divendres, 10 de desembre del 2010

Las cartas que Gandhi escribió a Hitler


Abadiadigital.com

El 23 de julio de 1939, sólo unas semanas antes de que la Alemania nazi invadiera Polonia y el Reino Unido, Australia, Francia, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Canadá le declararan la guerra, Mahatma Gandhi le escribió una carta a Adolf Hitler rogándole, por el bien de la humanidad, que hiciera lo posible para evitar el inicio de un conflicto armado que podría causar la muerte de millones de personas, como desgraciadamente así acabó sucediendo.
El gobierno británico nunca permitió que la misiva llegara a manos del Führer.
Traducción casera:
Querido amigo,
Algunos amigos han estado pidiéndome que le escriba por el bien de la humanidad. Pero me he resistido a su petición porque me parecía que una carta mía sería una impertinencia. Algo me dice que no debo calcular y que debo hacer mi llamamiento por cualquier cosa que valga la pena.
Es muy claro que hoy en día es la única persona en el mundo que puede evitar una guerra que podría reducir la humanidad al estado salvaje. ¿Debe pagar ese precio por un objetivo, por muy digno que pueda parecerle? ¿Escuchará el ruego de alguien que deliberadamente ha rechazado el método de la guerra, no sin considerable éxito? En cualquier caso espero su clemencia si me he equivocado al escribirle.
Un año más tarde, concretamente el 24 de diciembre de 1940, Gandhi escribió una segunda carta al genocida de Braunau am Inn en la que, una vez más, le pidió que pusiera fin a la guerra y que tuviera en cuenta que aun resultando vencedor de la misma, ello no probaría que tenía razón, sino simplemente que su poder de destrucción era mayor que el del resto de contendientes.
Aquí tenéis el contenido de esta segunda misiva :
Yo no tengo enemigos. Mi ocupación en la vida durante los últimos treinta y tres años ha sido ganarme la amistad de toda la humanidad fraternizando con los seres humanos, sin tener en cuenta la raza, el color o la religión.
Espero que tenga usted el tiempo y el deseo de saber cómo considera sus actos una buena parte de la humanidad que vive bajo la influencia de esa doctrina de la amistad universal. Sus escritos y pronunciamientos y los de sus amigos y admiradores no dejan lugar a dudas de que muchos de sus actos son monstruosos e impropios de la dignidad humana, especialmente en la estimación de personas que, como yo, creen en la amistad universal. Me refiero a actos como la humillación de Checoslovaquia, la violación de Polonia y el hundimiento de Dinamarca. Soy consciente de que su visión de la vida considera virtuosos tales actos de expoliación. Pero desde la infancia se nos ha enseñado a verlos como actos degradantes para la humanidad. Por eso no podemos desear el éxito de sus armas.
Pero la nuestra es una posición única. Resistimos al imperialismo británico no menos que al nazismo. Si hay alguna diferencia, será muy pequeña. Una quinta parte de la raza humana ha sido aplastada bajo la bota británica empleando medios que no superan el menor examen. Ahora bien, nuestra resistencia no significa daño para el pueblo británico. Tratamos de convertirlos, no de derrotarlos en el campo de batalla. La nuestra es una rebelión no armada contra el gobierno británico. Pero los convirtamos o no, estamos totalmente decididos a conseguir que su gobierno sea imposible mediante la no colaboración no violenta. Es un método invencible por naturaleza. Se basa en el conocimiento de que ningún expoliador puede lograr sus fines sin un cierto grado de colaboración, voluntaria u obligatoria, por parte de la víctima. Nuestros gobernantes pueden poseer nuestra tierra y nuestros cuerpos, pero no nuestras almas. Pueden tener lo primero sólo si destruyen por completo a todos los indios: hombres, mujeres y niños. Es cierto que no todos podrán llegar a tal grado de heroísmo, y que una buena dosis de temor puede doblegar la revolución; pero eso es irrelevante. Pues si en la India hay un número suficiente de hombres y mujeres que están dispuestos, sin ninguna mala voluntad contra los expoliadores, a entregar sus vidas antes que doblar la rodilla ante ellos, habrán mostrado el camino hacia la libertad de la tiranía de la violencia. Le pido que me crea cuando digo que encontrará usted un inesperado número de tales hombres y mujeres en la India. Durante los últimos veinte años han estado formándose para ello.
Durante el último medio siglo hemos estado intentando liberarnos del gobierno británico. El movimiento por la independencia no ha sido nunca tan fuerte como ahora. El Congreso Nacional Indio, que es la organización política más poderosa, está tratando de conseguir este fin. Hemos logrado un éxito muy apreciable por medio del esfuerzo no violento. Estamos buscando los medios correctos para combatir la violencia más organizada en el mundo, representada por el poder británico. Usted le ha desafiado. Ahora queda por ver cuál es el mejor organizado: el alemán o el británico. Sabemos lo que la bota británica significa para nosotros y las razas no europeas del mundo. Pero nunca desearíamos poner fin al gobierno británico con la ayuda de Alemania. En la no violencia hemos encontrado una fuerza que, si está organizada, sin duda alguna puede enfrentarse a una combinación de todas las fuerzas más violentas del mundo. En la técnica no violenta, como he dicho, no existe la derrota. Todo es «Vencer o morir» sin matar ni hacer daño. Se puede usar prácticamente sin dinero y, claro está, sin la ayuda de la ciencia de la destrucción que tanto han perfeccionado ustedes.
Me asombra que no perciba usted que esa ciencia no es monopolio de nadie. Si no son los ingleses, será otra potencia la que ciertamente mejorará el método y le vencerá con sus propias armas. Además, no está dejando a su pueblo un legado del que pueda sentirse orgulloso, pues no podrá sentirse orgulloso de recitar una larga lista de crueldades, por muy hábilmente que hayan sido planeadas.
Por consiguiente, apelo a usted, en nombre de la humanidad, para que detenga la guerra. No perderá nada si pone todos los asuntos en litigio entre usted y Gran Bretaña en manos de un tribunal internacional elegido de común acuerdo. Si tiene éxito en la guerra, ello no probará que usted tenía razón. Sólo probará que su poder de destrucción era mayor. Por el contrario, una sentencia de un tribunal imparcial mostrará, en la medida en que es humanamente posible, cuál de las partes tenía razón.
Sabe que, no hace mucho tiempo, hice un llamamiento a todos los ingleses para que aceptaran mi método de resistencia no violenta. Lo hice porque los ingleses saben que soy un amigo, pese a ser un rebelde. Soy un desconocido para usted y para su pueblo. No tengo coraje suficiente para hacerle el llamamiento que hice a todos los ingleses, aunque se aplica con la misma fuerza a usted que a los británicos.
Durante esta estación, cuando los corazones de los pueblos de Europa ansían la paz, hemos suspendido incluso nuestra pacífica lucha. ¿Es demasiado pedir que haga un esfuerzo por la paz en un tiempo que tal vez no signifique nada para usted personalmente, pero que tiene que significar mucho para los millones de europeos cuyo mudo grito de paz oigo, pues mis oídos pueden escuchar la voz de millones de personas mudas?.

dimecres, 8 de desembre del 2010

Un componente del dentífrico pone en peligro la calidad de los ríos españoles


El triclosán, un potente agente antibacteriano, habitual en las pastas dentífricas, pone en peligro la calidad del agua de los ríos españoles, según un estudio sobre este elemento que países como Suecia ya han prohibido por considerarlo tóxico para las comunidades fluviales

Cadenaser.com Esta alerta se recoge en un estudio realizado por miembros del Instituto Catalán de Investigación del Agua que se ha presentado recientemente en Girona, en la primera conferencia SCARCE, el consorcio formado por doce instituciones españolas relacionadas con la investigación del agua y universitarias.
La concentración ambiental del triclosán -que además de en la pasta de dientes está en jabones, desodorantes y otros cosméticos, como agente desinfectante- provoca un aumento de la mortalidad bacteriana y una reducción de la eficacia fotosintética de las algas
El triclosán es un bactericida de uso común que sobrevive a las diversas etapas de depuración en las plantas de tratamiento de aguas residuales y que posiblemente llega a los ecosistemas fluviales, un problema que se incrementa en zonas mediterráneas, donde la escasez de agua provoca una baja capacidad de dilución, e incrementa el riesgo ambiental potencial de este agente.
Otros riesgos derivados de su concentración en el agua de los ríos, a donde llegan a pesar de las depuraciones, es una inhibición de los mecanismos de extinción no fotoquímica, así como un aumento de la toxicidad, cuando se producen combinaciones con otros productos, especialmente de procedencia farmacéutica.


Sobrevive a la depuración
A pesar de que el triclosán está presente en bajas concentraciones en los sistemas fluviales, su capacidad de sobrevivir a los procesos de depuración y la toxicidad detectada en componentes (algas) demuestra que su mezcla con otros productos puede ser tóxica para las comunidades fluviales.
Según el director del Instituto catalán de investigación del agua (ICRA, según su siglas en catalán) y uno de los investigadores del estudio, Damià Barceló, "es sintomático que Suecia ya haya prohibido el uso del triclosán. En España se está haciendo un seguimiento continuado del tema desde hace años".

dimarts, 7 de desembre del 2010

Claves para entender que "se cuece" en la cumbre sobre cambio climático


Marina Segura Ramos (EFE).

La cumbre sobre cambio climático de Cancún reune a cerca de 200 gobiernos para buscar un "heredero" al Protocolo de Kioto, un proceso complejo en el que intervienen multitud de factores y aspectos claves.
A continuación se desgranan algunos de los elementos esenciales del proceso de negociaciones internacionales que está teniendo lugar en la ciudad mexicana (del 29 de noviembre al 10 de diciembre, aunque no será hasta el día 6 cuando acudan los principales líderes políticos).
1.- ¿Qué se persigue en la próxima cumbre sobre cambio climático en Cancún (México)?
Las 194 naciones que participan en la 16 edición de la cumbre de Naciones Unidas quieren avanzar en la construcción de un tratado vinculante de lucha contra el cambio climático, que sustituya al Protocolo de Kioto (entró en vigor en 2005 y expira en diciembre de 2012).
El acuerdo suscrito en la ciudad japonesa obliga a las naciones más industrializadas del mundo a recortar sus emisiones de efecto invernadero en, al menos, un 5,2 por ciento debajo de los niveles de 1990. (En el caso español el porcentaje se eleva hasta el 15 por ciento).
2- ¿Hay perspectivas de éxito? Después de la frustración vivida en la anterior cumbre de Copenhague, la atmósfera previa a Cancún es de prudencia y se admite la dificultad de firmar un acuerdo vinculante. No obstante, sí hay voluntad de trabajar en metas concretas para allanar el camino de la siguiente reunión de alto nivel de Sudáfrica (2011).
En Copenhague, las naciones se avinieron a firmar un acuerdo no vinculante para que el crecimiento de la temperatura del planeta no supere los dos grados(con respecto a los niveles preindustriales). Además, los países avanzados prometieron ayudas millonarias a los más pobres.
Muchos albergan el temor de que Cancún acabe en un partido de ping-pong entre China y EEUU, y se menoscabe tanto el papel de la Unión Europea como el del resto de las naciones.
3- ¿Qué decisiones prácticas pueden adoptarse en la 16 Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP16)?
La creación de un "Fondo Verde" para ayudar a los países en desarrollo a afrontar el cambio climático y reducir sus gases de efecto invernadero. En marzo, el Fondo Monetario Internacional propuso esta iniciativa, que defiende que la emisión de "bonos verdes" podría generar 100.000 millones de dólares al año para 2020.
Acordar un mecanismo de verificación que permita el control riguroso y la comparación de las reducciones de CO2 por Estado. China, India y otros países emergentes admiten que los programas de mitigación financiados por países desarrollados estén sujetos a controles e inspecciones internacionales, pero rechazan que se someta al mismo proceso las acciones voluntarias y por cuenta propia que tomen los países en vías de desarrollo.
Definir con más precisión una estrategia para reducir las emisiones resultantes de la deforestación. De hecho, ya hay consensos avanzados en este área. Cada año se pierden en el mundo nueve millones de hectáreas de bosque, el equivalente a doce metros cuadrados por habitante. África y América Latina son las zonas más afectadas por el fenómeno, según datos de la FAO.
4- ¿Por qué el papel de China es tan determinante en el proceso de negociación?
El gigante asiático es el mayor productor de carbón y el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo (24 por ciento del total en 2009). El pasado año, sus gases contaminantes crecieron un 9% (las de EEUU -el segundo país emisor del mundo- bajaron un 7% en ese mismo año).
Su rápido y fuerte ritmo de crecimiento económico para los próximos años, con la consecuente emisión de gases invernadero, puede hacer peligrar el esfuerzo del resto de los Estados parte del Protocolo de Kioto para contrarrestar el cambio climático.
Pero China también quiere una oportunidad para alcanzar su pleno desarrollo industrial, igual que la tuvieron Estados Unidos o Europea antes de que comenzaran a preocuparse por la reducción de las emisiones.
Exige, además, que los países ricos en su conjunto y como objetivo a medio plazo disminuyan en 2020 sus emisiones por lo menos hasta un 40% (respecto a los niveles de 1990).
En Copenhague, EEUU se ofreció a rebajar un 17% sus niveles de CO2 respecto a 2005 (un 3% si se mide en relación a 1990), bastante menos que el compromiso de la Unión Europea (20% para el año 2020, una cifra que se plantea incrementar hasta el 30%).
5- ¿Cuáles son los riesgos e impactos del cambio climático para el mundo?
. La emisión de los gases de efecto invernadero causarán, según las predicciones, un aumento de la temperatura media del planeta entre 1,8 y 4 grados en el presente siglo. Los pronósticos más pesimistas apuntan a subidas de hasta 6,1 grados.
. El cambio climático puede afectar al acceso al agua potable. Más de mil millones de personas carecen de agua y se espera que su número se duplique para 2025 debido al aumento de las sequías.
. Los expertos apuntan que el nivel global de producción agraria se mantendrá dentro de las expectativas en los próximos cien años, pero a escala regional el impacto del aumento de las temperaturas en este sector será más fuerte.
. El fenómeno puede alterar la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas. Algunos de sus efectos son la deforestación, la alteración de las rutas migratorias y cambios en los patrones reproductivos.
Se teme que los bosques dejen de funcionar como sumideros de carbono; los arrecifes de coral mueran por calor y los glaciares, ecosistemas polares y alpinos desaparezcan.
Puede derivar en un aumento del riesgo de contraer enfermedades como la malaria, el dengue, fiebre amarilla o encefalitis.
Durante el último siglo, el nivel medio del mar subió de 10 a 25 centímetros, se cree que debido al aumento de las temperaturas.
El informe del IPCC augura un incremento de 18 a 59 centímetros para el 2100, cinco veces más rápido que en los últimos cien años.

dilluns, 6 de desembre del 2010

¿Hay que importar el sistema de recogida de envases de Alemania?


Clemente Álvarez
Supermercado Real de la calle Karl Marx, en el sur de Berlín (Alemania). Clientes acuden a una sala especial con varias máquinas para devolver envases vacíos de cerveza, agua, refrescos... Introducen la botella o la lata usada en una abertura y a cambio reciben un ticket que pueden canjear por dinero en caja: por cada envase devuelto, recuperan 0,25 euros. ¿Se puede implantar algo parecido en España?
Hace siete años que Alemania introdujo este sistema de depósito, devolución y retorno (SDDR) y hoy este país ha alcanzado una tasa de recuperación de estos envases del 98,5%. Ahora, un grupo de entidades ambientales y sociales españolas han creado una nueva organización, Retorna, para reclamar la inclusión de este sistema en España, aprovechando que hay que cambiar la Ley para transponer una nueva directiva europea de residuos. Este post es el resultado de un viaje a Berlín con otros periodistas organizado y financiado por Retorna.
Al introducir la lata o la botella en alguna de las tres máquinas del supermercado Real, un sensor identifica el tipo de envase y comprueba que pertenece al sistema alemán de depósito. Si es así, puede ser un recipiente de un solo uso (que ahora hay que reciclar) o de múltiples usos (que habrá que lavar y reutilizar). En el primer caso, al comprarlo el consumidor tuvo que dejar un depósito de 25 céntimos de euro que ahora le será devuelto. La máquina se traga el envase vacío, compacta el material en su interior e imprime un recibo con el reembolso para el cliente. Si se trata de un envase para reutilizar, el montante del depósito es distinto y la botella pasa a un cuarto contiguo donde se va juntando en cajas con otras del mismo tipo.
“Esto no supone ningún coste adicional para el consumidor”, asegura Maria Elander, de Deutsche Umwelthilfe, la ONG que impulsó la instauración de este sistema de depósitos en Alemania, como ocurre en otros 32 países o regiones del mundo, entre ellos, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia u Holanda: “Sólo pagan los que no devuelven el material: el que contamina paga”.
Siete años después de la inclusión del sistema SDDR en Alemania, sus defensores aseguran que uno de sus efectos más impactantes salta rápidamente a la vista en cualquier ciudad: las latas y botellas tiradas en el suelo desaparecen de golpe de las calles o espacios públicos. Lo que antes era basura, se cambia ahora por dinero. “No sólo reciclamos más, también lo hacemos con mayor calidad”, incide Elander, que explica que al no juntarse con basura, el material recuperado para reciclar es de mayor pureza y se puede vender a un precio mucho mayor. “Cuando preguntamos a los consumidores, el 80-90% nos dice que le gusta el sistema”, asegura la alemana.
Al principio, los comerciantes eran reacios a la introducción de este sistema, pues son los únicos que se ven forzados a realizar importantes inversiones para recoger los envases: una de las máquinas del supermercado Real cuesta entre 15.000 y 20.000 euros. Sin embargo, según la representante de Deutsche Umwelthilfe, esta percepción inicial ha cambiado por completo, pues ahora las superficies comerciales sacan dinero de estas máquinas. Aparte del 1,5% de los depósitos cuya devolución nadie reclama, en Alemania los envases devueltos en cada establecimiento pasan a ser propiedad de este, siendo una materia prima que tiene un precio en el mercado: una tonelada de plástico PET se paga a unos 400 euros y una tonelada de aluminio a unos 1.000 euros. En los países escandinavos que también usan este sistema de depósito, el material no acaba siendo propiedad de los comerciantes, sino de un gestor central que sí paga a los comerciantes un porcentaje de todos los envases que se recojan en sus establecimientos. La propuesta de Retorna es introducir en España un depósito de 0,25 euros como el alemán, pero con un modelo similar al de los países escandinavos.
En Alemania se recuperan al año unos 16.000 millones de envases: un 80% de ellos son tragados por estas máquinas en supermercados y el 20% restante se recolecta de forma manual en pequeños comercios. Todos los establecimientos están obligados a recoger lo que venden, pero, según Elander, las grandes superficies se han dado cuenta que estas máquinas pueden ser también un reclamo para atraer clientes. "Las colocan al final de las tiendas", comenta.

En la planta de conteo de envases de Großräschen, a 136 km de Berlín, se rompe el sello de las puertas de un nuevo camión para descargar botellas y latas recuperadas de forma manual en pequeños comercios. Las latas y botellas van metidas en sacos especiales precintados e identificados con códigos de barras. “Nosotros aquí trabajamos con dinero, es un trabajo muy sensible”, incide Hans-Joachim Bevers, representante de la empresa de logística Rhenus, que especifica que en cada uno de estos camiones se transportan entre 30.000 y 40.000 unidades; es decir, entre 7.500 y 10.000 euros en depósitos.
Esta instalación de conteo, una de las siete existentes en Alemania, tiene poco ver con una planta de separación de residuos en España. El ambiente es limpio, no hay malos olores y lo que sale de los sacos precintados no es desde luego tratado como basura. Cada envase es escaneado varias veces, uno a uno, para identificarlo y verificar que pertenece al sistema alemán de depósitos. Luego se separan por materiales (incluido por el color del plástico) y se compactan para luego vender esta materia prima a los recicladores. En Alemania, el 85% de los envases de cerveza son botellas reutilizables y el 15% envases de un solo uso para reciclar.
En España, la mayor parte de los envases (salvo los de vidrio) se deben tirar en el contenedor amarillo, haciéndose cargo de ellos la empresa gestora Ecoembes, que recibe dinero de los fabricantes para su reciclaje (por el llamado punto verde). “Ahora, como mucho el 30% de los envases va al contenedor amarillo, el resto acaba en vertederos, en incineradoras o tirados en calles o playas”, asegura Víctor Mitjans, de la Fundació Catalana per a la prevenció de Residus i el Consum Responsable, una de las organizaciones impulsoras de Retorna, junto a Greenpeace, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, Fundación Global Nature, CCOO, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) o las 350 empresas del Gremi de Recuperació de Catalunya. “Llevamos 10 años con el contenedor amarillo y estamos estancados”, defiende Mitjans, que recalca que los fabricantes pagan sólo por los envases que se tiran en el contenedor amarillo, pero no por el 70% restante que asegura sigue desperdigándose por cualquier parte. “Eso lo paga la ciudadanía a través de tasas e impuestos de los entes municipales para la limpieza de las calles”.
La propuesta de Retorna para España es que se ponga, de momento, un depósito de 0,25 euros para los envases de refrescos, agua, cerveza y cerveza de un solo uso y que el resto de los envases -o embalajes- se sigan tirando al contenedor amarillo o a los iglúes verdes (el vidrio). Como explica la representante de Deutshe Umwelthilfe, esto mismo se comenzó a hacer en Alemania en 2003. “Los dos sistemas se juntaron y ahora el sistema de punto verde es mucho más eficiente”.

dissabte, 4 de desembre del 2010

Crítica a la élite de Davos


Susan George
En mi trabajo, observo que una de las cosas más difíciles de hacer entender al público -el mío suele componerse de personas generosas e inquietas- es que andan por ahí una serie de individuos resueltos, poderosos y educados pero de veras peligrosos; que comparten intereses de clase, sacan un extraordinario provecho del statu quo, se conocen unos a otros, se mantienen unidos -y quieren que básicamente no cambie nada.

De todos modos, me gustaría dejar claro que no estoy poniendo en entredicho la ética individual de nadie -seguro que hay un montón de banqueros bondadosos, empresarios magnánimos y ejecutivos socialmente responsables-; sólo estoy diciendo que, como clase que son, hay que contar con que se comportarán de determinada forma aunque sólo sea porque están al servicio de un sistema muy concreto. Un hombre de gran perspicacia lo expresó mejor de lo que yo pueda hacerlo. En su principal obra escribió:

"Todo para nosotros y nada para los demás parece haber sido la ruin máxima de los amos de la humanidad en las diversas épocas de la historia".

Se trataba de Adam Smith en La riqueza de las naciones, escrito en 1776 y considerado universalmente el primer estudio exhaustivo sobre la naturaleza y la práctica del capitalismo. Esta obra maestra también ha sido utilizada para justificar toda suerte de perjuicios y diversos usos y costumbres que Smith condenaba, especialmente en su otra obra famosa, La teoría de los sentimientos morales. Tras anunciar la "ruin máxima de los amos de la humanidad", pasa a explicar cómo los grandes propietarios de su época preferían tener un par de hebillas de zapatos con diamantes o "algo igual de frívolo e inútil" a proporcionar el "mantenimiento o, lo que es lo mismo, el precio del mantenimiento de mil hombres al año". Plus ça change...

Los amos de la humanidad siguen con nosotros y, para los fines que aquí me propongo, los llamaré la clase de Davos porque, como las personas que se reúnen cada enero en la estación de invierno de Suiza, son nómadas, poderosos e intercambiables. Algunos tienen poder económico y casi siempre una considerable fortuna personal. Otros poseen poder administrativo y político, ejercido sobre todo en nombre de los primeros, que les recompensan debidamente. Sin duda existen contradicciones entre sus miembros -los ejecutivos de una empresa industrial no siempre tienen exactamente los mismos intereses que sus banqueros-, pero en general, cuando se trata de decisiones sociales, están de acuerdo.

(...) La clase de Davos es siempre sumamente pequeña en comparación con la sociedad, y sus miembros lógicamente tienen dinero, unas veces heredado, otras ganado con su esfuerzo, pero lo más importante es que cuentan con sus propias instituciones sociales -clubes, las mejores escuelas para sus hijos, barrios, consejos de administración, obras benéficas, destinos de vacaciones, organizaciones de admisión reservada, acontecimientos sociales exclusivos y de moda, etcétera-, las cuales ayudan a reforzar la cohesión social y el poder colectivo. Dirigen nuestras principales instituciones, incluidos los medios de comunicación, saben exactamente lo que quieren y están mucho más unidos y mejor organizados que nosotros. Sin embargo, esta clase dominante presenta también puntos débiles, uno de los cuales es que tiene una ideología, pero prácticamente carece de ideas y de imaginación.

En este libro expongo el hecho de que ellos dirigen la cárcel en la que estamos. Aún quieren "todo para ellos y nada para los demás", pero desde la época de Adam Smith "los demás", mediante su propia lucha, han aprendido a leer, escribir y pensar de forma crítica; están mejor informados, poco a poco han ido consiguiendo un cierto grado de poder para sí mismos, con lo cual tienen mucha más experiencia política que la gente del siglo XVIII. Por tanto, hay que mantenerlos bajo una supervisión más inteligente y estratégica.

La clase de Davos, pese a los agradables modales y la bien entallada ropa de sus miembros, es depredadora. No cabe esperar que actúen de manera lógica, pues no están pensando en intereses a largo plazo, por lo general ni siquiera los suyos, sino en comer ahora mismo. También están muy versados en gestión carcelaria y encargan a los vigilantes mejor preparados y más listos el control de nuestros movimientos.

(...) El hombre de Davos (y también desde luego la mujer) presenta características específicas en cada país, pero actualmente es también una especie internacional cuyas ideas, si se les puede llamar así, son prácticamente las mismas en todas partes. Dado que sigue forzosamente las reglas capitalistas, mantiene la economía en un estado crónico de sobreproducción y no necesita la mayor parte de la mano de obra del mundo. La democracia se interpone en su camino, y si le hace falta arrastrarnos a las miserias del siglo XIX y tiene la libertad para hacerlo, pues eso hará. Si en el proceso destruye la sociedad y el planeta, lástima. Habrá más suerte la próxima vez, quizá en un planeta distinto -aunque él ya no andará por ahí como individuo-. Confíen en la palabra de Adam Smith si no confían en la mía: esta clase busca de veras "todo para sí misma y nada para los demás".

Igual que el cambio ideológico y el ascenso del hombre de Davos, la fase actual del capitalismo global data aproximadamente de principios a mediados de la década de 1970, y en general recibe el nombre de "neoliberalismo": se basa en la libertad para la innovación financiera con independencia de adónde pueda conducir, así como en la privatización y la desregulación, el crecimiento ilimitado, el mercado libre y supuestamente autorregulado y el libre comercio. Esto dio origen a la economía de casino, que ha fracasado y está totalmente desprestigiada, al menos en la cabeza de la gente.

La mayoría de las personas no piden más pruebas; ven a la perfección que el sistema no funciona para ellas, ni para sus familias, sus amigos o su país. Muchos reconocen también que es perjudicial para la inmensa mayoría de los habitantes de la tierra y para el propio planeta. El andamiaje ideológico y político que lo sostenía se ha venido abajo junto con la estructura financiera, lo que ha aplastado a millones de vidas obligando al establishment global a adoptar medidas sin precedentes que han supuesto un coste enorme para los ciudadanos, sin garantías de que esos planes ideados a toda prisa vayan a ser suficientes.

Ya es hora de actualizar la frase de Lenin -"los capitalistas nos venderán la soga con la que los colgaremos". Hoy es aún peor: los capitalistas se venden unos a otros la soga con la que se ahorcan y nos arrastran a los demás con ellos. Así es como provocaron la catástrofe actual, vendiéndose unos a otros sogas a las que ponían nombres extravagantes o acrónimos que al final resultaron ser productos financieros sumamente peligrosos. Los gobiernos se apresuraron a evitarles un final ignominioso antes de que llegaran a expirar. Pero que no cunda el pánico: quizás hayan metido la pata en su primer intento de suicidio, pero probarán de nuevo.

Sus crisis, nuestras soluciones, de Susan George. Editado por Intermón Oxfam e Icaria Editorial. Precio: 19 euros

divendres, 3 de desembre del 2010

Una gota del África más pobre en el Caribe


Meses después del terrible terremoto, el país sigue hecho añicos. No sólo los edificios y las carreteras, también las personas están hechas añicos. En medio de los escombros sin recoger, 1.300.000 haitianos viven bajo los plásticos.

JAVIER AYUSO

Ajenos a todo y a todos, miles de haitianos celebran en Saut d'Eau, a unos 60 kilómetros al norte de Puerto Príncipe, "el compromiso". Un ritual medio católico, medio vudú, que les hace entrar en trance y olvidar su miseria por unos días. Y es que, aunque esté en América, Haití es África. Comparte con ese continente las raíces, el color, las costumbres y, sobre todo, la pobreza. Meses después del terremoto, el país sigue hecho añicos. No solo los edificios y las carreteras, también las personas están hechas añicos. En medio de los escombros sin recoger, 1.300.000 haitianos viven bajo los plásticos de 1.384 campos de desplazados (900 de ellos en la capital), esperando el momento de volver a sus casas. Un momento que se retrasa mes a mes, mientras 5.300 millones de dólares de los principales donantes internacionales esperan a que haya un Gobierno decidido a actuar con un proyecto y sin corrupción.
Haití ya era un agujero negro antes del terremoto que mató a más de 200.000 personas, y si no fuera por los cientos de ONG que trabajan allí desde el 12 de enero, la vida se hubiera acabado para los nueve millones y medio de habitantes del país caribeño
. Los haitianos llevan siglos acostumbrados a caer y a levantarse, pero la tarde en que tembló la tierra de la isla marca un antes y un después para el Estado más pobre de América. Los más optimistas piensan que las ayudas internacionales pueden servir para despertar de cientos de años de miseria y reinventarse a sí mismos. Pero la realidad es que los haitianos no creen en milagros, aunque recen a Dios y a los loas.
Pier Janis tiene 37 años, seis dedos en cada mano y una mirada perdida, como de bruja. Es santera y dice que habla con Dios, mientras fuma sin parar. Lleva cuatro días en Saut d'Eau atendiendo a los cientos de fieles que se le acercan para que les ponga en contacto con Dios y con los loas (santos del vudú). Por una pequeña cantidad de dinero, les ayuda a comunicarse con el más allá, en una pequeña cueva llena de velas encendidas, junto a las dos cataratas de 30 metros de altura.
"Aquí encontré hace muchos años el poder de los loas", explica en una mezcla de francés y creole. "Mis padres tenían los mismos poderes y me los traspasaron. Los fieles vienen a que les ayudemos a encontrar el camino. El bien y el mal conviven juntos y hay que apartar a los espíritus del mal para encontrar el buen camino. Yo les ayudo".
"¿Por qué sucedió el terremoto en Haití?".
La respuesta tarda unos segundos, un par de caladas del cigarrillo, en salir de su boca. "Había mucha gente haciendo el mal y no se rezaba lo suficiente". Tras la sentencia, extiende la mano en busca de unas monedas.
La fiesta continúa junto a las dos enormes cascadas y otras tres o cuatro más pequeñas. Cientos de personas se apelotonan medio desnudas en busca de su purificación. Se lavan con hojas de basilisco y unos jabones que venden a la entrada y cantan. Hay muchas más mujeres que hombres. Al ruido del agua se une un estruendo de cigarras que también quieren participar de la fiesta.
El día transcurre entre rezos, lloros y velas encendidas. En una esquina, otra santera de más edad que Pier Janis llora frente a una fiel que ha ido a consultarla. "Aleluya. Te quiero mucho, Dios", grita con estrépito, mientras pone sus manos sobre los hombros de la mujer, que mira al cielo entre enormes lagrimones. Nadie se inmuta cuando empieza a llover torrencialmente. Parece que forma parte del ritual.
Poco a poco, los fieles van abandonando las cataratas y bajan hacia el pueblo, en donde un tumulto de miles de personas continúa la fiesta. Los creyentes se mezclan con grupos de jóvenes que vienen como al carnaval. La calle principal está llena de pequeños puestos de comida en donde las mujeres cocinan arroz, frijoles, manos de cerdo, carne guisada y patacones de plátano frito. Las botellas de ron corren de boca en boca.
Un grupo de mujeres vestidas con trajes azul claro y blanco avanzan, cantando en creole. Todas llevan el mismo escapulario de la Virgen de los Milagros. Una de ellas explica que han venido del norte de la isla para rezar. Se reconoce católica, pero no hace ningún feo al vudú. "Las dos cosas son parecidas", dice, mientras avanza hacia una gran ceiba en donde se arremolina un enorme gentío. Allí, en medio, Pier Janis baila vestida de amarillo el ritmo africano de los bongos y las maracas. A su alrededor, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, se mueven al mismo ritmo.
Es el momento del sacrificio. Varios hombres traen dos vacas y dos cabras para que la santera elija el animal que debe ser sacrificado al dios Erzuli. La cadencia se va acelerando y Pier Janis da vueltas cada vez más rápidas, con los ojos cerrados. Está como en trance cuando se acerca a los cuatro animales; los toca, los rodea y, finalmente, se apoya, medio desmayada, sobre la cabeza y el cuello de una de las vacas. Es la elegida.
Mientras Pier Janis sigue con sus bailes rituales junto a un corro de fieles, el matarife degüella a la vaca y un chorro de sangre salpica al grupo, provocando el éxtasis general. Los cantos y los bailes africanos se hacen entonces más frenéticos todavía y hombres y mujeres entran en trance, mientras corre el ron haitiano. La fiesta continuará hasta entrada la madrugada en esta pequeña población en donde ni se sintió el terremoto del 12 de enero ni quieren acordarse de él.
De vuelta a Puerto Príncipe, el visitante se encuentra con un panorama desolador. De los 9,5 millones de habitantes de Haití, más de 4,5 viven en la capital. Y de estos, cerca de un millón han perdido sus hogares y se refugian en los 900 campos que se extienden por toda la ciudad. En solares, plazas, jardines, campos de golf y hasta en la mediana de una carretera de la entrada en la ciudad se encuentra uno con decenas de miles de chamizos cubiertos de plásticos azules, negros o grises donados por las organizaciones internacionales.
CAMPAMENTO PARA 50.000 ALMAS
El mayor campo de desplazados es Aviation Camp, situado junto al peligroso barrio de Cité Soleil, en el antiguo aeropuerto militar que montó el Ejército norteamericano en los años veinte y luego se convirtió en un parque. Allí malviven más de 50.000 habitantes. El doctor Kobel Dubique, un haitiano de 30 años, se instaló allí un día después del terremoto para atender al aluvión de familias que acudieron a ese enorme parque.
"Este es el campo más poblado de Puerto Príncipe y también el más olvidado y desprotegido", explica mientras avanza entre las tiendas abarrotadas de gente. "Aquí han venido familias de los barrios más pobres de la ciudad, como Cité Soleil, Pont Rouge o La Saline, y no contamos con seguridad o ayuda humanitaria. Además, las bandas juveniles actúan a sus anchas, y muchas noches hay peleas e incluso tiroteos. Roban de todo; hasta las duchas que instaló la Cruz Roja británica y que fueron arrancadas de cuajo para vender los hierros".
En cuanto anochece, las miradas se vuelven más agresivas, y los personajes, más inquietantes. Pasear con el doctor es una garantía; las bandas le respetan porque lleva meses dando consuelo a los más pobres. Al fondo se ve algo de movimiento. Son chicas prostituyéndose para sacar dinero y mantener a sus hijos. La promiscuidad en los campos es muy alta y cada vez se dan más casos de violencia sexual, mientras aumentan los infectados por VIH.
El doctor Kobel estudió medicina en Cuba y había vuelto a Haití unos meses antes del terremoto. Es muy querido por las familias de Aviation Camp, en donde pasa consulta cada mañana a cientos de mujeres y niños. "Todavía no hemos tenido ninguna epidemia", explica, "pero las condiciones sanitarias son malísimas y con la llegada de las lluvias hemos empezado a tener casos de malaria. Como no hagan algo pronto, esto puede ser un desastre".
"Aquí la gente está empezando a cansarse de que no se solucionen las cosas", advierte Dubique. "Pueden producirse revueltas en cualquier momento, porque los haitianos saben que hay mucho dinero esperando para unos planes de reconstrucción que no llegan nunca". El Gobierno de René Preval está muy contestado y todo el mundo está esperando a las próximas elecciones de noviembre.
Mientras tanto, el ambiente es cada vez más hostil. Los 8.000 soldados internacionales desplegados por el país consiguen imponer el orden, pero en algunos barrios, como Cité Soleil, no entra ni la policía local. En este barrio, la vida transcurre en la calle, junto a toneladas de basura que son arrastradas por el agua desde las zonas altas de la ciudad.
Los componentes de una banda observan a los visitantes con una mezcla de agresividad y asombro, aunque al final se dejan fotografiar frente a una casa derrumbada, en medio de un barrio en el que los escombros no son muy diferentes de las chabolas en donde viven las familias. Aquí habitan cerca de 400.000 personas y está considerado uno de los slums más peligrosos del mundo, por la violencia que genera la extrema pobreza. Hay más de 30 bandas armadas que imponen su ley en las calles de esta favela haitiana. El 12 de enero por la noche, muchos de los 3.000 presos que escaparon de la cárcel de Puerto Príncipe fueron a refugiarse a Cité Soleil. Cientos de ellos fueron detenidos en las semanas siguientes, pero decenas de ellos siguen viviendo en el barrio.
En medio de ese ambiente hostil suenan los rezos de mujeres y niñas en un templo evangelista. Al entrar se puede uno relajar y dejar de otear a un lado y a otro a ver si alguien está mirando mal. La iglesia está medio derruida, pero no entra el agua que cae fuera, porque han puesto en el techo unos enormes plásticos de USAID. El pastor invita a entrar a los visitantes y sigue con su rito cristiano, preguntando a gritos a los fieles, en creole, para que estos respondan a coro "Amén". Allí se respira un poco de esperanza, al menos durante unos minutos.
Los haitianos parece que quieren olvidar sus penas cuanto antes, aunque sigan enterrados en sus pesares y su miseria. "El luto duró tres meses", explica el pastor, "luego han empezado a volver a la vida, poco a poco. Las calles vuelven a estar abarrotadas y todos queremos volver a la normalidad cuanto antes". Algo realmente difícil, porque ni los más optimistas piensan que los campamentos puedan empezar a levantarse antes de 18 meses.
VIVIR EN UN CAMPO DE GOLF
Los campos de desplazados son muy diferentes unos de otros. De los más de 900 que hay en Puerto Príncipe, solo un tercio están gestionados por alguna de los cientos de ONG que trabajan en el país. El resto se organiza como puede. De entre todos, hay uno emblemático, situado en el campo de golf del barrio más rico de la ciudad, Petionville, y que alberga a cerca de 50.000 personas. Es, probablemente, el mejor organizado, aunque las primeras semanas fuera un auténtico caos por la avalancha de gente que acudió allí a refugiarse.
Ahora está gestionado por la ONG J/P Haitian Relief Organization, que lidera el actor de origen irlandés Sean Penn, y que ha conseguido captar millones de dólares en Hollywood. Allí colaboran otras organizaciones, como Oxfam, Médicos sin Fronteras o Save The Children. El responsable del campo es un británico de 45 años, Alastair Lamb, que en su día sirvió en el Ejército y luego trabajó en la City de Londres.
"Este campo es una auténtica ciudad de casi 50.000 habitantes", explica Alastair. "En las últimas semanas, previendo una nueva catástrofe con la llegada de las lluvias, hemos tenido que hacer canalizaciones con zanjas y sacos terreros, porque nos temíamos que todas las tiendas iban a ser arrancadas por el aluvión de agua que puede llegar desde lo alto de la montaña. Tuvimos que evacuar a unas 5.000 personas a otro campo para abrir caminos entre las tiendas. Ahora parece que podremos pasar la temporada de lluvias".
Los haitianos intentan recuperar la normalidad en este campo. En las calles que se han formado entre las chabolas con techos de plástico se han abierto varios mercados de comida, ropa, zapatos... y hasta un locutorio de teléfono. Allí se puede encontrar carne de pollo, huevos, lechugas, fruta de todo tipo, latas, botellas, arroz, pasta, frijoles y sacos de carbón para poder cocinar en infiernillos colocados en el suelo embarrado. Ayer llovió mucho y, aunque las canalizaciones han aguantado bien, se anda pisando el barro.
Dentro de una de las chabolas, Altani, una niña de unos diez años, está ardiendo de fiebre. Su madre, María Altagracia, de 36 años, dice que la vio el médico por la mañana y que a lo mejor tiene malaria. En ese chamizo, de dos por dos metros, vive la mujer con sus seis hijos y el marido, que ahora ha bajado al centro a ver si encuentra algún trabajo. "Vivíamos en el centro, alquilados en una casa que se rajó por la mitad", dice María. "Tuvimos suerte de salir todos con vida y llegamos a este campamento el 13 de enero. Desde entonces, malvivimos aquí. Al principio nos daban de comer, pero desde abril tenemos que buscarnos la vida. Mi marido consigue algunos días trabajo y trae algo de dinero para comprar comida". En un brasero doble, la madre cocina en dos pucheros arroz y frijoles.
Como María, todos los desplazados de Haití dejaron de recibir alimentos en abril. El Gobierno y las organizaciones internacionales decidieron que era el momento de cerrar el reparto de comida para evitar una dependencia excesiva e incentivar que la gente volviera a sus casas. Pero el resultado no ha sido el deseado. Las familias siguen en sus chabolas, porque el Gobierno no ha empezado a reconstruir la ciudad, que sigue llena de escombros.
La reconstrucción no es una tarea fácil, porque en Haití no hay ni catastro ni registros fiables. Por eso, el Gobierno y las organizaciones internacionales avanzan muy despacio. En el mes de junio se lanzó un plan para catalogar las casas de Puerto Príncipe, que han dividido en tres: las rojas, que han quedado totalmente colapsadas; las amarillas, que han aguantado, pero que hay que reparar, y las verdes, que están habitables.
La idea es que todos los desplazados que vivían en casas verdes vuelvan a sus hogares cuanto antes. Pero surge el problema añadido de muchos de ellos que estaban alquilados y ya no pueden pagar las cuotas mensuales. Además, los propietarios han aprovechado para subir los alquileres.
CON MIEDO EN EL CUERPO
La vida en los campamentos transcurre con una mezcla de miedo y desesperanza. El haitiano está acostumbrado a salir una y otra vez de situaciones penosas, pero ahora está al límite. Los techos de plásticos no van a aguantar los chaparrones y los vientos huracanados que llegarán pronto. Ya en julio, con la llegada de una pequeña tormenta tropical, el viento hizo volar los techos de 300 viviendas improvisadas en el barrio de Corail.
En el barrio de Carrefour Feuilles se levanta el campo de Tapis Rouge, en donde la sección española de Médicos Sin Fronteras (MSF) gestiona un pequeño hospital en el que atiende a los más de 10.000 desplazados de ese campo. Las condiciones son especialmente malas, porque las tiendas están montadas sobre la ladera empinada de uno de los cerros que bordean Puerto Príncipe. Los habitantes del campo saben que corren peligro, pero no tienen otro sitio donde ir, ni fuerzas para pensar en moverse.
Dorielan tiene 34 años y perdió a siete familiares en el terremoto: un hermano, dos sobrinos y cuatro sobrinas. Vive en Tapis Rouge con su marido y tres hijos, y ya no espera nada de la vida. "Llegamos aquí el 15 de enero, después de vagar tres días por la ciudad destruida y llorar a nuestros muertos", explica entre lágrimas. "Poco a poco, nos fuimos instalando en esta tienda y mi marido, que es albañil, consigue trabajar algunos días. Nos dicen que tenemos que volver a nuestra casa, pero está destruida y no nos dejan reconstruirla, porque el dueño quiere esperar a que le hagan una nueva y alquilarla por más dinero. Aquí tenemos un techo y no nos falta la comida, aunque sabemos que en cualquier momento el agua o el viento nos puede llevar por delante".
Tampoco Selena, de 28 años, tiene posibilidad de volver a su casa, que quedó totalmente destruida el 12 de enero. Vive con su hermana, tres hijos y dos sobrinos. "Ninguna de las dos tenemos marido, nos abandonaron hace tiempo", dice Selena, "pero nos ganamos la vida como podemos. Antes vivíamos de la venta ambulante de ropa, pero cuando se cayó nuestra casa llevamos la ropa a un almacén, que fue saqueado a los pocos días. Estamos intentando volver a comprar ropa para venderla, con la ayuda de un hermano que vive en el campo".
A pocos kilómetros de ese campamento, en el barrio de Carrefour, hay un hospital montado en una antigua escuela y gestionado por la división holandesa de Médicos Sin Fronteras (MSF). Cuenta con dos quirófanos y muy buen equipamiento (tiene hasta rayos X), aunque las camas están situadas en enormes tiendas de campaña, porque los enfermos prefieren estas a los edificios. Al fondo está el pabellón de rehabilitación y ortopedia, en donde todavía hay decenas de pacientes que resultaron seriamente heridos durante el terremoto.
Elisabeth Toussaint tiene 43 años, es viuda y vio cómo un edificio se le desplomaba encima mientras paseaba por la calle. "Me quedé semienterrada durante más de media hora, hasta que unos vecinos pudieron levantar algunos escombros y me sacaron a la calle", explica con lágrimas en los ojos. "Allí estuve un día y una noche enteros sin que nadie supiera adónde llevarme. Al final me trajeron aquí el 13 de enero y tuvieron que amputarme la pierna derecha". Elisabeth tiene dos hijas de 20 y 11 años. La mayor está con ella en el hospital, atendiéndola, y la menor vive con una hermana. "Antes trabajaba como jefa de limpieza de una empresa", dice, "pero cuando salga de aquí no sé ni adónde iré ni de qué viviré".
El terremoto dejó cientos de miles de heridos, la mayoría de ellos con fracturas muy peligrosas. Los equipos de emergencias de las principales ONG tuvieron que emplearse a fondo para salvar vidas y en solo 15 días tuvieron que efectuar más de 4.000 amputaciones, generándose un gran revuelo en un país en el que los impedidos están estigmatizados. Piensan que han sido castigados por los loas.
Nahomie también pasa los días sentada en una silla de ruedas. Tiene 21 años y la sacudida tiró un muro de su casa sobre ella. Los vecinos la pudieron sacar de debajo de los escombros después de varias horas y tenía una fractura abierta en la pierna. Tuvo que permanecer cinco días en lo que quedaba de su vivienda en Leogane, donde se registró el epicentro del terremoto, un pequeño pueblo a dos horas de Puerto Príncipe, hasta que su madre consiguió un transporte hasta el hospital, en donde lleva más de seis meses. La han operado tres veces y ya ha empezado con la rehabilitación, pero la pierna no le responde y piensa que no podrá volver a andar. Su familia vive en un campo de desplazados cercano, y su madre la visita todos los días. El padre es pintor, pero ahora no hay paredes que pintar. "Quiero curarme pronto y estudiar medicina", dice Nahomie sin mucho entusiasmo.
Al otro lado de la ciudad, cerca del aeropuerto, MSF ha montado otro hospital en una antigua planta embotelladora de Coca-Cola en Sarthe. El olor dulzón de la cola se mezcla con los de las salas de curas. Estamos a finales de julio y el calor húmedo empieza a ser insoportable. Melissa tiene 14 años y sabe que nunca volverá a andar. Su casa se derrumbó la tarde del 12 de enero, mientras hacía los deberes con su hermano pequeño, que murió en el acto. Ella tuvo más suerte, aunque se le rompió la columna y ha quedado paralítica, a pesar de dos operaciones. Su madre les había abandonado hace varios años para irse a Miami (una de los cientos de miles de haitianos que hizo la diáspora a Estados Unidos, Canadá o República Dominicana) y su padre, que es electricista sin trabajo, no se separa de ella ni un minuto. Es lo único que le queda.
La visita al hospital sigue mostrando casos dramáticos. A Saturne, un vendedor ambulante de helados de 43 años, le han operado cinco veces después de que el muro de la iglesia evangelista en donde rezaba se cayera sobre él y le destrozara la cadera. Va en silla de ruedas y sabe que no podrá mantener a sus ocho hijos, que viven en un campamento con una hermana suya. "Si antes era difícil ganarse la vida, ahora es imposible", dice. "Ya no nos queda ni esperanza".
En otra nave de la misma planta embotelladora, la ONG Handicap International ha montado una zona de rehabilitación para las personas con piernas amputadas a las que les han dado otras ortopédicas. Allí intentan salir adelante ante un futuro poco prometedor. Leoni tiene 16 años y es la mayor de siete hermanos. Dice que la pierna nueva le hace mucho daño y no se la quiere poner, aunque sabe que dentro de menos de un mes tendrá que abandonar la nave e instalarse con su familia en una tienda de campaña de un campamento de Martissant. Llora cuando la insisten en que tiene que practicar.
ENFERMOS MENTALES OLVIDADOS
Si los impedidos están estigmatizados en Haití, los enfermos mentales son los grandes olvidados. En este país en el que se siente el vudú en cada esquina consideran que la enfermedad mental es un signo de estar embrujados y alejan a los "locos" de sus vidas. De hecho, no hay red de salud mental en Haití.
En el barrio de Croix des Bouquets (Cruz de Ramos), al este de Puerto Príncipe, está el hospital Beudet, único centro de salud mental del país. Está situado en un antiguo campo militar de los norteamericanos, que se convirtió en hospital en los años treinta y permanece casi igual que entonces. Dieciséis pabellones destartalados, que más parecen cuadras, rodean un enorme solar central por donde deambulan medio desnudos como almas en pena los 150 pacientes, junto a cabras, cerdos y gallinas que comparten con ellos la comida. Durante el terremoto se cayeron los muros exteriores y muchos de los enfermos escaparon, aunque casi todos han vuelto.
La organización española Médicos del Mundo tiene un programa de salud mental en Haití, y sus representantes explican que el director del centro lleva meses pidiendo ayudas al Gobierno para arreglar el hospital, pero que no recibe ni dinero ni respuesta alguna. No es una prioridad.
En una celda con barrotes, cerrada con un enorme candado, está Gabriel. Un paciente de 53 años que dice que "a veces oigo voces y me pongo un poco violento, pero aquí dentro estoy bien". Tiene esquizofrenia, lleva cinco años ingresado en la misma celda y no quiere tomar la medicación, aunque tampoco podría, porque hace tiempo que el hospital no la recibe. Gabriel dedica el día a la lectura y no sale nunca de su celda. Tampoco sale de su celda otro paciente que grita a los visitantes que se acerquen y asegura ser el presidente Obama.
UNA CIUDAD DESTROZADA
De vuelta al centro, Puerto Príncipe se muestra como una ciudad totalmente destruida. No parece que hayan pasado siete meses desde el terremoto. Es verdad que ya hay luz eléctrica tres o cuatro horas al día y que los trabajos de la ONG Oxfam han conseguido llevar agua potable y montar duchas y letrinas en la mayoría de los campos de desplazados. Pero los escombros siguen amontonados en cada calle, junto a toneladas de basura que se pudre.
El palacio presidencial, construido en 1918 al más puro estilo francés por el arquitecto haitiano Georges Baussan, sigue desplomado en un difícil equilibrio, al igual que la catedral, los edificios de 12 ministerios y el de Naciones Unidas. En los Campos de Marte, una vendedora de lotería, rodeada de ruinas, ofrece un boleto al visitante. Es la paradoja de quien intenta vender la suerte en un país que nunca la ha conocido.
En algunas calles se pueden ver grupos de personas con camisetas rojas, verdes o amarillas que trabajan desescombrando con picos y palas junto a camiones destartalados. Son los equipos contratados por programas de cash for work (dinero por trabajo) de algunas ONG, como Ayuda en Acción. Las excavadoras solo salen de noche, con sus enormes focos, en medio de la más absoluta oscuridad de una ciudad que está más muerta que viva.
¿Cuál es el futuro de Haití? Los haitianos no saben o no quieren responder. Conocen su historia y su clase política. Han sufrido las dictaduras de los dos Duvalier, padre e hijo (Papa Doc y Baby Doc), y la de Aristide, y están acostumbrados a las catástrofes naturales que asolan cada año el país.
Sin embargo, el terremoto del 12 de enero ha conseguido movilizar, como nunca, a la comunidad internacional. La Conferencia de Donantes cuenta con 5.300 millones de dólares para reconstruir el país (350 de España) en los próximos 18 meses. Aunque no entregará estos fondos hasta que haya un gobierno estable, con un proyecto claro y transparente. Algo difícil para un país que, como dice el escritor chileno Rafael Gumucio, "prefiere ahorrar dinero para el funeral de sus hijos antes que para su hospitalización".

VIDEO Haití: ceremonias de vudú.

dijous, 2 de desembre del 2010

La cultura romana es una de las pocas que en el mundo antiguo experimenta un cambio de rito funerario


Lorenzo Abad Casal
La cultura romana es una de las pocas que en el mundo antiguo experimenta un cambio de rito funerario; a la cremación, que constituye el ritual predominante durante toda la República y los comienzos del Imperio, sucede, a partir del segundo tercio del siglo II d. C., la inhumación
. Este cambio, cuyos motivos aún no están bien documentados, tiene hondas repercusiones en el ambiente funerario romano; cambia el tipo de tumba, que necesita ahora mayor espacio para cada individuo; cambia también el recipiente en el que se deposita el cadáver, en el caso de que lo hubiera; de una pequeña urna cerámica o de piedra, se pasa ahora a una caja de madera o, en los casos de mayor riqueza, de piedra: en una palabra, se da el paso de la urna cineraria al sarcófago. Las ceremonias relacionadas con el funeral (funus) son muy importantes en el mundo romano, y varían en función del rango económico y social de la persona; conocemos de este modo el funus translaticium o normal; el funus militare, dedicado a los soldados, el funus publicum, reservado para los personajes de importancia pública relevante, y el funus imperatorum, dedicado a los emperadores; todos ellos tenían en común la celebración de una procesión funeraria (pompa) que debía hacerse de noche, con el difunto conducido en una parihuela o feretrum, hasta la necrópolis, que las leyes obligan a situar fuera de la ciudad; sólo en casos excepcionales -emperadores, por ejemplo- podía enterrarse dentro del recinto urbano. El cadáver se quemaba o se inhumaba, según la época, pero también en el primer caso se acababa enterrando las cenizas. Alrededor de la tumba y en la casa del difunto se desarrollaban una serie de ceremonias, que comenzaban con un banquete ritual, el silicernium, y duraban nueve días. Con posterioridad, el banquete se repetía periódicamente, o bien el día del cumpleaños del difunto -dies natalis- o bien el día de los difuntos, durante las fiestas llamadas parentalia y lemuria. En estas ceremonias participaba figuradamente el propio difunto, a quien se invocaba de diversas maneras y al que se ofrecían alimentos y bebidas -libationes. Los tipos de tumbas eran muy diversos, aunque casi todos ellos estaban unidos por su carácter subterráneo; incluso en el caso de grandes monumentos construidos sobre la tierra, lo normal es que la propia tumba se encontrara bajo ellos, en un hueco o cámara excavado en el suelo. La tumba puede ser individual, familiar o colegial, y estar rodeada por un recinto que la delimita y protege. El monumento visible puede ser arquitectónico, escultórico o epigráfico, e incluso llegar a incluir todos estos elementos. En un primer momento, priman los elementos arquitectónicos y epigráficos, produciéndose con el paso del tiempo una incorporación de temas iconográficos -retratos, escenas alusivas a menesteres y oficios- y una acentuación del deseo de individualización que lleva en ocasiones a romper el vínculo familiar de la sepultura y a privatizar los enterramientos; la fórmula "hoc monumentum heredes non sequetur" (este monumento no pase a los herederos) es buena muestra de ello. En la mayoría de los casos, la parte visible de los monumentos corresponde a la superestructura de las tumbas; las cámaras excavadas en la roca o hipogeos, que tanta importancia tuvieron en otras culturas mediterráneas, apenas si existen en Roma; siempre se encuentran en combinación con una parte visible que deja traslucir al exterior la existencia de esta tumba. Es esta superestructura, que puede ser de muy diversas formas, la que determinará el tipo de la tumba. Los monumentos más simples son aquellos que tienen forma de estela o altar, y que pueden variar desde las simples piedras indicadoras de la tumba, con o sin inscripción, hasta complejas construcciones en forma de gigantescos altares, pasando por aras y estelas de diversas formas; a veces, este altar de coronamiento se ha convertido en un edificio de uno o más pisos; son los llamados monumentos turriformes, muy extendidos a lo largo y a lo ancho del Imperio Romano. Con menos frecuencia, esta superestructura llega a reproducir templos, produciendo los llamados monumentos naomorfos, cuya cámara funeraria suele estar oculta en el podio o bajo él. De los monumentos de túmulo característicos de la Italia prerromana y de buena parte del Mediterráneo en este momento, que son cámaras funerarias excavadas en el suelo cuya superestructura es una acumulación de tierra y piedra, derivan más adelante los monumentos de planta central, en los que el espacio interno sobre la superficie gana grandiosidad y se convierte en el elemento principal, en tanto que la cámara subterránea queda reducida a una pequeña estancia. Estos monumentos son frecuentes sobre todo en época tardorromana, donde aparecen con una amplia gama de variantes, que incluye grandiosos conjuntos monumentales y pequeños edificios, muchos de ellos ya claramente cristianos. Pero en esta época, como también en la anterior, la mayor parte de los enterramientos son bastante más sencillos, simples fosas excavadas en el suelo con o sin revestimiento de lajas en forma de cista, y con o sin ajuar. Tenemos que referirnos, por último, a los monumentos cuya cámara principal la constituye un espacio cubierto en cuyos muros se han abierto unos huecos donde se colocan las urnas cinerarias; es uno de los pocos casos en los que las cenizas pueden estar fuera de la tierra; los más frecuentes son los llamados columbrarios, que servían de última morada a asociaciones numerosas de personas poco pudientes. No es posible hablar de un tipo de tumba característico de la Hispania Romana; aquí encontramos todos los ya descritos y aún algunos más, que son herencia de las culturas que vivieron en la Península antes de la llegada de los romanos. Dejaremos de lado aquellas tumbas de las que sólo se ha conservado la propia fosa con las cenizas o los huesos y nos concentraremos en el estudio de las que muestran una superestructura que puede ser considerada monumental.

dimecres, 1 de desembre del 2010

Descubren la mina de sal más antigua en Azerbaiyán


Arqueólogos franceses anunciaron el descubrimiento de la mina de sal más antigua del mundo en el valle de Aras, Azerbaiyán, en el Cáucaso. Según un comunicado del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de este país, los yacimientos hallados en Duzdagi fueron explotados desde la segunda mitad del quinto milenio antes de nuestra era.Los investigadores refirieron una actividad realizada por las civilizaciones asentadas en el Cáucaso hace unos seis mil años.Después de excavaciones continuas efectuadas en 2008 y 2009 en cooperación con la Academia de Ciencias de Azerbaiyán, los expertos del laboratorio Archeorient, descubrieron que en el lugar, aún en actividad, hubo una producción intensa de sal gema o de roca.Además, se encontraron cientos de picos y martillos en piedra cerca de las entradas derrumbadas que datan de la Edad de Bronce, lo cual sugiere una intensa explotación desde el cuarto milenio, explicó el CNRS.Estos trabajos que aparecerán el 1 de diciembre en la revista TUBA-AR permitirán comprender mejor cómo se organizaron las primeras civilizaciones complejas surgidas entre el cuatro mil 500 y tres mil 500 antes de nuestra era en el Cáucaso, subrayó el texto.

dilluns, 29 de novembre del 2010

Descubren una mámoa y otros 33 nuevos petroglifos en Cangas


El arqueólogo contratado para actualizar el catálogo de yacimientos entregó ayer el trabajo por registro
J. Santos
La relación de yacimientos de Cangas ha pasado de 54 a 90 con el descubrimiento de 33 nuevos petroglifos, la primera mámoa de la que se tienen noticias y restos de la época romana. El arqueólogo que los descubrió es Alexandre Paz Camaño, titular de la empresa Betilo, Arqueoloxía e outras Historias, a la que el Concello contrató el pasado año la revisión y actualización del catálogo.
Paz había enviado meses atrás la memoria informativa a Patrimonio y al Concello, que a su vez fue remitida al equipo redactor del Plan Xeral. Ayer presentó el catálogo en el registro de entrada tras intentar durante las dos últimas semanas contactar, sin éxito, con la responsable de Cultura para entregárselo en mano.
El trabajo incluye una ficha de cada yacimiento en la que figura su situación, planos, fotos, una pequeña descripción y el grado de protección. De los nuevos descubrimientos, el más llamativo es la mámoa de Fontedola, que Paz encontró en Chan de Herbello, en medio de un eucaliptal y próxima a varios petroglifos desconocidos. Es la primera que se conoce en Cangas. Es una construcción de hace unos cinco mil años, del tipo de cámara de corredor (como la de Chan de Arquiña) a la que le falta la tapa y un 40% de la cámara. Alexandre Paz la detectó porque sobresalen varias de las piedras que forman la cámara. Está convencido de que se encontrarán grabados en su interior.
El arqueólogo también destaca el petroglifo de Gorgullón, en O Piñeiro de Darbo. Lo descubrió cuando realizaba unos trabajos de recuperación de un viejo lavadero próximo por encargo de la comunidad de montes. Tiene grabadas hojas de espadas en las que se pueden ver los agujeros para el mango. En otra de las escenas se ven las típicas cazoletas dispuestas de manera que pasa por ellas el agua del regato que alimenta el lavadero. Paz resalta el de Liméns por la perfección de los círculos grabados.
Además de los yacimientos, incluye en el catálogo hallazgos de distintas épocas, entre ellos, el sarcófago que se puede ver en el llamado Bosque Encantado haciendo las veces de banco, frente al castillito que mandaron construir los condes de Aldán el siglo pasado.

dissabte, 27 de novembre del 2010

Los vikingos y el descubrimiento de América.


Basta con recordar nuestra etapa como estudiantes para sabernos al dedillo que Cristóbal Colón, fue el original descubridor del nuevo mundo, allá por 1492. El primer europeo en pisar tierras americanas, y el encargado de garantizar el éxito, a un proceso de expansión europea iniciado desde finales del siglo XII. De acuerdo con la segunda afirmación, pero en todo caso niego la mayor. América no fue descubierta en el siglo XV, sino en el X, y por ningún tripulante del sur. La civilización vikinga, esos bárbaros: rudos, paganos y faltos de razón de la gélida Escandinavia (noruegos, suecos y daneses), ya habían poblado América desde cinco siglos atrás.En un principio la historia de estas gentes es desconocida para el público en general; Un pueblo de grandes comerciantes, valiosa tradición, navegantes prodigiosos y un mítico espíritu guerrero que los ha convertido en leyenda y, en algunos casos es su única alusión. No en vano esta fábula irlandesa del siglo XII, narra la incursión de los vikingos en Europa Occidental: "En una palabra, aunque hubiera cien duras cabezas de hierro acerado sobre un cuello, y cien lenguas afiladas, prontas, frías, incansables e imprudente en cada cabeza, y de cada lengua saliera un centenar de voces locuaces, fuertes, incesantes, no podrían explicar o narrar o enumerar o contar lo que los irlandeses sufrieron en común, tanto hombres como mujeres, laicos como sacerdotes, viejos y jóvenes, nobles y plebeyos, de malos tratos e injurias y opresión, en cada casa, a causa de ese pueblo villano, airado y totalmente pagano" O en la época de Carlomagno e inmediatamente después de su muerte (Finales del siglo VIII y principios del IX), las incursiones de los vikingos en Francia dan muestras de su extrema crueldad. Las crónicas carolingias las relataban de la siguiente manera: Pasaban los ríos, asentaban sus campamentos y, a continuación, atacaban la zona con la mayor codicia posible. Sustraían todo lo que era valioso y se podía transportar, quemaban todo lo demás, y los legítimos pobladores eran asesinados o esclavizados. Sin embargo, y a pesar de que estos relatos en algunos casos pueden resultar desmedidos y tendentes a la exageración; siempre en cualquier caso fue cierta la furia y afán destructivo de sus invasiones. Ciudades y monasterios al completo eran pasto para las llamas, y los habitantes que sobrevivían a su ataque, estaban obligados a esconderse en la espesura de los bosques.No obstante, pese a su imagen despiada en el campo de batalla, fueron una sociedad con un carácter más complejo: mantuvieron contactos comerciales con los pueblos del sur, poseían una cultura artística de notable calidad, dominaron gran parte de Europa, proclamados como Imperio, (desde el norte de Noruega hasta Cornualles en el siglo XI), estaban provistos de su propio sistema político parlamentario, y rendían tributo a unas deidades, que seguro te sonarán: Thor u Odín, son algunas de las principales. Todo ello en un contexto, donde su economía, ímpetu colonizador, poderosos barcos y el dominio de las rutas marítimas, los empujaron a la travesía que a continuación se va a narrar.El proceso hasta culminar con su llegada a tierra americanas fue, puede decirse que escalonado. En primer lugar la navegación hacia el Oeste, desde las costas escandinavas, dio como resultado la visión de tierra por azar. Un estudio de las posibilidades del terreno y potencialidades para un asentamiento, facilitaría la llegada de posteriores colonos. Pues bien, dicho esto en torno al año 800, una embarcación noruega descubre y se asienta en las islas Feroe, lugar clave para su recorrido hacia Islandia. Islandia de esta manera, descubierta en el 860, tuvo una inminente colonización efectiva en el 874. Estudiado su "modus operandi", es de suponer y la historia lo confirma, que el siguiente paso en su periplo explorador no fue otro que la Isla helada de Groenlandia. De cuyo hallazgo, por tercera vez, fue responsable la famosa figura de Erik "el rojo", alrededor del 982, y el encargado de fomentar con éxito el desplazamiento de familias a su costa occidental. A partir de aquí, la llegada a América es sólo cuestión de tiempo el que se convierta en realidad. El primero en avistarla en el 986, fue el comerciante Bjarni Herjólfsson que convencido de sus diferencias geográficas con Groenlandia, consideró que era conveniente no abordar. En un segundo momento, Leif Eriksson (Hijo de Erik el Rojo) retomó la senda que Bjarni había iniciado, y aproximadamente en el año 1000 junto a 35 hombres, se asentó en la costa americana que consideró más idónea; plagada de vegetación y cepas, por lo que desde ahora América, sería Vinland (tierra del vino).Múltiples son los hallazgos arqueológicos y documentos históricos que demuestran estas afirmaciones, desde Las sagas de los groenlandeses o de Erik el Rojo en la literatura, hasta los poblados y restos de cultura vikinga hallados en la isla de Terranova. Así asentamientos cercanos a la aldea excavada de L´Anse aux Meadows, donde se descubrieron vestigios de ocho edificios y piezas tales como agujas, clavos o útiles eminentemente nórdicos, ponen de manifiesto la presencia de este pueblo en las costas estadounidenses. Asimismo, el hecho que la distancia entre Groenlandia y América fuera siete veces menor a la que hay entre Noruega e Islandia, dejan constancia de la facilidad para la exploración. En último lugar añadir, que la no continuidad de esta civilización en el nuevo mundo, fue debida a los constantes ataques de poblaciones nativas que los vikingos, en sus distintos intentos por colonizar el terreno fueron incapaces de dominar.En relación a este tema, merece una especial mención, la excelente e ilustrativa película Los vikingos (Richard Fleischer, 1958).

divendres, 26 de novembre del 2010

Mitos y leyendas de la España roja


Un libro revisa el papel del PCE en la Guerra Civil y desmonta parte de los argumentos incendiarios de las memorias escritas por franquistas y exiliados.


CARLOS PRIETO
Se abre el telón y aparecen un tertuliano conservador, un cenetista y un republicano exiliado debatiendo en televisión sobre la Guerra Civil. Los antidisturbios rodean el plató. De pronto, contra todo pronóstico, los invitados comienzan a darse la razón compulsivamente. ¿Cómo se llama la película? El oscuro papel del Partido Comunista durante la Guerra Civil. En sus mejores librerías desde 1939.
Las memorias escritas tras la guerra, marcadas por "la autojustificación, el ajuste de cuentas y un subjetivismo lacerado por la derrota y el exilio", tenían algo en común: su ataque al PCE. O al menos eso sostiene el historiador Fernando Hernández en Guerra o revolución (Crítica), un ensayo monumental sobre el papel del PCE durante el conflicto que llegó ayer a las librerías.
El anticomunismo franquista "bebió de las querellas del exilio"
Un libro destinado a convertirse en el texto de referencia sobre un tema vapuleado históricamente por la información de mala calidad, el sectarismo y un extraño consenso entre grupos antagónicos. "La guerra terminó con la división de las izquierdas. Había que echar la culpa a alguien del desastre colectivo. Se produjo cierta unanimidad entre socialistas, anarquistas y parte de los republicanos: la culpa la tuvo el PCE por su afán proselitista, su búsqueda de la hegemonía y su sumisión a intereses foráneos", cuenta Hernández a Público.
Experimento estalinista
Este caldo de cultivo se renovó con la Guerra Fría. Empezó a propagarse la idea de que en España no había tenido lugar exactamente una guerra contra el fascismo, sino un intento de implantar una democracia popular como la que se había impuesto a los países del Este a partir de 1945. Moscú había utilizado la guerra de España como campo de pruebas de un experimento político en tres fases: alcanzar la hegemonía, someter al resto de partidos e implantar la dictadura del proletariado.
El partido pasó de fuerza marginal a hegemónica en apenas un año
Como se hartaron de contar historiadores conservadores como Julián Mauricio o Ricardo de la Cierva, en España se había librado de forma exitosa la primera batalla contra el comunismo mundial. "Las historias del PCE son el resultado de los ajustes de cuentas del exilio, por un lado, y de la Guerra Fría, por otro. Sobre esas dos patas se inserta una tercera: la lucha ideológica del franquismo. El franquismo, además de su viejo mensaje anticomunista, no aporta nada nuevo; bebe fundamentalmente de las querellas del exilio", dice el autor.
La contrapartida a esta oleada de visiones anticomunistas la puso el PCE en la hagiografía Guerra y revolución en España, redactada en los sesenta por una comisión del Comité Central que vino a concluir que el partido había encarnado como nadie la resistencia antifascista y que el resto de las izquierdas habían propiciado el desastre por sus intereses mezquinos.
Hernández se ha propuesto ir más allá de las "interpretaciones interesadas y los estudios polemistas basados en fuentes secundarias" para analizar qué hay de cierto en los mitos que circulan sobre el PCE. Leyendas alimentadas por hechos de difícil comprensión, como el meteórico ascenso del partido durante la guerra. En efecto, sólo una gigantesca maquinación ruso-masónica podía haber logrado que el PCE pasara de grupúsculo extraparlamentario a aspirante a fuerza hegemónica de la izquierda en cuestión de meses.
De la nada al infinito
La cosa, desde luego, tenía una pinta extraña. El PCE era una organización tan pequeña durante la dictadura de Primo de Rivera que su dirección llegó a camuflarse como la directiva de un equipo de fútbol. Y ocupó un lugar "marginal" en el sistema de partidos mientras mantuvo un discurso "esencialista, radical y sectario", según el autor del libro. "En las condiciones de legalidad de la República apenas incrementó sus filas", cuenta Hernández sobre una organización radicalizada que denunciaba el "socialfascismo" de los republicanos y apenas contaba con un millar de militantes en 1931. Su ascenso empezó a fraguarse tras la fallida revolución asturiana de octubre de 1934, gracias a su campaña por la amnistía de los presos políticos y el apoyo a huérfanos y detenidos.
Con todo, el PCE sólo contaba con 46.000 miembros en febrero de 1936. Poco más de un año después, tras los éxitos de la defensa de Madrid y la batalla de Guadalajara, "alcanzó los 350.000 afiliados", aunque la mitad se limitó a tener el carné. "Numéricamente no tenía fuerza para imponer su hegemonía a las dos grandes corrientes, socialismo y anarquismo, que habían monopolizado la izquierda durante el primer tercio del siglo", razona. Su número de afiliados se desplomó a la mitad según se fueron deteriorando las expectativas de victoria en 1938. Números, en cualquier caso, alejados del millón de militantes que se le llegó a adjudicar.
El partido se nutrió principalmente del aporte de dos corrientes: "Los jóvenes sin experiencia militante previa, radicalizados en los años de la República y fascinados por los mitos de la revolución soviética, y los afiliados a la UGT", explica Hernández. Pero también de una gran cantidad de mujeres jóvenes, que vieron en la militancia comunista "su acceso a la modernidad y su oportunidad de jugar un papel en la sociedad". La mayor controversia giró en torno a la supuesta obediencia ciega del PCE a las órdenes que emitía el padrecito Stalin. En realidad, la cadena de mando no era tan unidireccional como parecía, aunque sólo fuera porque la guerra obligó a tomar decisiones urgentes en clave nacional que escapaban a la lógica de la geopolítica internacional.
Hernández enumera las decisiones más cruciales tomadas por el PCE a espaldas de Moscú. Como la entrada en el Gobierno del socialista Largo Caballero en 1936. "La estrategia de Moscú estaba clara. En Francia, el PCF apoyaba al Frente Popular en el Parlamento, pero no estaba en el Gobierno. La idea era acercarse a Francia e Inglaterra para defenderse de Alemania. Moscú no quería que los comunistas accedieran a los gobiernos para no asustar a las cancillerías occidentales", dice. No obstante, en septiembre de 1936, dos ministros comunistas entraron en el Gobierno de Caballero. "La decisión la tomaron los dirigentes nacionales. Luego se lo comunicaron a Moscú", añade.
El PCE también actuó por su cuenta durante la caída de dicho gobierno en 1937. Moscú quería que Caballero dejara de ser ministro de la Guerra, pero continuara como presidente del Gobierno. "Stalin le dijo a Alberti que quizás Caballero no era un buen ministro, pero sí un presidente a conservar", relata. Con todo, una fuerte campaña del PCE llevó al derribo total del político.
También, dice, se produjeron divergencias sobre el acoso de los trotskistas del POUM. "Moscú se quejó de la tibia implicación del PCE en la campaña para su liquidación total". El POUM había sido el invitado sorpresa en los enfrentamientos de mayo de 1937 entre anarquistas (CNT) y comunistas (PSUC).
Choque de trenes
Los anarquistas habían aprovechado el semiderrumbe del Estado en el 36 para impulsar una revolucionaria colectivización del campo y la industria en sus zonas de influencia. Para los comunistas, lo más importante era "oponer a un golpe de Estado de un ejército centralizado con un mando único y apoyos exteriores, una maquinaria de guerra similar", explica el autor. Concentrados en poner en marcha un "esfuerzo de guerra total contra un proyecto de guerra total", los comunistas cargaron contra la fragmentación en proyectos locales que, decían, detraían energías para el mantenimiento del esfuerzo bélico. En última instancia, lo que se puso en juego en mayo del 37 fue el choque entre dos conceptos antagónicos: "La necesidad de culminar un proceso de centralización y reconstrucción del Estado o el mantenimiento del poder colectivo de la calle", afirma.
Sobre este conflicto emergió el periférico POUM, que acabaría pagando los platos rotos de la división de las izquierdas. "No se ha divulgado suficiente que una parte de la CNT estuvo en contra del estallido. Los hechos de mayo, en parte, son el resultado de una escisión en el seno de la CNT, que tenía tres ministros en el Gobierno, pero cuyas bases no renunciaban a su proyecto libertario y antiestatalista", cuenta. Por esta rendija se coló el POUM, que pretendía "explotar estas contradicciones para sacar rentabilidad política en Catalunya". Paradójicamente, su aparición "sirvió de pretexto a los comunistas, que presentaron al POUM como un agente del enemigo que había montado una guerra civil dentro de la guerra civil".
Los tentáculos comunistas eran alargados, sí, pero no tanto como para imponer la cacareada dictadura del proletariado. En marzo de 1939, durante la última reunión de la dirección del PCE en España, Palmiro Togliatti, de la Internacional Comunista, le preguntó a Enrique Líster si habían podido tomar el poder. La respuesta fue un no rotundo. "Nunca se planteó realmente esa posibilidad. Ni se formuló una estrategia para logra el objetivo de tomar el poder", dice el historiador.
El mayor éxito del PCE, según Hernández, fue ir más allá de la retórica marxista-leninista para "asumir un ideario republicano de izquierdas" que hacía hincapié en "la justicia social, el federalismo, el laicismo, y la necesidad de extender la educación". Las organizaciones que habían blandido antes esa bandera no estaban preparadas para afrontar los desafíos del 36. Mientras que los viejos partidos republicanos "no tenían un potente aparato organizativo" y "dependían de la valía intelectual de sus líderes", el PCE creó un partido republicano de masas gracias al uso de "técnicas aprendidas de la propaganda bolchevique", conjugando "el ideario popular con las métodos modernos de agitación y propaganda. El éxito del PCE fue convertirse en el mejor partido republicano conocido hasta entonces", concluye.
¿Su mayor fracaso? Su imagen "vanidosa, prepotente y arrogante", propia de las organizaciones que crecen muy rápido e intentan "apropiarse del ideario popular". "Los demás partidos vieron al PCE como una fuerza avasalladora", zanja.
Las polémicas cifras del 'caso Paracuellos'
El contexto
Entre octubre y noviembre de 1936, los bombardeos aéreos sobre Madrid se cobraron 2.000 muertos. "La aproximación del enemigo, la intensificación de que la sensación de derrota iría acompañada de una brutal represión, acentuó la ola de terror depurador en la retaguardia".
Los fusilados
El número de presos fusilados en Torrejón y Paracuellos (incluidos oficiales del ejército nacional) entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre fue de 2.400.
La orden
"La responsabilidad por las sacas correspondió a un sector neocomunista y otro anarquista de las organizaciones madrileñas. Pero si a ellos compete la ejecución material, la incitación tuvo un origen externo", escribe Hernández.
La papeleta
La orden la dieron miembros del comisariado ruso del NKVD, posiblemente sin consultar a Moscú. "No era fácil, en aquella dramática situación en la que se debatía la capital martirizada por los bombardeos, discutir las orientaciones de un camarada que hablaba con la autoridad de su condición de agente soviético".

dimecres, 24 de novembre del 2010

¿Por qué se dividió la Península de Corea?


Los ataques de hoy de Corea del Norte contra una isla surcoreana en el Mar Amarillo sitúan el conflicto entre los dos países en una situación prebélica


David Martínez .

Columnas de humo negro que emanan de la isla de Yeongpyeong, decenas de heridos civiles y militares surcoreanos se han producido esta madrugada del 23 de noviembre tras los ataques con 200 obuses norcoreanos devuelven a la memoria los ataques fratricidas a principios de la década de los años cuarenta del siglo pasado del ejército de Estados Unidos contra las islas japonesas en la Segunda Guerra Mundial o al ataque aéreo de los bombarderos del ejército imperial japonés que sorprendió a los portaaviones estadounidenses en Pearl Harbour, y que provocó la entrada de Estados Unidos en la guerra mundial.La situación actual entre Corea del Norte y Corea del Sur, dos pueblos separados por los caprichos de las potencias mundiales tras la Segunda Guerra Mundial vuelve a ser prebélica. Si la comunidad internacional, la ONU, Estados Unidos y China no lo impiden asistiremos a un aumento de los ataques entre ambos países que puede encender de nuevo la frágil estabilidad del sudeste asiático.¿De dónde proviene la división de la Península de Corea? ¿Cómo y quién separó al país en dos modelos políticos y sociales: el comunista del norte dictatorial y el sur amigo de Estados Unidos y del modelo social capitalista?.La península de Corea, posesión japonesa, había sido ocupada por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y EE.UU. en 1945 tomando como línea de división el paralelo 38º. El estallido de la guerra fría tuvo como resultado la partición de este país en dos estados: Corea del Norte, donde en 1948 se estableció una "república popular", es decir, una dictadura comunista dirigida por Kim Il Sung; y Corea del Sur, donde ese mismo año Syngman Rhee estableció una férrea dictadura pro-norteamericana. El triunfo de la revolución comunista en China el 1 de octubre de 1949 alteró completamente el equilibrio geoestratégico de Asia, según aparece en la información documental en la web histórica historiasiglo20.org. Stalin, que venía de sufrir serios reveses en Europa (fracaso del bloqueo de Berlín o el cisma yugoslavo), no pudo resistir la tentación de recuperar terreno en Asia y dio su acuerdo a un ataque norcoreano a Corea del Sur. Así, el 25 de junio de 1950, las tropas de Kim Il Sung atravesaron el paralelo 38º y avanzaron triunfalmente hacia el sur. El régimen surcoreano apenas pudo mantener un pequeño territorio en torno a Pusan. La reacción norteamericana, para la sorpresa de Stalin, fue inmediata. Washington pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y consiguió un mandato para ponerse al frente de un ejército que hiciera frente a la agresión norcoreana. La ausencia del delegado soviético, que había rechazado asistir a las reuniones del Consejo como protesta por la negativa norteamericana de aceptar a la China Popular en el él, propició esta resolución. Las tropas multinacionales de la ONU, en la práctica el ejército norteamericano al mando del general MacArthur, recuperaron rápidamente el terreno perdido y el 19 de octubre tomaron Pyongyang, la capital de Corea del Norte. Tres días antes, el 16 de octubre, tropas chinas con masivo apoyo militar soviético penetraron en Corea haciendo recular al ejército norteamericano. El 4 de enero de 1951, las tropas comunistas retomaron Seul. En ese momento, MacArthur propuso el bombardeo atómico del norte de China. Tanto el presidente Truman como la mayoría del Congreso reaccionaron alarmados ante una reacción que podía llevar al enfrentamiento nuclear con la URSS. En un enfrentamiento cada vez más abierto, Truman destituyó a MacArthur entre las protestas de la derecha republicano y lo sustituyó por el general Ridgway. La URSS por su parte manifestó su intención de no intervenir en el conflicto y su deseo de que coexistieran dos sistemas diferentes en la península. El "empate militar" llevó a la apertura de negociaciones que concluirán el julio de 1953, poco después de la muerte de Stalin, con la firma del Armisticio en Panmunjong. En él se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al paralelo 38º. La pervivencia del régimen comunista norcoreano ha hecho que esta "frontera de la guerra fría" haya sido la única que ha pervivido hasta el siglo XXI.


60 años de ataques y conflictos


Este año se ha cumplido el 60 aniversario de la ofensiva de Corea del Norte contra Corea del Sur, la península, dividida por el paralelo 38 desde la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Lejos de que este aniversario celebre el fin de las hostilidades entre Seúl (capital de Corea del Sur) y Pyongyang (Corea del Norte), los ataques con artillería desde Corea del Norte han crispado aún más las relaciones entre ambos países. A pesar de que los analistas internacionales no ven probable el inicio de una guerra entre Corea del Norte y Corea del Sur, estos ataques suponen una seria y preocupante amenaza para la estabilidad en Asia, que podría llevar a Estados Unidos y China implicarse en el conflicto bélico. Los ataques de hoy forman parte de una serie de enfrentamientos militares entre las dos Coreas en los últimos meses. El pasado 26 de marzo la corbeta surcoreana Cheonan se hundía en el Mar Amarillo con 46 tripulantes a bordo. Un mes después, el 25 de abril, el ministro de Defensa surcoreano, Kim Tae-young, adelantaba que, casi con toda seguridad, la causa había sido un ataque de torpedo. La comisión de investigación nombrada por Seúl, que incluye a varios representantes occidentales, confirmó el 20 de mayo el ataque de torpedo e incluyó en su informe final pruebas de la responsabilidad de Corea del Norte. Tras intensas consultas con EEUU, Japón y China, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak recordó ataques similares del Norte en tierra, mar y aire, siempre negados por Pyongyang, y anunció la interrupción del comercio bilateral, la prohibición del acceso a puertos y rutas marítimas surcoreanas de las naves del Norte, la reanudación de la propaganda de radio y en panfletos, y la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Más importante que todo lo anterior es la amenaza de responder directamente con las armas si se produce otra agresión. el régimen militar y dictatorial de Corea del Norte, que este año ha proclamado a Kim Jong, el primogénito del dictador Kim Jong Il, como sucesor de la dinastía que dirige el régimen militar del país con mano de hierro y oprimiendo a la población. Pyongyang, que siempre ha respondido a la presión exterior con medidas de fuerza (retirada de las negociaciones a seis, lanzamiento de misiles y pruebas nucleares de 2006 y 2009), a comienzos de este año advirtió que destruirá con su artillería las instalaciones de radio del Sur si se reanudan las emisiones, señal de que lo que más le preocupa es que sus 24 millones de súbditos reciban información del exterior. Por su parte, China es el único gran aliado de Corea del Norte siempre se ha posicionado frente a la comunidad internacional instando a la calma en sus medidas de presión adoptadas contra Pyongyang. La creciente tensión sigue a las conclusiones de una comisión internacional que acusó la semana pasada a Corea del Norte de torpedear la corbeta Cheonan en marzo, dejando a 46 marineros muertos en uno de los enfrentamientos más letales entre ambos bandos desde la guerra de Corea de 1950 a 1953. Estados Unidos, que tiene 28.000 soldados en la Península Coreana, dio todo su apoyo a Seúl y dijo que está trabajando duro para evitar que la situación se descontrole. El Pentágono anunció planes de una instrucción surcoreana-estadounidense contra submarinos "en el futuro cercano" y dijo que se realizaban conversaciones sobre ejercicios conjuntos de interdicción marítima. Seúl cree que un submarino norcoreano se infiltró en sus aguas y disparó al Cheonan. Con la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, en Pekín, Washington presionó a China para que controle al reclusivo Estado norcoreano, que ya se está en choque con la comunidad internacional por su programa para desarrollar armas nucleares. Las conversaciones a seis bandas sobre ayuda a cambio de desarme atómico incluían a Corea del Norte y del Sur, China Rusia, Estados Unidos y Japón. Pyongyang afronta actualmente sanciones de la ONU por realizar pruebas nucleares en el 2006 y el 2009. China posee derecho a veto al interior del consejo de seguridad de la ONU y es muy poco probable que apoye medidas que penalicen el régimen de Corea del Norte.