se encontraban en el exilio, organizados en los clubes Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras, de Nueva York, los cuales partieron de Estados Unidos, vinculados al batallón de comunistas norteamericanos Abraham Lincoln.
La tercera fuerza se formó con quienes residían en México, el Caribe, Centroamérica; y decenas de cubanos que se encontraban en España el 18 de julio de 1936, cuando se produjo el levantamiento franquista, y que ese mismo día combatieron junto al pueblo español en la toma del Cuartel de la Montaña, de Madrid, y en los combates que se desencadenaron en las calles de Barcelona.
Las pesquisas históricas de María Mercedes y Cirules han permitido encontrar la documentación que comprende los expedientes personales de decenas de combatientes cubanos.
En esos listados se señalan las características de estos patriotas cubanos, las evaluaciones de las que fueron objeto por parte de los comisarios políticos de los acantonamientos a los que fueron enviados casi al final de la contienda, así como los informes redactados por importantes jefes de las Brigadas Internacionales; la mayoría de estos documentos, inéditos o muy poco conocidos.
De igual modo, en los archivos de Rusia, ellos pudieron rescatar valiosos documentos, también inéditos, sobre la historia de la XV Brigada Internacional Abraham Lincoln, donde operaba una importante fuerza de revolucionarios y comunistas cubanos y latinoamericanos.
Los criollos que pelearon en España se encontraban vinculados a las organizaciones obreras y sindicales antifascistas de Cuba, y al movimiento revolucionario y comunista del archipiélago, y sus hazañas en España constituyen, sin duda, un glorioso legado a la memoria histórica de nuestro pueblo.
El proyecto de investigación en España contó con el apoyo de la agrupación del Distrito de Salamanca, de Madrid, del Partido Comunista Español.
Los autores aclaran que sus investigaciones aún no han concluido, y accedieron a brindar próximamente más datos y detalles acerca de tan apasionantes hallazgos históricos.
Fuente: elhabanero
dijous, 21 d’abril del 2011
La vigencia de las humanidades
Varios ensayos recientemente llegados a las librerías coinciden en denunciar el declive de las humanidades en nuestra sociedad y, en particular, en el ámbito universitario. En Adéu a la Universitat, el profesor Jordi Llovet alerta sobre las deficiencias de la educación secundaria, cuyos alumnos llegan a la universidad con “un desconocimiento casi absoluto de las lenguas clásicas, también de las modernas, incluida la de sus padres, por escrito y oralmente...”.Yseñala lo muy difícil que resulta subsanar después estas carencias en una universidad en la que retroceden sistemáticamente los estudios de filosofía, historia y lenguas, y sobre todo estos últimos, con frecuencia orientados de modo en exceso pragmático, con vistas a la obtención de un título antes que a la suma de conocimientos. En una línea similar, la norteamericana Martha Nussbaum, autora de Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, nos recuerda que “la salud de la democracia requiere pensamiento crítico, comprensión de la historia del mundo y cultivo de nuestra capacidad imaginativa, y eso lo dan las humanidades”. En suma, las humanidades no sólo son necesarias por el aporte de saberes sobre las inquietudes y logros del género humano a lo largo de su historia, sino también como herramientas cuyo dominio nos asegura la forja de un buen criterio.
Sin embargo, como apuntábamos, las humanidades retroceden. El 38,8% de las carreras de este ámbito tienen en España menos de veinte alumnos por grupo. El número de estudiantes de Humanidades ha caído un 15,8% en veinte años (cuando el número global de universitarios ha crecido cerca del 28,5%). Y, en consecuencia, las notas de corte de las carreras de Humanidades, en las que siempre hay plazas disponibles, rondan el aprobado pelado y están entre las más bajas de la universidad.
Los rasgos del presente son los que son. Nuestro tiempo está dominado por la razón económica: lo que tiene un rendimiento inmediato interesa; lo que no, menos. Son muchos los jóvenes que se manejan mejor con la imagen que con la palabra. Las nuevas tecnologías y la utillería electrónica que las asiste favorecen más la velocidad y el relato fragmentado que la lectura pausada y la reflexión... Todo esto es cierto, efectivamente. Pero se hace difícil aceptarlo. Porque, aun habiendo perdido la pátina que antaño las hacía más respetables y atractivas, las humanidades conservan su vigencia como puertas del conocimiento y del discernimiento. Bueno será que las autoridades políticas y académicas no lo olviden y les presten mayor apoyo.
Fuente: La Vanguardia
dimecres, 20 d’abril del 2011
Descubren el texto litúrgico más antiguo de la fiesta de Sant Vicent
Un equipo de investigadores de la Universitat de València ha iniciado la trascripción y el estudio de un breviario valenciano del siglo XV, en el que aparece el oficio o texto litúrgico más antiguo, conocido hasta la fecha, de la fiesta de Sant Vicent Ferrer, según informó ayer el Arzobispado de Valencia en un comunicado. El breviario manuscrito, en el que aparecen reflejados todos los oficios del año, cuenta con un añadido final en el que se incorpora la liturgia de las horas propia de la fiesta de Sant Vicent Ferrer, correspondiente al día 5 de abril, según indicó Francisco M. Gimeno Blaydo, catedrático de Paleografía de la Universitat de Valencia que participa en la investigación.
"Se trata de la explicación del oficio de la fiesta del santo valenciano más antiguo que se ha encontrado hasta la fecha, porque su escritura se puede datar entre 1470 y 1480", según destaca Gimeno, quien precisa que su autor fue un religioso dominico que firmaba como Martialis Auribelli, y cuyo nombre "se puede leer en un acróstico entre las iniciales del himno y varias antífonas".
El oficio se incorporó al códice en unas hojas en blanco del final del libro, que copiaba otro en el que con posterioridad al año de su canonización, 1455, se había anotado, también al final, el mismo texto. "Podría ser, con toda verosimilitud, una de las primeras veces que se presentaba por escrito" el oficio íntegro de la solemnidad litúrgica, añade. En el texto se recoge la liturgia de la horas, con las lecturas, las antífonas, los salmos y los himnos, correspondientes al día 5 de abril.
Preparan una edición crítica
Los resultados del estudio, realizados por el profesor Gimeno Blay conjuntamente con Óscar Calvé Mascarell, del Departamento de Historia del Arte, se publicarán en breve. La finalidad de la investigación que se está llevando a cabo es proporcionar el texto íntegro del oficio en una edición crítica, de la que en el momento "todavía queda algún dato por esclarecer", según Gimeno. Sant Vicent Ferrer fue canonizado el 29 de junio de 1455 por el papa Calixto III, también valenciano, quien siendo niño y cuando se llamaba Alfonso de Borja, conoció al santo valenciano y escuchó de él, incluso, la profecía en la que le predijo que alcanzaría el papado y luego le canonizaría, según la leyenda.
Fuente: LEVANTE-EMV VALENCIA
dimarts, 19 d’abril del 2011
La legitimidad de la República
Transcurridos más de 30 años del inicio de la transición a la democracia en España, es una obviedad que no ha habido voluntad política, en los sucesivos gobiernos, de asumir el legado de la Segunda República y defender su legitimidad.
En los últimos años se ha dado una escalada importante de los libelistas que, para justificar una sublevación armada, repiten sobre la Segunda República los mismos tópicos de la historiografía franquista. Una de las señas de identidad del actual revisionismo es la tesis de la ilegitimidad del régimen del 14 de abril, por haberse proclamado tras unas elecciones municipales que, según dicen, ganaron los partidos monárquicos de forma abrumadora. También se mantiene, contra viento y marea, la falacia de la bondad del monarca, Alfonso XIII, al marchar al exilio de forma pacífica, cuando lo cierto es que intentó por todos los medios ahogar la revuelta popular y que lo que ocurrió fue que ni la Guardia Civil trató de evitar lo inevitable.
En relación a las elecciones del 12 de abril de 1931, no es de recibo la tesis de la ilegitimidad por varias razones. La primera es que era la monarquía la que se había apartado de su propia legalidad al no reanudar la actividad parlamentaria en diciembre de 1923 y al dar su apoyo a una dictadura militar que, además, acabó con los viejos partidos Liberal y Conservador. Más allá de todo esto están los datos de los sufragios obtenidos por los candidatos de los distintos partidos que concurrieron. Nadie se ha molestado en ir más allá de las cifras de concejales, ni en analizar resultados en votos, muy superiores los de los republicanos frente a los monárquicos. Es un tópico muy repetido que la Conjunción Republicano-Socialista ganó las elecciones en capitales de provincia, donde no se daba la presión de los caciques, pero que en el resto, en la España rural, habían ganado los monárquicos. Lo cierto es que esta versión aparece en memorias de personajes de la época, sin embargo no se compadece con la realidad de lo que ocurrió. Si prescindimos del número de concejales ya proclamados por el famoso artículo 29, que eran un total de 29.804, y donde sí había una mayoría considerable de monárquicos, en su totalidad de poblaciones muy pequeñas, quedan aún por analizar 50.668 concejales, efectivamente electos el 12 de abril, y que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 1931, tuvieron la siguiente afiliación política: republicanos (Partido Republicano Radical, Acción Republicana, Partido Republicano Radical Socialista, Esquerra Republicana de Catalunya, Derecha Liberal Republicana, Organización Republicana Autónoma y grupos autónomos), 20.428; socialistas, 3.926; comunistas, 57; monárquicos, 12.970; otros, 9.155; “no consta”, 4.132.
Esos son los datos que aún esperan un estudio de conjunto y pormenorizado con proyecciones a partir de las herramientas que la nueva sociología electoral suministra.
Pero no sólo es cuestión de cifras y datos –que también– lo relativo a aquella explosión de alegría colectiva del 14 de abril de 1931, sino de estudios rigurosos acerca de la transformación que se produjo en nuestra sociedad.
En los últimos años han aparecido investigaciones de estudiosos del republicanismo que nos sitúan ante una visión mucho más rica, y a la Segunda República como la resultante de una larga andadura del riachuelo liberal del que hablaba Manuel Azaña, donde cristalizaron los proyectos de modernización de España, encarnados por la vigorosa influencia de la Institución Libre de Enseñanza. El republicanismo a través de sus partidos, así como la nada desdeñable aportación del movimiento obrero que, desde sus dos organizaciones mayoritarias –UGT y CNT–, con sus casas del pueblo y sus ateneos libertarios, venían realizando una importante labor de elevación de la educación cívica y la cultura de la clase obrera.
El proyecto republicano fue protagonizado en buena medida por las clases medias urbanas, que pudieron participar en la vida pública y disfrutar de la concreción de la modernidad, con el acceso, no sólo a una universidad que era de las mejores del mundo, sino también a una vida cultural sin precedentes. Por su parte, obreros y campesinos vieron plasmarse logros de justicia social, eso sí, con la obstrucción y hostilidad de las oligarquías. También accedieron a la educación y a la cultura, con la construcción de más de 11.000 escuelas en los primeros años republicanos. En un país con casi la mitad de su población analfabeta, el acceso a la educación gratuita y obligatoria –para todos los niños– fue, para muchos desposeídos, razón más que suficiente para defender la República.
La Iglesia católica y unas oligarquías miopes conspiraron desde el primer día para acabar con el proyecto modernizador de la Segunda República por suponer, y con razón, que con la consolidación de una democracia avanzada podían perder su situación de poder y dominación.
Quien fuera la encarnación misma de la Segunda República española, Manuel Azaña, en su obra La Velada en Benicarló nos hace llegar, a través de uno de los personajes, cuál era la aspiración mas íntima de aquellos republicanos para España: “Pienso en la zona templada del espíritu, donde no se aclimatan la mística ni el fanatismo políticos, de donde está excluida toda aspiración a lo absoluto. En esta zona, donde la razón y la experiencia incuban la sabiduría, había yo asentado para mí la República”.
Fuente: Público.es
dijous, 14 d’abril del 2011
Ángel Mato: «Las escuelas de la República querían formar ciudadanos»
Autor de La escuela primaria en Asturias , libro en el que se repasan los procesos de alfabetización y escolarización de la comunidad autónoma desde 1923 hasta 1937, Ángel Mato es experto en el sistema educativo que se desarrolló en Asturias en la última parte del siglo XIX y la primera del XX. Catedrático de Geografía e Historia desde hace cerca de tres décadas en el IES Calderón de la Barca de Gijón, analiza lo que sucedió en esta comunidad autónoma en los años de gobierno tricolor.
¿Qué tipo de educación se encuentra el primer gobierno de la República? Está claro que la educación es uno de los grandes problemas que hay en España desde comienzos del siglo XX. De hecho, todos los regeneracionistas, como Joaquín Costa, incidían en que el problema de la escuela estaba en los orígenes del problema de la modernización y el desarrollo en España. Si eso se traslada a tasas de analfabetismo, hablamos de tasas muy altas a principios de siglo, que en los años 10, y sobre todo en la década de los 20, por el periodo de bonanza económica, se redujeron sensiblemente. Además, hay una diferencia grande entre el norte del sur. Asturias, con León y Soria, son las provincias que tienen una mayor dotación de escuelas y menores índices de analfabetismo, ya desde principios de siglo. Eso no quita que hubiera diferencias, por ejemplo, entre niños y niñas. Las niñas tenían una tendencia menor a ir a la escuela. También había diferencias entre las zonas rurales, donde era muy frecuente el absentismo, porque el trabajo de los niños en el campo era imprescindible, y las zonas urbanas. En ese contexto, ya durante la dictadura de Primo de Rivera hay un aumento muy importante del número de escuelas, respaldado por una conciencia social de la necesidad de mejorar las escuelas y de que todo el mundo vaya a la escuela, porque tanto las instituciones religiosas, como los municipios, las asociaciones vecinales o los ateneos ponen en marcha sus propias escuelas. Por lo tanto hay una red escolar muy diversa, donde la escuela nacional del Estado es la más importante de cuatro o cinco modalidades. Un ejemplo de esta unanimidad social en favor de la escuela son las escuelas de maestros babianos en Tineo. Se contrataba a los maestros que venían de Babia (León) porque hablaban castellano correcto, para que en invierno impartieran clases en las aldeas. Mucha gente lo veía como un deterioro de la actividad escolar pero yo creo que denota el interés que había en la zona rural motivado sobre todo por los viajes a América.
¿Qué sucede al llegar la República? Solo en el año 1931, entre abril y diciembre, se ponen en marcha casi 200 escuelas nuevas, aunque en realidad no son nuevas. Son escuelas nacionales nuevas fruto de una reconversión de antiguas escuelas municipales, particulares o de sindicatos. Es imposible buscar 200 locales de escuela a lo largo del verano. La mayoría de esos locales ya existían, con lo que no son nuevas desde el punto de vista de las plazas de escolarización. Otras fueron improvisadas, como la de Los Campos Elíseos de Gijón, donde se celebraba la Feria de Muestras y se pone en marcha un grupo de 16 unidades. Se dotan con maestros titulados y su sueldo corre a cuenta del Estado. También se inicia un proceso de creación de nuevas escuelas que dará sus frutos a partir de 1932, con una media de 150 nuevos colegios anuales. Es la reconversión de una red escolar muy heterogénea que inicia una tendencia ya definitiva hacia la nacionalización de la red. La República quería convertir la enseñanza en su bandera reformista y desarrolla medidas de emergencia bastante significativas.
¿Descendió la tasa de analfabetismo? Es complicado, porque la tasa de analfabetismo había empezado a descender mucho antes. Los niños no figuran como analfabetos, y en aquella época toda la población entre 1 y 10 años lo era. Lo que había era mucho analfabetismo de adultos en edades mayores, sobre todo en mujeres. La nueva red escolar tiene como objetivo no solamente reducir el analfabetismo, sino también modernizar el país y dotar de un conjunto de instituciones escolares para construir ciudadanos.
¿Cómo se planteaban aquellas escuelas? Era una escuela unitaria y laica. No hay ningún tipo de religión, y está fundamentalmente dirigida a desarrollar valores ciudadanos, objetivo que no se logra porque, como todos los años de la República, están rodeados de un tremendo conflicto ideológico. La prohibición de los crucifijos es un conflicto constante, como se ve permanentemente en el diario socialista Avance , que muestra noticias de conflictos en Aller Oviedo o Navia. La idea de una escuela igual para todos quedó reformada por el conflicto anticlerical, como todo en esos años.
¿A qué edad se iba a clase? La edad de enseñanza obligatoria era desde la Ley Moyano de 6 a 12 años. Había lugares donde había escuelas de párvulos con niños menores, pero sorprendentemente, Asturias, tiene ya desde antes de la República el más alto índice de alumnos entre 12 y 14 años porque se preparan para América. Es frecuente que muchos niños a los 8 o 10 años fueran esporádicamente a la escuela, pero con 13 o 14, en vísperas del viaje, acudían con una asiduidad envidiable para tener un mínimo bagaje de los saberes básicos que allí se enseñaban: leer, escribir y contar. Había también algunas nociones de urbanidad y, en algunas escuelas, algunos estudios de comercio, contabilidad, geografía comercial o idiomas, siempre orientados a una actividad fuera del marco rural.
¿Estaban todas esas enseñanzas centralizadas o había alguna parte exclusiva de Asturias? El programa era estatal. Quizá la única variedad es que los maestros asturianos, dirigidos por Antonio José Onieva, habían organizado varios viajes pedagógicos al extranjero. Para financiar esos libros editan dos libros de texto que están en los orígenes del currículum asturiano. El primero, de 1929, fue Asturias. Libro escolar de lectura y era un mosaico de todo tipo de artículos sobre Covadonga, la sidra, la historia de Asturias, la pesca o el ferrocarril. En 1931 editan un segundo libro, Lecturas republicanas , que no tenía orientación regional sino más bien de orientación cívica. Ahí estaban las biografías de los grandes hombres de las finanzas, como (Emilio) Castelar o (Nicolás) Salmerón. Era un libro de lectura con una orientación ya claramente política. Los dos libros, sobre todo el primero, se utilizaron mucho en las escuelas.
¿Se erradicó por completo la enseñanza privada? Los colegios privados religiosos siguieron funcionando todos salvo los dos colegios de los jesuitas en Gijón y Oviedo, que se cerraron al ser expulsada la congregación. En el de Gijón se instalaron automáticamente 12 aulas y el Instituto Jovellanos. Los jesuitas solo mantuvieron los talleres del Revillagigedo, que era un tipo de enseñanza modélica. En el resto de colegios privados estaban financiados por las empresas mineras en Mieres, Langreo o Sotrondio las órdenes religiosas no tenían posibilidad de ejercer la enseñanza. Ahí los padres de los alumnos establecieron mutuas escolares y mantuvieron la enseñanza con los frailes vestidos de paisano. Esto generó un gran conflicto a la izquierda, que veía que la sustitución de la enseñanza religiosa no era efectiva. Pero el gobierno no podía ofertar plazas escolares para estos miles de alumnos. La sustitución de la enseñanza religiosa fue una medida absolutamente precipitada.
¿De dónde venía el material escolar? Había grandes empresas en toda España que se dedicaban a ello, como Dalmau. Lo normal es que se utilizaran libros que servían para varios años, a la manera de la Enciclopedia. Eran libros para enseñar a leer y escribir. Eran típicas las cartillas de caligrafía o de lectura o El camarada de Dalmau. Pero la principal actividad de la escuela era escribir con pluma sobre cuadernos de la caligrafía y hacer las operaciones en la pizarra y el pizarrín. Eso duró hasta los años 50. La lección la escribía el maestro sobre la pizarra. Eso de llevar la mochila con libros que cuestan 50.000 pesetas es una modernidad de ahora.
¿Qué formación tenían los maestros? Hacían el Bachiller elemental -posteriormente se les exige el superior- y después estudiaban en la escuela de Magisterio de Oviedo. Había una escuela de maestros y otra de maestras que durante la República se funden en una sola, que estaba en la calle Uría. La República dota al programa de estudios de los maestros de un mayor contenido pedagógico y elimina las oposiciones, estableciendo el acceso de los maestros a la plaza una vez que acaban los estudios, tras un cursillo de adaptación. Como necesitaban muchos, esto era bastante sencillo, y el de maestro se convierte en un oficio atractivo, con lo que el perfil se modifica. El maestro rural es sustituido por el urbano, atraído por el mejor sueldo y la posibilidad de trabajar. Además, hay un plantel importante de chicas que ven en Magisterio una profesión que entonces se adaptaba a su situación. Tenían un montón de plazas porque las escuelas de niñas eran más necesarias que las de niños.
¿Había siempre esa división por géneros en las aulas? No siempre. Dependiendo de las necesidades. Siempre existieron escuelas mixtas, pero donde el número de niños era suficiente, había escuelas de niños y de niñas. Esa dinámica tampoco la rompió la República.
¿Cómo era la organización administrativa de la educación en Asturias? Hasta principios de siglo la educación dependía de la Universidad. Los rectores, como Fermín Canella, eran quienes ejercían el control de la enseñanza primaria y la dinamizaban. A partir de 1910 y 1912 adquiere cierta autonomía cuando se crean los inspectores. En los años de la República se aumenta la plantilla de inspectores, que más que una función de control dinamizaban la nueva pedagogía con actividades novedosas en aquel momento, como la prensa escolar, las excursiones, los huertos escolares o el día del árbol. Las actividades complementarias eran uno de los objetivos de la Inspección.
¿Cuál cree que fue el cambio más relevante que introdujo la República en materia de educación? El aumento paulatino de la red escolar y prestigiar el papel del maestro.
¿Alguno de los avances conseguidos se mantiene hoy? No. La escuela cambia tanto que son dos mundos radicalmente distintos.
¿Y cuáles cortó el régimen de Franco con mayor rapidez tras la guerra? Sobre todo la dinámica escolar que entendía la escuela como un lugar de convivencia. El franquismo retorna a una escuela memorística y reiterativa, donde los contenidos religiosos pesan en exceso y, de alguna manera, al niño le da igual que le enseñen una cosa que otra, pero al maestro no.
¿Qué otras actividades hubo relacionadas con la educación popular? Son más importantes las misiones pedagógicas que los ateneos, porque estos últimos tuvieron su momento óptimo en los años 10 y 20, pero con la República entran rápidamente en conflicto, porque intentan ser controlados con las siglas políticas.
¿Cómo nacen estas misiones? Es una iniciativa que pone en marcha la República. Se apoyaban en la idea de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol, que era una iniciativa de Vicente Lorante, un indiano del partido reformista de Melquiades Álvarez. Puso en marcha una biblioteca que repartía los libros por las aldeas y organiza actuaciones culturales, como obras de teatro, audiciones musicales y proyección de películas. Esta experiencia la trasladaron a las misiones pedagógicas de Madrid. Se ponen en marcha distintos colectivos que van por Madrid, Guadalajara, Andalucía o la Cordillera Cantábrica, difundiendo la cultura a la manera en la que los misioneros difundían la religión.
¿Qué repercusión tuvo la iniciativa en Asturias? Tuvieron bastante incidencia, sobre todo porque actuaron en Cangas del Narcea, Degaña, Ibias o Besullo, que era el pueblo natal de Alejandro Casona, que fue una de las personas implicadas en el proyecto. Había películas, teatro -normalmente teatro clásico español- música -de los cosacos rusos o de Beethoven-, poesía o reproducciones de obras de Velázquez o Goya que estaban en El Prado. Era una auténtica sorpresa para la gente de los pueblos. Pero evidentemente el valor de las misiones fue más propagandístico que real, porque en aquel momento la España rural era el 60% de la población, y esto fue algo que llegó a cuatro pueblos. Indica el intento de trasladar esa cultura urbana y burguesa a todos los sectores de población. Pasaba un poco como Bienvenido, Mister Marshall . Pasaban, estaban cuatro días y se iban. Después, todo parecía un sueño.
¿Cómo se lograba la financiación necesaria para mantener este sistema educativo? El Gobierno puso en marcha el patronato de misiones pedagógicas. Eran grupos de maestros o estudiantes que los veranos de 1932 y 1933 acudían a estos pueblos. Estaban tres o cuatro días en cada pueblo y después dejaban una biblioteca como legado, para que la gente no tuviera un contacto excesivamente superficial.
¿Qué tuvo que ver Federico García Lorca en esto? Dentro de esta iniciativa estaba el grupo de teatro de La Barraca de Lorca. Estuvo en Oviedo, Avilés y también en Grado. En Oviedo actuó en El Fontán y generó cierta polémica, porque el Ateneo Popular de Oviedo ocupó la mayor parte de las sillas. Algo que se entendía como popular se convirtió en elitista y eso provocó ciertos roces, aunque en realidad Lorca también pertenecía a una élite.
Con la pérdida de peso de los ateneos obreros, ¿dónde se llevaba a cabo la formación para el empleo? El único que realmente preparaba para el empleo era el Ateneo Obrero de Gijón. Aquí había clases de comercio, corte y confección para las mujeres, cálculo, inglés, francés o dibujo técnico. Pero sobre todo eran enseñanzas teóricas para el empleo y Gijón fue excepcional. El resto de los ateneos, por lo general, estaban enfocados a la lectura y a la convivencia. Había periódicos y salas para oir la radio. Llega hasta los años de la República, pero no tiene un peso significativo. Hacía una labor más importante la Escuela de Comercio, que estaba en la calle Tomás y Valiente de Gijón, o lo que se llamaban los Laboratorios, en el Natahoyo, o la Escuela de Aprendices de Trubia. Eran instituciones dedicadas a la formación de aprendices. También había una en la Fábrica de Armas. De alguna manera, la enseñanza profesional no existía en aquellos años más que en el marco de las empresas.
Fuente: LA VOZ DE ASTURIAS
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