dimarts, 2 de novembre de 2010

Cómo sobrevivir a Mauthausen


Mayte Cortés
José Marfil, natural de Rincón de la Victoria, asegura que el oficio de carpintero fue posiblemente lo que le salvó de morir en el campo de concentración tras pasar cuatro años.
"No soy más que un testigo y quisiera que la juventud defendiese su libertad y lleve una vida con tranquilidad y en armonía. Es poco lo que me queda, pero lo consagro a esta memoria", es el rotundo mensaje de José Marfil, un superviviente del campo de exterminio nazi de Mauthausen, que ayer volvió a su ciudad natal después de 75 años. Dice pausado en un perfecto español aunque con un ligero acento francés que la de esta semana es su última misión: contar a todos las atrocidades que vivió en los campos de concentración y aleccionar a los jóvenes: "Me preocupan que puedan seguir a ciertos individuos que les hablen de totalitarismos".
Marfil tiene 89 años y nació en Rincón de la Victoria. Vivió también en Torremolinos y se marchó con 7 años a Barcelona. Su padre era inspector de aduanas y en los años 30 se fue hasta la Ciudad Condal con sus ocho hijos. Al declararse la Guerra Civil su padre luchó defendiendo la República. Él aprendió el oficio de carpintero que fue posiblemente lo que le salvó de morir en Mauthausen después de pasar allí cuatro años. "Es imposible recordar. No eran campos de concentración, sino fábricas de exterminación. Nos veían como a un palo al que quemar. Yo tuve mucha suerte. Supe evitar ciertas cosas, otras no, y trabajar como carpintero me ayudó bastante", explica José, que recuerda que sólo 2.000 de los 20.000 españoles encerrados lograron sobrevivir.

Cuenta entonces que con 18 años se enroló en la "quinta del biberón" porque pensó que "Francia era una potencia y que con los ingleses venceríamos al fascismo". Desgraciadamente, José y su padre -que fue el primer español deportado en morir en Mauthausen- fueron tomados presos por los nazis en la bolsa de Dunkerque y trasladados al peor campo de concentración que existía, "la vida hay que vivirla, yo he tenido suerte y he llegado bastante lejos, aunque hubiese querido que hubiese sido de otra forma. No se puede tener todo lo que uno quiere", dice un "indestructible" José (como el mismo se define) que ha preferido llegar a Rincón de la Victoria conduciendo su propio coche. Marfil será el protagonista de la última mesa redonda de las jornadas que el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria y la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica han organizado en este municipio axárquico. Contará sus vivencias en Mauthausen como lo ha hecho en su libro He sobrevivido al infierno nazi. Un texto que actualmente sólo está en francés y que el colectivo pretende editar en español. Las jornadas abordarán otros temas como La historia oculta de las fosas y Los niños de la Guerra.

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